Miramar con una gran actuación de Agustín Da Costa se quedó con un punto fundamental pensando en la siguiente fase del certamen al derrotar en condición de visitante a Stockolmo por cifras de 74-71.

El partido empezó mejor para el local, con ideas más claras a la hora de buscar el aro donde Terra y De Gouveia manejaron los hilos y lideraron en el goleo para abrir ocho, 15-7. Miramar no hilvanó juego colectivo, fue todo en base a la impronta individual de Johnny Rodríguez, Ware fue bien contenido en defensa (gran labor de De Gouveia haciendo el “yoyo”) y no gravitó. Los del Prado dominaron las acciones desde el perímetro y se fueron arriba 20-12 al cabo del primer chico.

El segundo cuarto no fue nada vistoso, los dos estuvieron entreverados, peleados con el aro, pese a esto los dirigidos por Fernández abrieron máxima 24-12 con buena labor colectiva que se fue diluyendo con el paso del tiempo. Blazina pidió minuto, al retorno del mismo el aro se abrió para los suyos, apareció De Costa asumiendo y generando en ataque para el Mono y con las ganas de Piñeiro achicaron a cinco, 37-32 cifras con las que se fueron al descanso largo.

A la vuelta del mismo el Monito aprovechó el envión, Da Costa manejó las ofensivas, Piñeiro controló a Terra en defensa y arrimó goles, Ware se despertó y así los de la calle Santiago Gadea pasaron en el marcador 53-47.Stockolmo se olvidó de jugar, no movió la bola, a Daniel se olvidaron de buscarlo, De Gouveia no manejó los tiempos y los del Prado perdieron el norte. Miramar se fue arriba con un golazo de Da Costa 57-51.

Los diez minutos finales se vivieron con alta intensidad, marcada por la necesidad de los dos equipos. Da Costa (en modo Jayson) y Ware comandaron las ofensivas del Mono que abrieron máxima de 10, 64-54. Guido Fernández pidió minuto y corrigió, los suyos despertaron atrás, estuvieron más firmes con De Gouveia en primera línea defensiva y Terra en las transiciones rápidas para achicar a tres (66-63). El viento cambió para los de Castro y Pena, el aliento de los suyos retumbó en el gimnasio, contagió al equipo en defensa y con una conversión magnífica De Gouveia tomaron la ventaja en el marcador 69-68. Miramar no bajó los brazos, defendió duro y con el tándem Da Costa/Piñeiro puso un 4-0.

El cierre no apto para cardíacos, el Mono arriba pero Machado para Stockolmo tuvo la oportunidad de igualar las acciones en 73 para cada con dos libres a falta de 1.01, el jugador falló el primero e invadió en la búsqueda del rebote en el segundo. El encuentro terminó 74-71 tras un libre de Joaquín Núñez.

Asi Miramar festejó en el duelo de equipos necesitados, corregir en base a triunfos es fundamental, principalmente pensando en que estos dos elencos se volverán a ver las caras en los equipos que lucharán por la permanencia en El Metro. Stockolmo por momentos encuentra pasajes muy buenos, les cuesta mantenerlos y aún no pudo festejar en el nuevo piso de su coqueto gimnasio.

LO DESTACADO

Lo que jugó Ezequiel Piñeiro merece destaque. Porque el pibe ingresó con el equipo en desventaja e hizo un verdadero trabajo de hormiga, primero anulando a Terra en defensa, luego aportando su granito de arena en ataque, siendo desequilibrante y pieza fundamental para el triunfo de el Monito.

UNO x UNO

Terra (7): incansable, en ambos sectores, es un tremendo player. De Gouveia (6): arrancó con mucha claridad en ambos sectores, después se quedó, fue factor determinante de la reacción que no se pudo consumar. Corbo (4): no se lo vio con la claridad e intensidad de partidos anteriores, muy ofuscado. Cavalli (5): intermitente, por momentos es pieza clave, cuando se va del partido le cuesta volver a su ritmo, muchos altibajos. Daniel (6): es clave que se mantenga enfocado, en el último cuarto se acordaron de buscarlo y desequilibró. Acevedo (5): un triple clave y piernas en defensa, le faltó claridad. Martínez (4): entró a hacer lo de él pero Ware lo dominó en la pintura, en ataque no gravitó. Machado (5): tuvo los libres para forzar el alargue, falló el primero e invadió en el segundo. Villafán (5): aportó un triple en un momento que el equipo lo necesitaba y no mucho. Rosillo, Rodríguez (-): poco en cancha. Fernández (5): no se le dan los resultados, le cuesta al equipo salir de los baches cuando no encuentra el rumbo, pese al aliento del entrenador.

_______________________

Pérez (5): ingresó desde el vamos pero no hizo pie en defensa, en el cierre encontró un gol fundamental de segunda oportunidad. Cabillón (5): se espera mucho más de él, no tuvo claridad en ataque y en defensa fue vulnerado. Da Costa (9): le costó entrar en calor, cuando lo hizo en el segundo cuarto no bajó el pie del acelerador, la figura. Rodríguez (7): cuando las cosas no salían Johnny siempre es una garantía, juega con la chapa. Ware (6): arrancó y nos desconcertó por lo falto de juego, terminó muy bien siendo clave en la pintura en los dos sectores de la cancha. De menos a más. Mayora (5): aportó claridad en la conducción, por momentos abusó del lanzamiento de forma apresurada. Piñeiro (8): el destacado, la rompió, anuló a Terra en defensa y en ofensiva nunca se achicó, jugó el uno por uno con claridad, le dio inyección anímica al equipo. Nuñez, Tessadri (-): participaron de la rotación para darle aire a los demás. Blazina (8): rotó el plantel de muy buena manera para que quienes estaban en su noche lleguen con aire al cierre, no se desesperó ante la adversidad en el marcador.

VAR

Andrés Laulhe, Andrés Haller y Luis González (6): supieron llevar el partido que por momentos estuvo hablado y caldeado, quizás hubo algunos roces de más que los jueces se tragaron el silbato.

_______________________

LO DISTINTO

El entre cuarto de Guido Fernández fue distinto, porque en un gimnasio que estaba en silencio el entrenador perdió el rumbo, se le fue la moto y para despertar a los suyos metió gritos, pero en forma desenfrenada, que llamó y mucho la atención, quien la ligó por demás fue su silla de plástico que se quedó sin una pata, la reacción de la S llegó pero no alcanzó para ganarlo.