Biguá tuvo que esforzarse muchísimo para imponerse en alargue en su visita a Urunday. El campeón mostró sus credenciales en el suplementario y con un descollante Sims, lo ganó 85-78.

El Pato fiel a su estilo comenzó intentando mucho de triple aunque con poco acierto, con lo que el estudioso de la mano de Efianayi tomó la primera ventaja, hasta que Sims rompió el maleficio desde los 6.75 y la visita aprovechando algunas desatenciones defensivas pasó al frente y siguió de largo hasta sacar siete. Urunday pudo achicar, pero sin jugar bien y únicamente con Tanksley como responsable que puso diez de los trece para que el primer cuarto se termine con el campeón ganando 18-13.

El panorama cambiaría en el inicio del segundo, ya que con corridas de Corbin y Efianayi Urunday abrió con un 8-0 que le devolvió el liderazgo y forzó el minuto de Cal. Buena parte de esa recuperación también se debió a los buenos ingresos defensivos de Morena y Da Costa, aunque Sims logró vulnerar la buena defensiva para decretar el 31-31 de cara al descanso largo.

El complemento comenzó con el Pato mucho mejor plantado en la cancha, al compás de Donald Sims siempre tomando la decisión correcta para anotar o asistir, propiciando un 10-2 para abrir ocho de renta. Pero nuevamente el estudioso se recuperaría, primero mejorando en defensa lo que generó corridas para sus extranjeros que finalmente lograron acompañar en el goleo a Efianayi, para consolidar un gran parcial de 17-4 que los volvía a poner al frente. Aunque el partido y la paridad no daba tregua, y los de Villa Biarritz igualaron el juego en 52 al término del tercer chico.

Las ofensivas se secaron para el inicio del decisivo, muchos tiros fallados y malas selecciones, aunque fue el estudioso quien sacó algo de ventaja de ese entrevero y de la mano de un importante “Tico” Delgado se puso cuatro arriba faltando cuatro minutos, gracias a un discreto parcial de 8-4 en seis minutos de básquet. Pero luego del minuto de Cal, el campeón salió decidido a buscar a Santos (de escaso aporte hasta el momento) en la pintura, y el dominicano fue incontenible en el momento más complicado de Biguá, anotando diez puntos en el cierre para el Pato alimentado por Sims, dejando a la visita arriba por tres a falta de 17 segundos. Pero el partido seguía sin dar tregua, y afortunadamente para los presentes, una bomba agónica de Dotti enviaba el juego al alargue en 72, regalándonos cinco minutos más de básquet de alto voltaje.

Lamentablemente para los de Da Prá también en esa jugada Urunday perdió a Tanskley Efianayi, sentido en un gemelo  no jugó el alargue. Su equipo lo sintió y mucho. Sin su principal vía de gol se mantuvo en juego como pudo hasta los últimos minutos, donde el campeón sacó chapa e hizo gala de su oficio para jugar este tipo de partidos, como siempre liderado por un verdadero fuera de serie como Sims, que con un bombazo desde otro código postal terminó de definir el pleito a favor de Biguá, que lo ganó en cifras de 85-78.

LO DESTACADO

A esta altura ya es difícil destacar al gran Donald Sims sin caer en ser redundante, o en decir obviedades. Es que el extranjero perimetral ya hizo gala de su clase, y todos tenemos más que claro que estamos hablando de un jugador absolutamente fuera de la media de nuestra Liga. Hoy nuevamente lo demostró mandándose un verdadero partidazo, con 31 puntos en 10/19 de cancha, pero sin forzar y sin tomar malos tiros, también generando mucho para sus compañeros y siempre leyendo bien la jugada para encontrar al hombre abierto. Por si fuera poco clavó la daga que definió el partido aproximadamente desde la vereda de enfrente de la Av. Joaquín Suárez. Una bestia.

UNO x UNO

Corbisiero (3): No tuvo un buen arranque y no volvió a ingresar. Couñago (6): Buen partido en ambos costados. Fue el que mejor pudo contener (de a ratos) a Sims. Efianayi (8): Titánico. Cargó él sólo con la ofensiva del equipo durante casi todo el partido, probablemente le pasó factura en el cierre con esa lesión. Pearson (4): Tras un arranque totalmente para el olvido, supo recuperarse y mejorar un poco. No perdió la confianza. Jackson (5): Siempre rendidor, aunque bastante entreverado. En el cierre no logró contener atrás. Dotti (5): En su retorno le costó, pero no le tembló el pulso para clavar el triple que forzó el alargue y sumó en intensidad defensiva. Delgado (6): Importante en el último cuarto, a puro oficio. Atrás le costó bastante y se cargó de faltas. Morena (5): Buena defensa, escaso aporte ofensivo. Da Costa (4): No estuvo fino. Silvarrey (3): Claramente lejos de su mejor versión. En su retorno, entró poco y le costó mucho. Da Prá (5): Su equipo hizo un buen partido y forzó un cierre apretado, aunque dependió demasiado de un jugador para anotar y sin él sufrió.

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Álvarez (4): Hizo un partido sólido en conducción y defensa, pero no estuvo certero con el tiro. Sims (9): Destacadísimo. A otro level. Loriente (5): Errando más de la cuenta, pero puso una bomba clave. Es uno de esos tiradores que aunque no esté en una buena noche, no duda. Andreoli (5): Titularizó y anotó bastante en cancha abierta, luego jugó poco. Rojas (7): Enorme partido de Martín, haciendo de todo para su equipo. Un verdadero obrero que sumó desde todos lados y quedó a sólo un punto del triple-doble. Rudd (3): Su presencia en cancha aporta mucho, más de lo que se ve a simple vista. Dicho esto, noche para el olvido del gran Victor, que erró sin parar de todas partes. López (6): Muy buen partido. Cada vez que lo necesitaron, respondió. Santos (7): Más allá de no estar aún al 100% y de haberse cargado de faltas muy rápido, fue decisivo. Sacó la cara por su equipo anotando en el momento más caliente y fue imparable. Pena García (5): Sin el destaque usual, mantiene  su buen porcentaje de acierto exterior. Saavedra (4): No desentonó y supo aprovechar sus minutos de calidad dándole intensidad. Cal (7): Excelente manejo de la rotación.

VAR

Adrián Vázquez, Julio Dutra y Diego Ortíz (5): Tuvieron varios errores a lo largo del partido, aunque en el cierre mejoraron su nivel.

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LO DISTINTO

En un duelo entre dos instituciones deportivas modelo de nuestro medio, con parcialidades usualmente tranquilas, elegimos destacar a dos damas de la parcialidad de Urunday que se encargaron casi ellas solas de hacer sentir visitante (educadamente) al campeón. Pateando el piso desenfrenadamente en cada ataque del rival para intentar distraerlo y gritando alguna cosita, lograron incluso contagiar a su tribuna y levantar a la tranquila parcialidad. Seguramente a todos los que estaban cerca aún les retumba en la cabeza el grito de “Vaaaamos Urundaaay!” vociferado por una de ellas, aproximadamente unas 500 veces a lo largo de la noche. Salud por esa energía.