Sebastián Álvarez fue uno de los puntos altos de Colón en la enorme victoria tras dos alargues ante Olivol Mundial, tras el juego dialogó del triunfo y se animó a puntuar la elegancia de su entrenador Ernesto Dorrego que fue el más pituco de la noche en la Avenida Millán.

Nos preparamos física y mentalmente poque queríamos venir a ganar.

Me la jugué en la última, me equivoqué y le dije al DT que me disculpara, que tenía razón.