Urunday Universitario derrotó a Olivol Mundial con un infernal juego de JC Fuller por 91 a 89 y ya salteó el primer obstáculo buscando su anhelo de seguir en primera división. 

El comienzo del encuentro tuvo a Urunday Universitario metido desde el primer minuto y con Tanksley Efianayi lastimando con sus cortes al aro el estudioso sacaba ventaja. La pasividad defensiva del mundialista provocaba que Facundo Medina y JC Fuller encuentren los espacios para generarse sus tiros desde el exterior. En un abrir y cerrar de ojos Anthony Danridge se cargó el equipo al hombro y logró acortar la diferencia bien secundado por Pedro Ianguas que de a poco agigantó su figura en la pintura. Un doble de Fuller sobre la chicharra dejó ganando al verde por 22 a 17.

El complemento del primer tiempo fue chato. Sin muchas ideas y con la aparición de varios errores en ambos lados de la cancha, la intensidad de juego iba descendiendo. Con el correr de los minutos se pasó a jugar debajo del aro y la lucha entre Ianguas y Chaz Crawford se convirtió en el plato fuerte del cotejo. El foráneo estudioso se fue apoderando de esa zona de la cancha y desde ahí el verde comenzó a abrir la distancia para irse al descanso largo ganando 41 a 27.

Tras el parate Urunday mantuvo la regularidad y la eficacia para seguir aumentando la distancia. Un gran rendimiento de sus extranjeros, que se complementaron a la perfección, permitía que los de Hector Da Prá jueguen cómodos. Impulsados por su gente, Olivol mostró rebeldía y de la mano del brasilero se ilusionó. Una antideportiva del mismo Ianguas logró levantar anímicamente al verde pero el juego y la entrega de los de Millán y Sitio Grande era más, siguió acortando la brecha y entraron a jugar los últimos 10 minutos con Urunday arriba por 63 a 54.

El comienzo del periodo final tuvo a un encendido Fuller que saliendo desde la cortina directa se fue encontrando los espacios para lastimar. Cuando más lo necesitaba Olivol, apareció Danridge nuevamente para hacerse dueño del balón y con su despliegue físico marcar la diferencia. La participación del argentino Juan Manuel Rivero fue clave para acompañar el buen momento del norteamericano y que el mundialista pase por mínima con 4 minutos para el final. De ahí en más el cotejo se convirtió en un constante ida y vuelta. Una bomba de Germán Silvarrey fue rápidamente contestada, se igualaron las acciones y Tony tuvo la chance en la última pero la pelota no quiso entrar y el juego se fue a cinco minutos más igualados en 77.

En el suplementario Danridge se vistió de superhéroe una vez más y las ofensivas pasaban todas por sus manos. En la otra vereda los cortes hacia el aro eran cortados por la defensa pero desde el libre no se encontraban soluciones. Cuando más pesaba la pelota Fuller la pidió, asumió el riesgo y no defraudó para volver a colocar a su equipo arriba por tres a falta de 1.30. Sobre el cierre nuevamente Rivero la mandó a guardar desde afuera para igualar las acciones con 10 segundos para que se termine. Las miradas iban todas sobre el jugador número 6 de Urunday que volvió a mostrar toda su jerarquía y con un stop and shoot de media distancia puso a su equipo arriba a falta de 2 segundos. Tuvo la chance Danridge desde muy lejos pero no quiso entrar y la victoria fue para el estudioso por 91 a 89.

LO DESTACADO

¡Lo que jugó JC! Una bestialidad el juego de esta noche del estadounidense. El nacido en Iowa apareció cuando más lo necesitaba el equipo y cuando al estudioso no le salía nada en materia colectiva. Sin dudar ni un poquito puso a disposición del equipo todo su talento y no defraudó para nada. El extranjero culminó con 43 puntos, 10 rebotes y 3 asistencias más el doble sobre el cierre para abrochar una faena redonda. Si emulamos a su tocayo, el bueno de Fuller tuvo una noche fantástica, redonda, gigante, perfecta, buenísima, inverosímil, sensacional, magnífica. 

UNO x UNO

Silvarrey (5): No fue su noche en el goleo pero manejó los momentos con exactitud. Medina (4): Poco para lo que nos tiene acostumbrado. Fuller (10): MODO BESTIA. Efianayi (6): Sin tener una noche vistosa fue clave e importante en varios pasajes. En el arranque era él y luego el resto. Crawford (8): Titánico trabajo en la zona pintada. 15 puntos y 15 rebotes. En el segundo fue el arma de Urunday. Dotti (6): Buen ingreso defensivo. Hábil y ágil en los momentos caldeantes. Morena (-): Poco en cancha. Da Prá (6): En el segundo periodo se vio un sistema clave pidiendo que la pelota vaya a la pintura. El resto exclusividad de las individualidades. Hoy se disfruta, mañana se piensa.

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Álvarez (3): Poquitísimo. Rivero (6): ¡Que atrevido! No le tiembla el pulso para tirar. No le importa nada y colabora constantemente. Además, no da por perdida ninguna pelota. Cardozo (2): Desconocido. Danridge (8): El mejor de su equipo por escándalo. SuperTony como siempre. Ianguas (6): La tuvo durísima pero fue importantísimo. Por momentos perdió pero eso no opacó su juego en la tabla. Tiene una ida y vuelta con Fernández hermoso, la entrada vale para ver su duelo. Pereira (5): Sus puntos dicen 0 y su marca fue el mejor pero así y todo supo detenerlo en varios momentos del juego. Si, Fuller terminó con 43 pero el Pata supo frenarlo durante un rato largo… Varela (2): No logró gravitar. Wohlwend (3): Un primer ingreso para dar aire y un segundo ingreso a asumir, en ninguno logró influir. Fernández (5): El planteamiento no fue para nada malo. Tuvo que batallar con las individualidades rivales que le terminó costando caro pero fue capaz de romper todos los sistemas colectivos del estudioso.

VAR

A. Sánchez Varela. J. Dutra y V. Dorrego (6): Un partido bien llevado a pesar de las quejas constantes. Por momentos miraron más el afuera que el adentro pero estuvieron a la altura de lo que estaba en juego. 

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LO DISTINTO

Era un partido clave e importante donde había muchísimas cosas en juego. Por eso, este hincha de Urunday Universitario no se quería ir perdedor de ninguna forma y combinó su pilcha del estudioso con un gorrito con los colores de Olivol Mundial. A pesar de su amor por el verde del Prado, el pibe se alineó con los indecisos del referéndum que pasó y en materia de moda y colores no se terminó definiendo ni por uno ni por otro.