Con una monumental actuación de Dominique Morrison, Nacional derrotó a Quimsa en el Antel Arena y sigue con chance de llegar al Final Eight de la BCLA.

Por una nueva jornada del grupo B de la Basketball Champions League Americas se veían las caras Nacional y Quimsa. Ambos venían de caer ante Sao Paulo, los primeros el lunes y los segundos en la noche de ayer. Alejandro Muro presentó un quinteto conformado por Manuel Romero, Pierino Rüsch, Dominique Morrison, Quincy Miller y Johndre Jefferson. Por su parte, los dirigidos por Sebastián González saltaron a la cancha con Juan Brussino, Terrence Roderick, Pablo Gramajo, Sebastián Acevedo y Eric Anderson. La terna arbitral la conformaron el puertorriqueño Jorge Vázquez, el estadounidense Grant Todey y el brasileño Diego Chiconato. Estos equipos se enfrentaron el pasado 10 de diciembre en la ciudad de Santiago del Estero, con triunfo del anfitrión por 81 a 71.

El club uruguayo estaba obligado a obtener una victoria para mantener viva la ilusión de meterse entre los ocho mejores del torneo. Mientras tanto, los argentinos iban por un triunfo que les diera la clasificación con dos fechas de anticipación. El encuentro disputado en el Antel Arena presentó un inicio sumamente atractivo y equilibrado, en donde ambos equipos plasmaban en el rectángulo sus principales atributos ofensivos, sin sacarse diferencias en el marcador. El elenco locatario contaba con un buen aporte de su tridente de extranjeros conformado por Dominique Morrison, Quincy Miller y Johndre Jefferson, mientras que el conjunto visitante tenía a un inspirado Terrence Roderick, agresivo en el uno contra uno. Los primeros puntos de un jugador nacional en el tricolor llegaron en el arranque del segundo cuarto, a través de un doble largo de Santiago Moglia. Los de La Blanqueada lograron abrir una ventaja de ocho unidades, siendo determinante para ello la figura de Dom Morrison, que era un dolor de cabeza para la defensa de la fusión. Los santiagueños encontraron en el banco de suplentes las soluciones que estaban necesitando. El base zurdo Franco Baralle ingresó a la cancha y agarró el partido para él, anotando tres triples, pero también marcando desnivel a la hora de atacar el aro. No obstante, atrás seguían teniendo grandes problemas, ya que su rival llegaba al gol con mucha facilidad.

Al comenzar la segunda mitad, el “dueño de casa” se encontraba al frente en el electrónico en cifras de 47 a 38. En los primeros compases del complemento se pudo observar un trámite netamente favorable al conjunto argentino, que liderado por Juan Brussino, colocó un rápido parcial de 7-0, que le daba la posibilidad de equilibrar las acciones. En el peor momento del tricolor en el partido, aparecieron Moglia y Miller, con una linda penetración el primero y una bomba el segundo, que le devolvían a su equipo una diferencia de siete tantos. Sobre el cierre del tercer periodo, los campeones de la primera edición del torneo, volvieron a tomar la delantera e incluso llegaron a sacar una renta de cinco puntos. La misma fue neutralizada de inmediato por el local, siendo clave para ello Pierino Rüsch, con un triple y un par de libres. En los minutos finales del partido, ambos equipos buscaron por todos los medios llevarse la victoria. Los dirigidos por Alejandro Muro ponían todas sus esperanzas en las manos de Morrison, mientras que los comandados por Sebastián González tenían un juego mucho más colectivo. En el epílogo, el 45 del bolso se encargó de inclinar la balanza a favor de su equipo, con diez puntos consecutivos. Finalmente, Nacional se quedó con el triunfo por 91 a 81 y de esa manera mantiene la ilusión de meterse en el Final Eight de la BCLA.

En el ganador se destacó la soberbia performance de Dominique Morrison, que anotó 42 puntos y atrapó 6 rebotes. Por el lado del perdedor, Franco Baralle terminó como goleador con 24 tantos.

Estos equipos se volverán a ver las caras en poco más de un mes, cuando el 12 de febrero se enfrenten en la ciudad de San Pablo.

