Mathías Calfani fue una de las piezas fundamentales para la victoria aguatera sobre Peñarol. Tras el encuentro dialogó con Basquet Total.

Sobre la importancia del punto ganado, dijo: “Estoy muy feliz por el triunfo y de la forma en la que se ganó. Lo necesitábamos, nos urge ganar y se nos están dando los resultados”.

A la hora de hablar del ritmo de juego que impuso Aguada, comentó: “Es un ritmo que es muy difícil de mantener, pero lo hacemos muy bien con las rotaciones que tenemos. Por momentos nos caemos, porque tomamos malas decisiones y tiros apresurados, eso nos hace dudar en algunos tiros o tomas de decisiones. Pero cada vez estamos enfocados en que para ganar hay que trabajar de atrás para adelante y que adelante no es tanto la ofensiva, sino el cómo lo hacemos, como nos pasamos la pelota, como aprovechamos las ventajas que nos dan, es todo mucho más fácil”.

Sobre la importancia de la defensa en el planteo, dijo: “Es la base desde la cual podemos fluir en ofensiva. Lo primero es tratar de rebotear, que cada vez que el rival tome un mal tiro o erre, el rebote sea nuestro y que no hayan segundas opciones. Sabemos que si nos cargan mucho adentro y nos toman opciones, nos llenamos de faltas y ahí se nos puede complicar, porque nuestra rotación interna no es tan larga. Pero ese es un punto débil que lo estamos transformando en un punto fuerte, porque nos exigimos al 100% adentro, para después poder salir rápido de contraataque y tomar esos tiros que quizás, en un cinco contra cinco es difícil que Leandro (García Morales) tenga un tiro sólo, por ejemplo. Tratamos de aprovechar las corridas de cancha para dejarles las mejores opciones a nuestros expertos tiradores, aprovechando que en esas situaciones las defensas no suelen estar bien organizadas y de ahí jugar. Si ellos la meten, los rivales van a tratar de defender cada vez más arriba, y ahí tenemos que encontrar espacios tirando bandejas o abajo del aro”.

También habló de los minutos finales del tercer cuarto y los primeros del último, donde Peñarol estuvo más cerca de pasar a ganar: “Ellos son un equipo muy fuerte, muy experimente y con jugadores muy buenos, en muy buen nivel. Tienen jugadores que hace muchos años que están jugando la Liga, pero también tienen frescura y tienen a Pablo López que es un experto tácticamente. Siempre está un paso adelante y tratando de hacer algo diferente. Por momentos eso nos complicó. La presión que metieron ellos en toda la cancha, nosotros la esperábamos, pero no la supimos romper desde un principio. Después, supimos contestar esa presión con triples y se terminó, no pudieron presionar más, porque cada vez que lo hacían era una bandeja o un tiro abierto. Pero nosotros no bajamos el nivel, Peñarol hizo que nosotros descendiéramos, nos llevó a jugar peor y ellos jugaron mucho mejor. De hecho, ellos terminaron con 17 puntos el tercer cuarto y nosotros con 10”.

También habló sobre cómo fue enfrentarse a Pablo López, el último entrenador que lo había dirigido en Uruguay y que juntos habían salido campeones con Malvín: “Fue lindo enfrentarlo. Sabía lo que podía llegar a plantear, me lo estaba imaginando. No quise hablar con él antes del partido, en los días previos, porque me podía perjudicar, pero le tengo mucho aprecio. Lo quiero mucho y él lo sabe. Continuamente estamos en contacto. Una cosa que resalto mucho de él, es que cada vez que tuve un mal comienzo, una lesión o un mal momento, el primer mensaje que tenía era el suyo y eso lo valoro muchísimo. Más allá de los años que pasamos, que pudieron ser buenos o malos, en los que ganamos y perdimos, lo que más valoro es lo que pasa hoy: termina el partido y nos damos un abrazo con el mismo afecto de siempre. Siempre le voy a estar agradecido por como me trata a mí y a mi familia”.

Sobre su actuación en el partido, dijo: “Me sentí bien, aunque un poco agotado físicamente, porque fue un partido duro y se nos recortó bastante la rotación por el tema de las faltas. Pero supimos suplir con una buena rotación y mucho dialogo entre todos. Hablamos mucho y tratamos de meternos en lo nuestro, dar una mano más o de dar un pase extra y eso a mí me motiva. Me motiva mucho cuando veo a mis compañeros que se tiran de cabeza, cuando quedan emparejados con un tipo tan fuerte como Lee Roberts abajo del aro y se la bancan, cuando tratan de dar todo para ganar una pelota o que el rival no tire cómodo. Eso te motiva y te da la seguridad de que cuando aparezcan los espacios se van a aprovechar”.

Por último, habló de sus sensaciones al volver a jugar en Uruguay después de tantos años en el exterior: “Se siente felicidad por volver y ver a todo el mundo conocido y gente que quizás no conozco que sigue creciendo. Lo que veo es un crecimiento de, por ejemplo, gente que empezó haciendo notas, ahora pasaron a la radio, a la tele o tienen su propia web y todo eso es lindo. Es muy lindo volver. Cada vez que entro a la cancha le hablo a los jueces y les digo que es un placer volver a verlos. Era eso lo que necesitaba, un poco da calidez. Nosotros podemos tener muchos defectos en Uruguay, ser un país muy chico, pero lo que más nos enorgullece a todos los uruguayos es ser reconocidos por la garra, por cómo vivimos el deporte, por cómo vivimos el día a día, por nuestro sueños que quizás son más grandes de lo que el mundo espera de nuestro país. Nosotros soñamos grande y cada vez que vengo a Uruguay me lleno de esa energía nuevamente. Es eso: volver a tener energía, ganas, disfrutar de jugar, estar contento y disfrutar afuera de la cancha también”.