Defensor Sporting trajo un partido impensado para seguir soñando con la clasificación. El último ingreso de Camila Panetta fue decisivo para cambiar la tónica del partido y tras el juego, habló con Básquet Total.

La base comenzó contando la rebeldía del final para sacar el juego: “En este partido volvimos a nuestra identidad de juego. Nos pasó que nos adaptábamos a las extranjeras que teníamos y al hacerlo no hicimos nuestro juego, de presionar y atacar rápido. El primer partido no funcionó y en el segundo pudimos revertir esto. En el último cuarto fuimos todas a presionar y por suerte salió bien”.

Para las bicampeonas de la LFB, era injusto despedirse de una tan anhelada clasificación internacional, con es imagen: “Íbamos perdiendo por 19 y revertir eso en una Lig Sudamericana, no es para cualquiera. Lo pudimos lograr, a través de nuestra identidad, de presionar, de ir al roce, sin importar que nos piten foul”.

Tras minuto de Alderete, Panetta puso una bomba fundamental y se refirió a este momento del juego: “No pensaba en nada más, en tirarmela, que era esa bola o nos íbamos. Se dio y a partir de ahí pudimos levantar todo”.

Las Decanas sufrieron la zona en el torneo, pero en el final encontraron como dañar la combinada sobre Ferrari: “Nosotras no somos buenas estructuradamente. En el final, arrancamos a jugar las que estábamos el año pasado y a partir de ahí, pudimos generarle a Pao (Ferrari). Pero si no aparecíamos nosotras, cuando la doblaban ya bastaba. Atacamos más el aro, para tirar bandejas, correr y a partir de ahí asistir a Pao”.

También dejó sus palabras de admiración con la paraguaya, que hizo valer toda la tarea defensiva del equipo en el cierre: “Es tremenda jugadora, no sólo que emboca un disparate, sino la carpeta que tiene dentro y fuera de la cancha. Yo me siento al lado de ella y la admiro, no sólo por el lado deportivo, del trabajo. Que por más que sea una jugadora profesional, con mucha trayectoria. Me habla desde el mismo lugar que yo y eso no lo tiene cualquier jugadora”.

Por último se refirió a toda la gente que se arrimó a alentar al equipo en este triunfo para el recuerdo: “Es tremendo. Que empiecen a gritar por el equipo, me eriza la piel, pero me anima a presionar más porque fallar, es fallarle a ellos, que viajaron tanto para vernos a nosotras y eso no tiene precio”.