Lucas Silva, quien tuvo una gran participación en el triunfo de Aguada ante Olivol Mundial, habló con Básquet Total.

El juego se inclinó netamente a favor del equipo aguatero desde el primer cuarto. Eso hizo que Silva pudiera jugar más minutos y con grandes pasajes individuales: “Siempre que Daniel (Seoane) me da minutos trato de aprovecharlos, siempre dando la mayor energía posible y ayudar. Siempre mi rol es ayudar en lo que el equipo necesite“.

Aguada volvió a demostrar un gran juego defensivo, dejando por segundo partido consecutivo en los 20 puntos a su rival tras 20 minutos de juego, lo que luego hace la tarea más fácil en ataque: “Nosotros tratamos de construir el ataque de atrás hacia adelante. Lo tratamos de hacer siempre, a veces sale otras no, pero queremos que esa sea nuestra identidad. Ser muy intensos atrás y adelante que el juego fluya, pasándonos la pelota y los tiros van entrando solos”.

Esa intensidad defensiva hace que en el ataque Aguada pueda administrar el tiempo y jugar la ofensiva con tranquilidad, buscando siempre al mejor ubicado para un tiro claro: “En el equipo hay muchos tiradores, nosotros siempre buscamos que se dé el mejor tiro. Eso habla muy bien de nosotros, porque no nos apuramos, no tomamos decisiones apresuradas y confiamos plenamente en el compañero”.

El momento de Silva es fantástico y eso se nota en el sentir de la hinchada cada vez que entra y le toca convertir o ser parte de una buena jugada con el reconocimiento instantáneo, de esto Silva dijo: “La verdad que los primeros partidos fueron duros, no fue fácil acostumbrarme al bullicio constante de la gente, que siempre están en cada partido, pero con el pasar de los partidos te acostumbras y ya no sentís ninguna presión. Pero trato de no pensar en eso en el momento de que la hinchada festeja un tanto mío, porque no me quiero desconcentrar y mantener la mente en el juego. Después si, lo reconozco el aliento de la hinchada y me pone muy contento porque hace no mucho tiempo, yo era uno de ellos alentando”.