Tras la victoria de Colón sobre San Telmo Rápido Sport, Ernesto Dorrego, entrenador rojiverde, dejó sus sensaciones.

Dorrego comenzó hablando acerca del partido: “Una victoria trabajosa. Por momento se nos venían, pero pudimos dominar todo el juego. Nos llevamos el triunfo de forma merecida. Tuvimos algunos desajustes defensivos al inicio que no podíamos tener, pero bueno. Por suerte lo pudimos sacar adelante”.

Luego de un primer período en donde no logró sacar ventaja, el equipo fue agresivo atrás: “Por lo general nosotros marcamos el tono defensivo en los primeros cuartos. El tercero cuarto nos suele costar. Esta vez fue al revés. Me quedo contento que lo pudimos ajustar, sacar las ventajas y correr cada vez que pudimos hacerlo”.

Con el recuerdo más cercano del partido frente a 25 de agosto, en donde una amplia ventaja se esfumó en el segundo tiempo, reflexionó: “Es un tema el hecho de manejar la ansiedad. Lo estamos trabajando. En los últimos tres juegos sacamos más de 20 puntos, contra 25 de Agosto nos mató la ansiedad, no pudimos cerrarlo y nos fuimos a tres alargues. Después hemos sabido dosificar las diferencias y estamos aprendiendo poco a poco a administrar la ansiedad”.

En referencia a sus fichas innominadas, que fueron nuevamente las figuras, comentó: “Para mí son la mejor dupla extranjera del campeonato, pero por escándalo. No se puede medir solo por anotación, sino que hay que ver el funcionamiento de juego. Christian genera muchísimos desajustes y cuando tiene que asumir asume. El equipo de Liga que se lleve a Casey va a dar un paso adelante. Yo hablo permanentemente con él y le digo que tiene que asumir y ser vertical. Él pasando la pelota es excelente, tirando de la línea de tres puntos es muy bueno. Pero claro, tengo que encontrar los roles de cada uno para que el rendimiento colectivo realmente funcione. No podemos tener un juego tan anárquico, Seba (Álvarez) tiene que tomar sus tiros, Gianfranco (Espíndola) tiene que tener sus espacios para jugar el aclarado”.

En el cierre del juego, el entrenador se llevó un golpe involuntario de Labiuza. Entre risas, expresó: “No lo vi. Estaba de espaldas hablando con mi cuerpo técnico y cuando me di vuelta me comí un codazo del árbitro que me dejó medio torcido. Fue algo tragicómico”.

“Todavía nos faltan uno o dos puntos para meternos entre los siete de arriba. Tenemos que salir a ganar todos los partidos que nos quedan. Vamos a perder alguno, vamos a ganar otros, pero el objetivo es salir a ganar siempre. Todo puede pasar”  sentenció el DT.