Un brote de covid, la promesa al hijo, una vuelta tras casi 9 años y un derroche de magia. Volvió Pepe y pasaron cosas.

El covid está azotando a gran parte de la población mundial y el deporte no es exento a ello. Pero en este caso tuvo una feliz consecuencia para los amantes del básquet.

Un brote en el plantel de Bahía Basket hizo que luego de casi 9 años vuelva a la actividad Juan “Pepe” Sánchez. El ex campeón Olímpico, primer argentino en jugar en la NBA, top Euroliga y no sé cuántas cosas más, es además el actual líder dirigencial del proyecto deportivo e institucional del club.

A raíz de la falta de jugadores y luego del pedido de su hijo de volver a verlo en cancha una vez más, Pepe se hizo presente en el parquet del Dow Center. 44 años de edad y casi 9 sin competir. Cambiarse, dar una mano, entrar un ratito, ya era un montón.

Ja! El talento no sabe de edad. La magia se hace presente. El titiritero dorado lo hizo de nuevo. 12 puntos. 8 asistencias. 8 rebotes. 29 minutos. El triple final para sellar la victoria de su equipo en el alargue. Imposible de comprender lógicamente. No hay nada más bello en el deporte que ver cuando el talento domina el juego, y anoche por un ratito volvió a ocurrir.

Juan Ignacio Sánchez, además de todo lo mencionado anteriormente, fue un destacado jugador universitario, momento en el que además se recibió en Filosofía. Con tanto conocimiento, tal vez él nos pueda explicar mejor cómo se hace. Tal vez le pueda explicar a su hijo lo qué significa ser tan groso. Aunque, tal vez las explicaciones sobran, porque haberlo visto nuevamente flotar por una cancha de básquet y dominar todo lo que pasaba alrededor con la naranja en su mano izquierda ya es suficiente para entenderlo.

El partido terminó, a su hijo se abrazó, y el retiro anunció. Ahora, es nuestro tiempo de aprovecharlo. Escuchar sus entrevistas y aprender, mirar sus asistencias y disfrutar, es una tarea que todos deberíamos hacer.

Legado eterno. Gracias Pepe.