Paysandú logró un importante triunfo en el Cerro frente a Atenas por 69 a 58 que le permite obtener su segunda victoria en el torneo.

En una linda noche en cancha de Verdirrojo, y con un buen marco de público, había promesa de gran partido. El inicio del encuentro fue bastante impreciso, con bajos porcentajes de acierto. Paysandú abrió el score con puntos de rompimiento de Enzo Arrellano quien era el más claro en ataque. Atenas buscaba el juego interno con Héctor Silva y Manuel Monteverde pero sin éxito. A partir del tiro de media y corridas de cancha, el ateniense se puso en juego. Sin embargo, el partido se tornó cortado por problemas en el reloj de 24′ lo cual nuevamente lo llevó a un pozo y feo de ver. El duelo interno era de lo más interesante, de todas formas, triple de Federico Curbelo y respuesta del recién ingresado Nahuel Santos elevaban el volumen ofensivo en ambos equipos. En el final, el Paysa estuvo más firme y con rompimientos de Ignacio Gonzalez se fue arriba 14 a 12.

El segundo comenzó con la mejor versión de ambos equipos. La visita rápidamente sacaba 8 con puntos de Carvidón y Gonzalez pero en la recarga Gallardo ponía una bomba que sumado al aporte de Amaral en el juego interno, pasaba por mínima. La intensidad defensiva seguía siendo la premisa en Atenas y eso le daba resultado. Asimismo, el ingreso de Hakeem Da Silva le aportaba puntos en ataque para sacar 5 (28 a 23). Sobre el final, los dirigidos por “Bicho” Silveira mejoraron defensivamente y eso le permitió correr la cancha para cerrar el primer tiempo abajo por mínima, 29 a 28.

 El complemento comenzó con una ráfaga de Paysandú. Desplegando una defensa zonal que derivó en tiros sin conversión de Atenas, la visita gozó de su mejor momento donde Modernell se vestía de figura y Blazina tenía un ingreso deluxe para colocar un parcial de 11 a 0 en los primeros cuatro minutos. Los de Rovira no leían bien en ataque y por momentos carecían de ideas. Sin embargo, con más empuje que juego comenzaron a descontar con Couñago y Santos en el perímetro. De todas formas, el Paysa continuaba mucho más firme, cargaba el rebote y Atenas era una máquina de perder balones. De esta forma la visita sacaba diferencias de dos digitos. Sobre el final fue todo del albiceleste que puso una presión defensiva y a partir de allí le permitió correr la cancha para achicar la diferencia. En la última, bomba de Couñago lo dejó tres abajo, 47 a 44.

El último capítulo pintaba para ser lo mejor y no defraudó. Con un aliento tremendo en las tribunas, el juego estaba divino y fue de rachas. Héctor Silva crecía en la pintura y Charly seguía lastimando de 6,75 para que su equipo pasara 52 a 50. Paysandu no repetía lo hecho en el tercer cuarto y dependía mucho de la generación de Modernell. De todas formas, mejorando defensivamente, el Paysa nuevamente volvió a su línea de juego donde Carvidón ponía puntos importantes para sacar renta de 6. En la recarga, Da Silva colocó una bomba para descontar y parecía un final cerrado. Pero la visita estuvo más firme, defendió notable y con libres en varias manos terminó quebrando el juego, 69 a 58.

LO DESTACADO

Juan Modernell fue la gran figura del juego. Generando desde el inicio, lastimando con rompimientos y asistiendo a sus compañeros, era el arma principal de Paysandú. Sumado a esto, en el complemento se enloqueció y puso bombas tremendas para comenzar a inclinar la balanza. En el final, cuando la bola quemaba, también se puso el equipo al hombro para convertirse en el mejor de la noche. Culminó con 16 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias en 30.52′ en cancha.

UNO x UNO

Couñago (6): Fue de menos a más. Vital en la reacción. De todas formas, no fue su mejor noche, tuvo algunas pérdidas y en el final no pudo desequilibrar. Rivas (4): Correcto defensivamente pero poco aporte en ofensiva. Debe influir más. Jones (4): Algún chispazo pero lejísimos de lo que puede aportar. Peleado con el tiro de tres. Monteverde (4): Perdió el duelo en la pintura y nunca se sintió cómodo. Muchas pérdidas. Silva (5): No fue su noche. Con dolencias en la rodilla, no pudo estar al 100%. Santos (7): De lo mejor de su equipo. Si bien estuvo peleado con el tiro exterior, en ataque fue de los mejores siendo el goleador. Da Silva (7): De los revulsivos de la noche. Su ingreso fue clave con actitud defensiva y picante en ataque. Gran partido. Amaral (6): De los más regulares. Se fajó en la pintura y encontró petróleo. Gallardo (5): Puso un triple importante y en defensa fue agresivo. Rovira (5): No le encontró la vuelta al juego. Ante la defensa zonal, su equipo tuvo carencias para convertir.

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Arellano (6): Correcta conducción. Errático con su tiro, pero fue fundamental en el final manejando el ritmo que necesitaba su equipo. Modernell (8): Destacado. González (7): Otra de las figuras del partido. Silencioso, dejando el alma y siendo uno de los goleadores, fue clave para el triunfo de su equipo. Curbelo (5): Buenos minutos haciéndose fuerte en la pintura. Aportó una bomba. Crócano (5): Otro de los que batalló en la pintura. En ataque no pudo pero en defensa colaboró. Martinis (6): Desde el banco siempre es una solución. Entró en un momento delicado y cumplió. Rama (5): Minutos de  calidad. De los más inteligentes, fue clave para cerrar el juego poniendo libres. Carvidón (6): Fue de menos a más pero se terminó convirtiendo en figura en el final para llevarse el juego. Blazina (6): Entró encendido en el complemento. Corriendo la cancha fue una pesadilla. Buenos minutos. Cabrera (5): Tuvo poca acción esta noche. Generó con rompimientos y no mucho más. Pérez (5): Pocos minutos pero trató de darle intensidad defensiva. En ataque tuvo corridas de cancha que no culminaron bien. Silveira (6): “Bicho”, jugando y ahora dirigiendo. Estuvo en todos los detalles y manejó la rotación de gran manera. Merecido triunfo.

VAR

Nicolás Revetria, Álvaro Aunchayna y Sebastián Ferreira (6): Algunos fallos polémicos. Pero en una noche complicada, tuvieron más de las buenas que de las otras. Correcta labor de la terna.

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LO DISTINTO

Tempranito nomas… el siempre cuestionado reloj entró en acción. Esta vez, el de 24′ estaba caprichoso y estaba dando dolores de cabeza desde el inicio. Esto hizo el primer cuarto muy cortado y eterno… a la mesa de control cada vez llegaba más gente, con celular en mano tratando de arreglar la situación. Por suerte no pasó a mayores y el partido se pudo disputar de formal normal.