LO DESTACADO

El Club Nacional de Football en su rama básquetbol no tenía mañana. Debía ganar para poder seguir con vida en la Champions. Previo al juego, Alejandro Muro encontró en el vestuario la lámpara de Aladino. El genio que salió de adentro al frotarla fue Dominique Morrison, que le cumplió al entrenador el deseo de darle la victoria. El número 45 del bolso la rompió absolutamente toda, conviertiendo 42 puntos, a lo que le sumó 6 rebotes, 2 asistencias y 3 robos, para una valoración total de 38. The Best.

UNO x UNO

Romero (5): Estuvo muy inteligente a la hora de leer por donde pasaban las ventajas de su equipo. A este nivel le cuesta una enormidad generar sus puntos y en la jornada de hoy sufrió en el costado defensivo. Rüsch (6): En el arranque del encuentro no tuvo demasiada incidencia. En el último cuarto apareció con un triple clave y con una gran efectividad en libres. No le tembló el pulso. Morrison (10): El Destacado. Por escándalo la mejor actuación individual que se haya visto en esta clase de torneo en los últimos años. Miller (6): Aportó su cuota de gol habitual. En el primer tiempo fue mucho más productivo que en el segundo. Jefferson (7): Cuando le hicieron llegar la bola de buena forma a la pintura, él se encargó de mandarla a guardar. Tuvo un lindo duelo con Anderson, en el cual ganó más de lo que perdió. Moglia (6): Su primer ingreso a la cancha fue bastante bueno, dándole al equipo puntos desde el perímetro. En sus otras intervenciones en el match no logró los mismos resultados. Larrea (5): Mucha intensidad defensiva, poca participación en ataque. Prieto (5): Concepto similar al del Tortu. Sacco (6): Buenos minutos de descanso para los internos del equipo. Metió un golazo de mano zurda, digno del Top 10 de la semana. Zubiaurre (-): Escasos minutos en cancha. Muro (7): Su equipo no tenía mañana, tenía que ganar de cualquier forma. La realidad indica que gran parte del éxito se debe a la descomunal actuación de Morrison. Sin embargo, en defensa se vieron cosas muy interesantes, sobre todo en el momento más caliente del partido.

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Brussino (6): En la etapa inicial se dedicó a ser la usina generadora de juego del conjunto santiagueño. En el tercer cuarto fue fundamental, asumiendo responsabilidades en el goleo. Roderick (5): En los primeros minutos pintaba para ser una de las grandes figuras del partido. Cada vez que agarraba el balón se mandaba para abajo y dañaba a la defensa rival. El resto del game brilló por su ausencia. Gramajo (3): El más flojo de la fusión. Adelante abusó del tiro exterior, cuando claramente no era su noche, mientras que atrás siempre le miró el número al bueno de Dominique. Acevedo (5): Típico ala pívot argentino, que puede jugar tanto de frente como de espaldas al aro. Anderson (6): Aprovechó a la perfección los espacios que generaban los armadores. Marcó diferencias acompañando en las caídas del pick central. En defensa dio algunas ventajas, sobre todo en el poste bajo. Baralle (8): Fue por robo el mejor de Quimsa. En el primer tiempo hizo absolutamente de todo. Sorprendió a propios y extraños, el poco tiempo que estuvo en cancha en el complemento. Lugo (5): Entró para dar una mano en defensa. No desentonó. Evans (4): Las dos primeras que tocó se las tiró. En una no tocó ni el aro. Carabalí (4): Se cargó rápido de faltas. Torette (-): Segundos en el rectángulo. González (4): Nunca encontró soluciones defensivas para contener a Morrison. Mantuvo mucho tiempo en el banco a Baralle.

VAR

Jorge Vázquez, Grant Todey y Diego Chiconato (7): Actuación sin fisuras de la terna arbitral. Es un concepto que utilizamos mucho cuando tenemos el lujo de observar esta clase de partidos.

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LO DISTINTO

El lunes pasado, en el triunfo de Sao Paulo sobre Nacional, Bruno Caboclo convirtió 30 unidades, estableciendo un nuevo récord de anotación en la historia de la BCLA, superando a Donald Sims que había marcado 28 frente a Obras. Bueno, en la jornada de hoy, el crack de Dominique Morrison se encargó de pulverizar el registro del ex NBA, luego de encestarle 42 puntos a Quimsa. El rasta dejó la vara muy alta y al bolso con vida.