Malvín se quedó con la segunda final ante un Hebraica y Macabi que se lo notó perdido en cancha y estiró la serie a un tercer y definitivo juego. Las multicampeonas tuvieron a Fernanda Midaglia una pieza fundamental aportando su granito de arena saliendo desde el banco. 

En el comienzo del juego la intensidad de Hebraica y Macabi parecía que era lo que iba a marcar el desarrollo del encuentro. Buenos porcentajes desde afuera, defensa en primera línea y la constante generación de espacios y oportunidades. En ese ida y vuelta aparecieron las torres playeras. Florencia Somma comenzó a generar a partir de sus corridas y el constante movimiento del balón fue propicionando los primeros desmarques para que Emilia Larre Borges lastimara desde afuera. El ingreso y la rápida química generada de Raphaella Marciano Da Silva sorprendió a propios y extraños para irse arriba ganando 22 a 14.

En el complemento de la primera parte Malvín mostró sus credenciales colectivas y comenzó a hacer su clásico juego. Corrió la cancha y las oportunidades fueron en aumento. Las constantes apariciones de Fernanda Midaglia y Sabina Bello con sus cortes al aro iban de a poco aumentando la distancia. El intento de detener el envión playero surgió desde las manos de Natasha Dolinsky con un par de lanzamientos desde afuera y la desfachatez de Romina Dalesandro en tierra de gigantes. Sobre el final se mantuvo la paridad pero las playeras se fueron al descanso con 37 a 26.

Tras el parate aparecieron manos que hasta el momento no habían causado efecto. Carolina Fernández y Fiorella Martinelli se sumaron al festín de las de la calle Legrand que mantenían en Midaglia la cuota de gol más eficaz. En la otra vereda una solitaria Dalesandro se cargaba el equipo al hombro pero la situación iba empeorando. Con bajos porcentaje desde afuera y sin la aparición de Ana Paz en el engranaje del juego de a poco se iba disolviendo la ilusión macabea. Malvín entraba a jugar los últimos 10 minutos ganando 58 a 36.

El periodo final sirvió para cumplir con el reglamento y para que la brasileña Raphaella siga mostrando sus cualidades en la zona pintada. Con su físico logró incomodar a todo Hebraica y ganó todas las batallas que tuvo con Florencia Benitez y Paz. Las dirigidas por Juan Pablo Serdio encontraron un pilar fundamental en la zona pintada que puede ser clave a la hora de analizar por donde puede pasar el próximo juego. Las anotaciones en el cierre maquillaron el score a favor de las multicampeonas por 74 a 49.

LO DESTACADO

Malvín volvió a ser el Malvín que todos conocemos. Equipo creado para este tipo de instancias. Cuando estaba contra las cuerdas sacó a relucir su mejor versión y volvió a traer tranquilidad y mesura a todos los presentes. Un equipo conformado por un gran plantel que cada una entiende su rol y cuando atacar. Hoy Midaglia se colocó la capa de heroína y salió a balancear el juego desde afuera. Una desconocida Raphaella Marciano Da Silva llegó a las 18 horas a nuestro país, fue al CEFUBB y le vio por primera vez la cara a unas gurisas que parecían ser sus compañeras. La abrazaron y le dijeron “es hoy”. Hoy, nuevamente reapareció el Malvín, equipo, que todos esperábamos.

UNO x UNO

Martinelli (4): Poco. No repitió sus buenas actuaciones que arrastró durante toda la temporada. Fernández (5): Fue de las que más quiso y de las que más hizo entrar a las rivales. Por momentos se vio ofuscada con todo lo que sucedía. Bello (6): Sus números parecen normales, nada que mate pero en la cancha entendió absolutamente todo. Larre Borges (5): Parecía que iba a ser su noche. Se fue apagando. Somma (8): SEÑORA FLORENCIA SOMMA, HECHA PARA ESTE TIPO DE INSTANCIAS. Sosa (5): Entro a dar respiro y cumplió. Le faltó asumir aún más. Midaglia (8): El momento en la noche indicada.  Clave, fundamental para abrir la distancia. A partir de hoy: Fernanda “corte al aro” Midaglia. Marciano da Silva (8): Es una bestia. Físicamente imposible de defender. Conoció a sus compañeras en la escalera del CEFUBB, no sabe los nombres, mucho menos los sistemas pero parace que juega hace añares con ellas. Aceredo, F.Fernández, P. Fernández, Carrara (-): Minutos con encuentro definido. Serdio (7): Limitó a su rival. Lo ató de pies a cabezas. Hizo todo distinto al primer partido. Ganó y gustó. 

_______________________

Gregorio (3): Desconocida. Cuando la marcó Caro Fernández la neutralizó. Bergdahl (4): El caracter no es negociable para ella y lo demostró. Le faltó juego y más contacto con el balón. Dolinsky (5): Quiso y mucho. Los porcentajes no la ayudaron y eso terminó de desmoronarla. Mieres (4): Importante en el arranque reboteando. Luego vio poco juego. Paz (4): La extrañaron. Una de las ausentes de la jornada. Dalesandro (6): La mejor. Se cargó el equipo al hombro pero jugó sola. Nadie la acompañó. Ugolini (4): Un triple y poco más. No pudo gravitar como habitualmente lo hace. Mariño (4): Un poco de entrega y poco más. Con ella a la guerra pero se negó con la pelota. Benitez (3): Entró a aportar algo de soluciones en la pintura y Raphaella la volvió loca. Pierri (4): Perdió desde todo punto de vista. Le controlaron todo lo que intentó proponer. Borrón y a pensar en el domingo.

VAR

Diego Borghini y Carlos Romero (7): Buen arbitraje. No fueron los protagonistas y entendieron su rol a la perfección.

_______________________

LO DISTINTO

De a poco va volviendo la gente a los recintos de juegos y las familias vuelven a vivir lo lindo de ver a las protagonistas haciendo los que más le gusta. En este caso Sofía Bergdahl estuvo bien alentada. El bueno de Pedro, barra brava de la hinchada macabea en la rama femenina, fue a alentar a la popular “negra” y se vistió con su mejor pilchita. Con el número 3 en pecho y espalda estuvo siempre atento al juego y hasta se animó a gritar y todo. No logramos entender lo que quiso decir pero seguramente cualquier parcial de otra hinchada no se va a meter con Pedro. ¡Este es de los pesados de verdad!