Marne ganó en el debut como visitante a un equipo que se armó para pelear el ascenso. El tifón no tuvo piedad y venció a Auriblanco, Mauro Domínguez fue una de las figuras, habló con Básquet Total.

Consultado sobre la clave del triunfo ante un rival que en lo previo era superior: “La clave fue defender, somos un equipo que no puede regalar nada, adelante el técnico nos da la confianza para que tiremos y por suerte entraron. Estoy contento por el equipo y en lo personal fue una noche soñada”.

Auriblanco se cerró en zona, pero Marne tuvo una noche bestial desde los 6,75 que le sirvió para anular esa defensa completamente, además el tifón cerró la puerta de su aro, con una gran defensa estacionada en el 5×5: “Es lo que tiene la presión, si tiramos apurados y erramos, nos corren y vienen los goles fáciles. Por suerte en el segundo tiempo lo pudimos mantener y no llegaron tanto al aro. En ataque por sabíamos que en un momento iban a entrar, y por suerte entraron casi todas”.

Marne no se armó para ser un candidato a subir, pero tiene nombres interesantes en el plantel. Consultado de hasta dónde puede llegar el equipo tras la impresión del primer juego Domínguez dijo: “El primer objetivo como plantel es sumar experiencia cada uno, porque todos venimos a buscar minutos. Después entrar a playoffs obviamente, cualquier jugador quiere llegar a esa instancia. El tiempo lo dirá, pero si llegamos a playoffs, en el mata-mata cualquiera le puede ganar a cualquiera. No nos dieron como candidatos, pero hoy derribamos a uno (Auriblanco) que se armó para subir”.

Consultado sobre cómo se sentía personalmente luego del año trunco debido a la pandemia dónde no pudo jugar en ningún club dijo: “Sin duda que estoy muy contento, se dio todo lo que entrené en este tiempo. Sin duda que la pandemia mató a muchos jugadores, tuve que tener la cabecita fuerte y seguir entrenando hoy se vieron los resultados de esos entrenamientos, esperemos que se sigan dando en el campeonato”.

Sobre lo difícil que fue el no poder jugar durante un año dijo: “Cuando cumplís los 23 años y dejas de ser Sub-23 en un cuadro de Liga, sinceramente por momentos pensé en dejar de jugar al básquetbol, uno de los que más me dio para adelante fue mi amigo Gastón Semiglia, para que no dejara, tuve la chance de ir a Mercedes, pero decidí quedarme en Montevideo para sumar más experiencia y que los resultados lleguen solos”.

Para finalizar habló de su sentir en el equipo de Marne: “Estoy sin palabras con el club, siempre te dan para adelante, dentro del cuadro humilde que es, créeme que tiene un corazón de gigante y eso se ve reflejado en la cancha tirando todos juntos, festejando los ataques, las defensas y si uno erra no importa, se le da siempre para adelante, estoy feliz en Marne”.