Florencia Somma volvió a demostrar su clave en el partido que tenía a Malvín en jaque. La capitana tras la victoria estuvo con Básquet Total

“Teníamos que salir a ganar. Sabíamos que era hoy, lo sentíamos de esa manera. Éramos conscientes desde el partido pasado, cuando a priori pensábamos que jugábamos enseguida. Ya teníamos la cabeza puesta en eso y obviamente que es un dicho pero hay que ganar dos partidos para pasar. Antes estábamos 0 a 1, ahora 1 a 1 y el partido que viene es definitorio para los dos” comenzó diciendo una de las referentes del básquet nacional.

Tras la caída en el primer encuentro de la llave, Malvín ultimó detalles ofensivos que le terminaron dando rédito durante los segundos 40 minutos de la serie: “Defensivamente el plan había salido bien pero no encontramos nuestros tiros en ofensiva, además de que erramos muchas situaciones cerca del aro y pasó por ahí, ajustar detalles del ataque. En defensa mantener lo hecho el partido pasado que creo que lo hicimos bien“.

Las playeras volvieron a desplegar su clásico juego. Con cancha abierta, las multicampeonas se agigantan y dominan todos los rubros. Además, el constante movimiento de balón siempre le termina saliendo perfecto: “Nosotras nos sentimos cómodas corriendo y jugando a pasarnos la pelota. Obviamente cuando no logramos correr y les permitimos a ellas que estacionen la defensa, sobre todo cuando nos defienden zonalmente porque nos acortan los espacios y si los porcentajes de afuera no acompañan cada vez se meten más para adentro. Hoy pudimos hacerlo durante varios momentos del juego y así nos sentimos cómodas”.

La llegada de Raphaella Marciano da Silva se dio sobre el pucho de la escupida previo al inicio del encuentro. Igualmente, esto no impidió su lucimiento: “Es increíble. No sabía los nombres y nos conocimos en la escalera del CEFUBB 40 minutos antes de entrar. Creo que para haber llegado hoy, con todo lo que sucedió estos días, nos dio una mano espectacular. Tenemos poco tiempo hasta el partido que viene pero tenemos que trabajar a morir para poder insertarlas en nuestro juego de la mejor manera”.

La Brasileña se convirtió en un pilar ofensivo vital y además dejó en claro que de en la zona pintada se vuelve intratable: “En la parte interior nos puede dar soluciones sobre todo para es problema que veníamos arrastrando durante todo el torneo que es cuando no nos permiten correr y jugar, se nos cierran. Poder tener a una jugadora con oficio en la pintura es clave y por lo que se vio, parece que lo tiene”.

Las playeras han tenido una irregularidad poco usual en su historia en la Liga y Somma explica que el aprendizaje es continuo y las formas de juego van variando con el correr del tiempo: “Nos sentimos cómodas jugando y creo que el partido pasado también pero perdimos pese a que los números si bien no fueron buenos en ataques, perdimos menos pelotas que ellas, nos pasamos la pelota y tiramos muchos tiros. Hoy nos acompañó el ataque, nos sentimos cómodas jugando de esta manera y creo que cada vez lo hacemos mejor. Nos ha costado encontrarnos a lo largo del año, producto de la longitud del plantel, el volver a estar todas juntas después de mucho tiempo, de acomodar los roles y parece que de a poco lo vamos haciendo pero todavía nos queda mucho”.

Tras la victoria y en plena algarabía llegó el abrazo confortable y tranquilizador de la abuela que volvía a ver su nieta Florencia haciendo lo que más le gusta hacer; jugar al básquet: “La verdad es que tenía muchas ganas que ella viniera. Desde que juego en las formativas que me va a ver siempre y con todo esto se hacía díficil pero sobre todo para que ella pudiera volver a ver los partidos, eso es lo más lindo. Ojalá esto se estuviese jugando con mucho más público, en un lugar donde pueda ir más gente como pasa en el masculino, en las formativas masculinas y femeninas, como pasa en todos los partidos que se están jugando al básquetbol, excepto acá. Esta vez le tocó a ella y el que viene le tocará a otro”.