Trouvile se quedó con un partido clave ante Aguada por 85 a 75 en un duelo donde se enfrentaron los dos equipos centenarios de esta Liga. 

El comienzo del juego tuvo a los dos equipos concentrados y penetrados en lo que ambos proponían. Trouville buscó en el inicio colocar la peota en el bajo y lastimar de espaldas al aro mientras que Aguada logró lastimar desde afuera saliendo de las cortinas directas. Con el correr de los minutos el encuentro se volvió entrecortado y con pocas opciones en ofensivas. La pasividad defensiva de la visita permitía que rápidamente el rojiverde empezara a abrir la diferencia. Miles Bowman Jr se cargó el equipo al hombro en el peor momento del rojo y puso a su equipo al frente para quedarse con los primeros 10 minutos por 22 a 17.

En el complemento de la primera parte Trouville mantuvo la efectividad en el goleo y además anuló defensivamente a todas las opciones que intentaba proponer Aguada. La visita logró colocar un 12 a 0 en los cuatro minutos iniciales del segundo cuarto y eso sacó de partido a los locales. La velocidad de Federico Soto sumado al desgaste físico que generaba Bowman Jr sacaba lo mejor del equipo de Marcelo Signorelli. La defensa en zona de Aguada logró calmar el envión que traía Trouville que, sumado al empuje de su gente, logró direccionar un barco que no tenía destino. La diferencia conseguida permitió que el rojo se vaya ganando 41 a 28.

Tras el parate largo Bowman mantuvo la efectividad en el lanzamiento y siguió siendo la principal arma ofensiva que proponía. Del otro lado Aguada cambió su forma de juego y colocó la pelota en el bajo y fue Jamari Traylor quién se encargó de tomar protagonismo de espaldas al aro. Tras el buen momento locatario volvió a aparecer Soto para desnivelar con su velocidad y darle un respiro al conjunto de Signorelli. De ahí en más el encuentro se convirtió en una queja constante. Cada vez que el local proponía algo distinto se encontraba con una respuesta rápida permitiendo que Trouville entre al último cuarto ganando 65 a 49.

En el periodo final Aguada aprovechó los minutos de Bowman Jr afuera, que tuvo que salir por lesión, y con un inspirado Leandro García Morales logró acortar la distancia y generar nerviosismo en los de la calle Chucarro. Con todo el aliento que caía desde las tribunas el partido se puso pelota a pelota en los instantes finales. En el mejor momento del encuentro comenzaron a caer los triples en ambos lados de la cancha. Al festín rojiverde, que propuso Leandro, se le sumó Avry Holmes mientras que del otro lado Dwayne Davis sacó a relucir toda su jerarquía al servicio del rojo de Pocitos. Un triple de Gonzalo Iglesias en el cierre terminó de ser la daga para que Trouville se lleve el juego por 85 a 75.

 

LO DESTACADO

Gonzalo Iglesias y una noche soñada. Su aporte desde el banco fue crucial para que Trouville se termine llevando el partido a pesar del nerviosismo de los minutos iniciales. Al ex Aguada no le tembló la mano ni le pesó los nervios para anotar un triple desde la esquina que terminó siendo el broche final de una noche que se terminó tiñiendo de rojo. Cerró la noche con 15 puntos conseguidos todos desde más allá de los 6.75 en seis tiros lanzados. Llamen a los bomberos porque esa mano está prendida fuego…

UNO x UNO

Holmes (6): Se incendió sobre el cierre. Le costó la materia defensiva. García Morales (7): El que más quiso y el que mantuvo la ilusión de toda la parcialidad aguatera. Silva (4): Bailó con las más fea: intentar marcar a Bowman Jr en su mejor momento de él en la cancha. Mata (4): La noche que más le costó desde que está en nuestro país. Traylor (7): Otro de los pilares que tuvo Aguada. Lástima que lo dejaron jugar solo 10 minutos durante el tercer cuarto, antes solo vio pasar la pelota, no le dieron una. Bavosi (4): No logró gravitar durante todo el juego. Pereiras (4): Le costó la marca y en ofensiva no aportó lo que habitualmente logra dar. Izaguirre (3): Perdió por todos lados. Casalánguida (5): Los planteamientos propuestos no dieron rédito. Se puso en partido con más ganas que ideas.

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Mayora (4): No fue su mejor noche. Davis (7): Tuvo lo que hay que tener en los momentos más importantes del juego. Calidad y jerarquía asegurada. Soto (6): Se ha convertido en esos jugadores que se acosumbra a gravitar ante el rival de esta jornada. Con su velocidad logró desnivelar en varios momentos. Bowman Jr (7): De más a menos. Se fue apagando a pesar de nunca estar apagado en su totalidad. Clave para sacar la diferencia en el arranque. Ibeh (6): Un titán en la pintura. Ofensivamente y defensivamente cumplió su rol a la perfección. Fernández (4): No logró infuir tanto en el desarrollo del partido. Tucuna (-):  Pocos minutos. Iglesias (8): Destacado. Signorelli (7): Amañató al rival, a los jueces, a la parcialidad locataria e hizo el partido que quiso cuando quiso. Noche redonda.

VAR

Gonzalo Salgueiro, Andrés Laulhe y Alejandro Nadruz (5): Ni fu, ni fa. Normal, con errores en ambos lados de la cancha. Por momentos le preocupó demasiado lo que pasaba afuera de la cancha. 

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LO DISTINTO

Mucho se hablaba de cómo iba a ser la vuelta de Dwayne Davis al escenario rojiverde tras conocerse la vuelta del foráneo a nuestro medio luego de unos tweets aquejándose de una deuda económica. Rápidamente esas dudas fueron dispersadas tras ser recibido por dos viejos amigos: Federico Bavosi y Federico Pereiras. Apenas ingresó al rectángulo sus compañeros del bicampeonato lo fueron a buscar y lo agasajaron con un abrazo y una charla entre amigos. A continuación la directiva de la institución lo homenajeó por lo conseguido y La Brava Muchachada lo recibió con una ovación, algo que pocas veces sucede con los jugadores rivales…