Peñarol derrotó a Aguada en calidad de visitante con una gran muestra de juego colectivo y temperamento quedando a una sola victoria de sacar pasaje directo a la definición de la Liga Uruguaya.

El equipo visitante comenzó mejor el encuentro de la mano de sus extranjeros. Los espacios generados por Orlando Méndez eran aprovechados por John Flowers mientras que Lee Roberts se encargaba de lastimar la pintura aguatera jugando de espaldas al aro. El andamiaje aguatero era cada vez más costoso gracias a la labor defensiva que proponía Salvador Zanotta sobre Tyreek Duren. Aguada mejoró cuando, a cuenta gotas, aparecía Leandro García Morales lastimando saliendo de la directa o repartiendo el juego y así acercó a su equipo al cabo de los primeros 10 minutos donde el carbonero fue el triunfador por 21 a 17.

En el arranque del complemento de la primera parte Peñarol volvió a mostrar un gran rendimiento colectivo con la doble base Zanotta-Diego García. El número 4 y 3 manejaron el quinteto a la perfección y adminstraron los tiempos y momentos con exactitud. La poca intensidad defensiva del local sumada a la baja eficacia, agigantaba la actuación de la visita. Peñarol tenía su mejor pasaje del juego apostando al pick and roll bien aprovechados por Flowers y Roberts. El juvenil Lucas Silva ingresó para darle intensidad defensiva y encontró soluciones en ataque pero el poderío colectivo de los dirigidos primó por sobre todas las cosas y se fue al descanso ganando 45 a 29.

Tras el parate Aguada salió con otra postura a jugar el segundo tiempo impulsados por su gente y de la mano de Agustín Zuvich como líder anímico logró acortar la distancia rápidamente. Aguada volvió a encontrar en García Morales la seguridad que le faltaba con el lanzamiento exterior saliendo de las directas de los internos. Dos triples de la visita en las manos de Méndez y Flowers volvieron a traer tranquilidad al carbonero. Los errores de concentración defensiva del rojiverde, Peñarol lo transformaba en goles de segunda oportunidad. Sobre el final Zanotta volvió a tomar las riendas del carbonero, lo manejó a la perfección y el mirasol entró a los últimos 10 ganando 69 a 54.

Los minutos iniciales volvió a tener a Silva como principal arma ofensiva pero en defensa sufría el juego en la pintura de Martín Aguilera. En un abrir y cerrar ojos Aguada se convirtió en una topadora gracias a la aparición de García Morales con todo su abanico de opciones en ataque. Cuando el local era más, García mostró su jerarquía para agarrar las pelotas más calientes y hacerse cargo para sacar a su equipo de la sequía anotadora. De ahí en más, Peñarol volvió a tomar las riendas del juego, llegó con aire al cierre y logró sellar las acciones por 91 a 86.

LO DESTACADO

En primera instancia 86 puntos parece un montonaso pero Peñarol marcó de tal forma que logró controlar con exactitud a Aguada. El rojiverde tuvo sus momentos y buscó incansablemente acercarse en el score logrando su cometido pero siempre en base a indivualidades. Colectivamente Pablo López ganó la batalla por todos lados. Manejó las marcas, controló a los tiradores y supo potenciar por donde herir a su rival. Más allá del 2 a 0 en la serie general, la gran victoria se la llevó el DT anulando completamente a Duren y Thorton desde la defensa. Ya en el vestuario aurinegro se escuchó un tímido: “defensa nos pone campeón”.

UNO x UNO

Duren (2): Fue controlado de principio a fin y no logró gravitar nunca. Más allá de todo, inentendible porque estuvo tanto tiempo afuera en el segundo tiempo. Leandro García Morales (7): Es una bestia. No hay otra definición. Volvió el de siempre. Pereiras (3): Mala noche en los dos lados de la cancha. Thorton (3): Poquitísimo desde todo punto de vista. Krampelj (3): No fue el Esloveno que conocemos. Zuvich (6): Es el séptimo partido en el rojiverde pero parece que jugó toda la vida. Entrega a la orden del equipo. Líder anímico. Algún hincha ya preguntó si tiene planes para la próxima Liga. Silva (6): El jugador hincha. Jugó por todos los presentes en el escenario aguatero. En defensa sufrió mucho pero dejó en claro que los pibes pueden jugar aunque el partido no esté definido. Bavosi (2): Pasó desapercibido. Izaguirre (3): Un par de triples y nada más.
Casalánguida (4): Lo amañataron de pies a cabezas. Las individualidades casi le dan una alegría. Colectivamente perdió por escándalo. 

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Zanotta (7): Masterclass defensivo. Anuló a todos los bases rivales. Méndez (7): Se encargó de tapar y sellar todas las reacciones de Aguada. Partidazo. Aguilera (6): Sin ser vistoso, jugó un gran partido. El mejor autoregalo de cumpleaños. Flowers (5): De más a menos. Comenzó con un partido para encuadrar y terminó desapareciendo. Roberts (9): El hombre aurinegro por escándalo. Inteligente para saber como accionar en cada momento. García (8): Fua, el Diego. Cuando nadie la quería él la pidió y se hizo cargo. Cumplió a la perfección. Borsellino (6): Pico y pala, como a él más le gusta. Partido para él. Espíndola (5): Entró a hacer el desgaste y cumplió. Suárez (-): Pocos minutos.. López (8): Dominó al rival colectivamente. Jugó como quiso y rotó a la perfección.

VAR

Andrés Bartel, Diego Ortíz y Enrique Ferreira (8): Partido de altísimo voltaje bien llevado adelante.  

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LO DISTINTO

Tras dos años de ausencia debido a la coyuntura mundial, un nuevo 20 de mayo en nuestro país se volvió a marchar en busca de una respuesta a la desaparición física de las víctimas de la dictadura cívico-militar. La institución rojiverde mostró su apoyo a la causa en las redes sociales y sus jugadores e hinchas hicieron alusión, enfatizando el compromiso con la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos. Lastimosamente, una institución tan popular como Peñarol no hizo referencia ni en sus redes, ni en la cancha su postura respecto a la causa.