Bohemios derrotó a Albatros gracias a un segundo tiempo formidable y se quedó con un punto vital pensando en los playoffs. Tras el partido Básquet Total habló con Ernesto Rabinovich, una de las armas para dar vuelta el partido.

Bohemios se fue 16 puntos abajo en el primer tiempo, en el segundo sacó una rebeldía brutal para ganarlo. Esto dijo Ernesto: “Sabíamos que este partido era clave para la lucha de entrar en playoffs y cuando entramos al vestuario, fuimos claros y nos dimos cuenta que no podíamos jugar peor de lo que lo habíamos hecho en el primer tiempo. Entramos literalmente a comernos al rival en el segundo tiempo, defendiendo duro y eso hace que nos llevemos un punto más que importante en un partido que tuvo absolutamente de todo, con un final polémico y algunos empujones. Pero, son cosas del deporte y nada más que eso, queda ahí”.

El cambio de actitud se notó desde el primer minuto del tercer cuarto, consultado de cual fue la clave para la reacción dijo: Nos dimos cuenta que había que salir a defender, era la única forma de traer el partido y descontar la diferencia, agachando la cola y jugar al límite cada pelota. Eso se logró, cómo equipo nos logramos cerrar y enfocar en cada uno ir a su referencia en la marca, soltar a ayudar cuando era necesario y en ataque, que la bola fluyera y buscar el mejor tiro, porque de locales tenemos buenos porcentajes y esa mixtura fue vital para llevarnos el triunfo”

Bohemios fue dos equipos, el displicente del primer tiempo y el enérgico de la segunda mitad. Consultado sobre el debe de la primera parte Rabinovich dijo: “Entramos al partido preocupados, porque teníamos que ganar, que si no complicábamos los playoffs. Nos costó muchísimo enfocarnos en el ataque, estábamos como trabados. Además, cuando estás equivocado en el ataque, tenés que defender el doble y defendimos muy mal. Eso hizo que nos costara todo el engranaje del equipo”.

Sobre su sentir en Bohemios, club que lo vio crecer, Ernesto no dudó en mostrar su emoción y más tras un mal trago personal: “Es un sentimiento muy grande, porque me dijeron que no podía jugar más al básquetbol. Me diagnosticaron artrosis de cadera y fue difícil poder volver, pero gracias a Joaco y Rodri el fisio de Colón, además del doctor Pan, que me ayudaron muchísimo para que pueda volver a jugar. Hacerlo en un club como Bohemios, que es mi casa, dónde hice formativas y siempre soñé poder jugar en primera, pero no se me había dado y tener esta doble revancha de jugar en club en primera y con lo que me pasó de salud es fantástico”.

Para cerrar habló de lo duro de la divisional y la importancia de los dos juegos que se vienen para cerrar mejor de cara a los playoffs: “Nuestro primer objetivo era ser competitivos y lo logramos. Ahora queremos obviamente entrar en playoffs, vamos a soñar cada vez con más pero es paso a paso. Cada partido es vital, no solo para posicionarnos en la tabla, sino también para poder medirnos como equipo. Estas dos fechas, más allá que entremos en playoffs o no, es importante para poder medirnos de cara a lo que viene.”

Antes de irse dejó un mensaje para alguien importante en su etapa dolorosa: “Antes de cerrar déjame saludar a Ignacio Carrerou que hoy se está casando un saludo grande y que no me invitó”.