Cuando Aguada iba ganando 65-58 a falta de 1:57, el juego se suspendió por incidentes provocados por un parcial Aguatero, el entrenador de Malvín y un mal accionar de la seguridad.

Mejor arranque de Malvín, que nuevamente llevó el juego a la intensidad, tanto en defensa como en ataque. Esto puso muy nerviosas a las aguateras pero, cuando la cosa parecía complicarse para las rojiverdes, aparecieron los triples de Daniela Tovagliari para volver a poner en juego al equipo de la Avenida San Martín. La paridad de ahí en más fue lo que predominó y al término de los primeros 10 minutos el juego terminó 17 a 16.

En el comienzo del segundo cuarto fue Aguada impuso la intensidad, con rápidas salidas de Kirschenbaum buscando el fuerte de Gentinetta en el bajo. Pero Malvín una vez más desde la defensa volvió a complicar a las rojiverdes hasta que otro triple de Ana Paz y una buena penetración de Joaquina Gregorio le dio una pequeña luz de ventaja y con mejor cierre se fue ganando Aguada 41-29 al descanso largo.

Malvín volvió a proponer en el inicio del tercero, esto provocó algunos errores en la salida aguatera. Adelante la dupla argentina de Jourdheuil y Miculka le daba muy buenos réditos al playero, que de a poco comenzó a acortar distancia en el score. Aguada lo revirtió con buenos pasajes de Candela Gentinetta dejando el marcador con diferencia de 8, (56-48) para jugar los últimos 10 minutos del partido. 

Una vez más Malvín salió más despierto, robando pelotas en primera línea y provocando errores en el traslado. Esto volvió a acercar al equipo múltiple campeón, con Jourdheuil como principal figura. Aguada se volvió a desesperar hasta que Camila Kirschenbaum metió una bomba de tres con una carga anímica muy grande, tras varios minutos de sequía. 

Hasta que a falta de 1:57, con Aguada Ganando 65-58 un entredicho entre Juan Pablo Serdio y un hincha de Aguada determinó la expulsión del entrenador y una mala organización, sacando al hincha de Aguada por el medio de la tribuna con la gente de Malvín, a raíz de esto el juego se desvirtuó y sin las garantías necesarias, con la gente de ambos equipos metiéndose en la cancha como si nada, Vivian Gacía decidió suspender el encuentro.