Deportivo Paysandú consiguió su primer triunfo en el torneo, al superar a Juventud. Tras terminar el duelo, Básquet Total conversó con Daiana Sosa, que entró desde el banco en el último cuarto, anotando 9 puntos al hilo para revertir la historia.

“Un partido muy raspado y con pocas posesiones. Salimos a plasmar nuestro esquema planificado. Un juego que siempre estuvo parejo, cada balón podría ser el último. Por suerte pudimos remontar el partido. Los primeros cuartos no fueron mi mejor noche, pero por suerte el básquet da revancha y pude revertir mi presencia, mostrarme un poco y ayudar al equipo”, manifestó Daiana Sosa.

Nos contó que errores capitalizaron para revertir el score: “Corregiremos muchos pases imprecisos, nos trae muchas pérdidas y le damos la libertad de anotar muy fácil 1×0. Con el correr de los minutos lo pudimos ajustar, mejoramos nuestra ofensiva, pero me queda claro que, en la práctica está todo.”

Sosa habló del grupo y de su caso particular: “En mi caso particular, hace una semana y media que me integré al grupo. A muchas compañeras no las conozco en su totalidad, pero a medida que pasen los partidos, nos va a salir aún mejor porque se hace mucho más fácil conociendo a la compañera y como va actuar ante un movimiento, en cuestión de segundos puedas ganar un partido”.

Y agregó la importancia del grupo: “Somos un equipo de menos a más. El primer día nos constaban más los sistemas, en base a todo lo trabajado nos estamos encontrando para buscar los mejores espacios en ataque. Intentamos también estudiar al rival porque nos puede ayudar para planificar nuestros ataques o la defensa. Si bien hoy sirvió una marca zonal por momentos, es todo trabajado. La importancia está en el colectivo”.

Hablo de los errores a mejorar: “Debo ajustar mi defensa, y a su vez tenerme mayor confianza para anotar, es un proceso. Estoy segura que la práctica me va ayudar a todo esto”.

En un día especial en la Institución de Paysandú, nos cuenta Sosa: “Tuvimos el homenaje a Mario Gard un histórico del Club Paysandú. Me han contado de mi venida al club que siempre fue muy fiel a sus raíces. Tenía un gran cariño por toda la institución y la misma institución lo apreciaba. Se cumplió un año de su partida, por eso el homenaje con la barrida y los tamboriles en el entretiempo. Fue distinto pero él se lo merece. El triunfo se lo dedicamos a él que nos alienta desde arriba”.