Lucas Capalbo se ganó los minutos gracias a un gran ingreso en el tercer período para que Malvín empate la serie frente a Peñarol. Tras el partido, fuimos por su testimonio.

Lucas comenzó hablando de la victoria: “Era un punto súper importante. Lo necesitábamos desde lo anímico, habíamos arrancado 1-0 abajo. Ganar hoy era importantísimo, un 2-0 podía marcar la serie. Por suerte lo pudimos empatar, ahora tenemos que preparar el próximo punto”.

Desde la defensa, Malvín apabulló a Peñarol en el tercer período poniéndole un parcial de 25-4. Sobre esto, comentó: “Poder dejarlos en 49 puntos nos marca el camino por donde tenemos que ir. Había sido un primer tiempo muy parejo, en donde estuvimos abajo prácticamente en todo momento. Por suerte mostramos otra cara y cambiamos la intensidad, sacando una diferencia desde la defensa. Haberlos dejado en 4 puntos en el tercer cuarto fue clave para poder llevarnos el juego”.

El cambio de actitud playero fue rotundo comparado con el primer juego. Acerca de esto, expresó: “Federico (Camiña) nos dijo que sigamos concentrados y no nos salgamos del plan de juego. Nos pidió intensidad para el segundo tiempo, defender y correr la cancha. Por suerte lo pudimos llevar a cabo y ganar”.

Desde su vuelta en el año 2020, Lucas jugó Play-Offs en las tres temporadas disputadas. Sin embargo, esta es la primera vez que lo hace con público en las tribunas. En referencia a esto, comentó: “Es totalmente diferente. Jugar sin público, por más de que disfrutas el deporte, no es lo mismo. Jugar con tribuna lo hace especial y que el público nos acompañe está buenísimo. Poder regalarles el triunfo nos deja muy contentos”.

“Más allá de que haya sido jugador de básquetbol, no deja de ser mi padre. Está bueno que te acompañe, que venga siempre, pero como mi padre y no como ex jugador. Después del partido cualquier consejo de él, bienvenido sea” expresó acerca de la presencia de Marcelo en la tribuna del Romeo Schinca.

Federico Haller perdió una pieza dental en una jugada que derivó en la antideportiva a Nicolás Borsellino. Sin embargo, no es la primera vez que le sucede esto al jugador de Malvín en esta temporada: “No la pude ver con claridad. Estaba de espaldas, cuando me di vuelta lo vi en el piso y al abrir la boca vi que no tenía el diente. Fue una situación de juego, es lógico que se haya enojado. Esperemos que no se le caiga de nuevo. Siempre hay alguna broma en el vestuario”.