La ronda de notas con DTs de la LUB hace una de sus últimas paradas en la Avenida Joaquín Suárez. Allí, nos recibió Héctor Da Pra, que volverá a estar al frente de Urunday Universitario.

Venís a la cabeza de este proyecto desde el ascenso a la LUB. ¿Qué balance hacés del proyecto en el que da la sensación de que el equipo temporada a temporada, nunca bajó un escalón?

Cuando yo hablo normalmente de proyecto, hablo de todo el básquetbol del club, no solamente del plantel superior. Hoy Urunday tiene 350 niños jugando al básquetbol. Eso es la gestión, que es la palabra adecuada, que ha sido muy buena, no mía, sino del club en sí. Que el club te ha dado el espacio para hacerlo y te permite hacerlo. Los resultados deportivos nos han acompañado, algunos por fortuna, otros por trabajo, pero hemos ido dando pasos siempre hacia adelante. La mejor de todas las opciones, fue haber llegado por tercera vez consecutiva a jugar una final, en una Liga muy especial, muy difícil, pero con muchos problemas. El clasificar a una Liga Sudamericana, que aparentemente se reflotó para enero y febrero. Siempre decimos que los pasos hacia adelante son esos y el club decidió que si se juega, vamos a ir. Pero no solamente para representar a Uruguay, que ya es un hecho bueno, sino aparte, el hecho de decir, el club se merece una competencia internacional por primera vez en su historia para demostrar que estamos allí, que estamos vivos. Este club vino hace mucho tiempo dando pasos fuertes, la pandemia fue un momento muy crudo para todos los clubes sociales, Urunday no fue la excepción. Se está recuperando, nosotros pensamos dar pasos más rápidos hacia cosas más importantes y nos tuvimos que frenar. Ahora hicimos un plantel bastante aceptable, en una Liga muy difícil y muy competitiva. Así que vamos a ver hasta donde llegamos.

Vienen de hacer una muy buena Liga, eliminando a un rival duro como Peñarol, ¿con qué imagen te fuiste del torneo pasado?

Qué podíamos haber hecho más. Porque si bien eliminamos a Peñarol, que era un equipo difícil, contra Nacional no dimos el tono que teníamos que haber dado. Podíamos haber sido mucho más competitivos. Nos quebró el primer partido, cuando nosotros terminamos perdiendo un juego que podríamos haber ganado, cuando Elliot anota de tres puntos y pasamos. Ese primer punto nos podía haber ayudado a hacer una serie más pareja. Después nos costó mucho jugar contra la zona de Nacional. El tono nuestro debió ser un poco mejor. Que pudimos hacer una serie un poco más larga o de repente llevarlo. Me da la impresión de que Biguá era el candidato natural y era difícil ganarle el torneo, pero pudimos haber dado un paso mejor. Me quedé con el sabor de que no hicimos todo lo que pudimos.

La Liga vuelve a tener una preparación corta y contaron con muchos jugadores en el metro, ¿cómo viene la pretemporada?

Hay dos lecturas. El poco trabajo que vos tenés, pero nosotros tenemos mucha memoria colectiva, de muchos jugadores que  ya han estado con nosotros: Morena, Corbisiero, Delgado, Medina, Silvarrey, Corbin Jackson, son seis jugadores que ya tuvimos, es decir, la memoria colectiva es buena, hemos agregado pocos jugadores. La otra lectura, es que los jugadores entrenaron jugando y para fortuna nuestra, prácticamente todos los jugadores que jugaron en El Metro, jugaron en buen nivel. Nosotros los hemos recibido, si bien un poco cansados, pero jugando al básquetbol y a veces esa es la mejor manera de entrenarse. Hemos entrenado con los extranjeros ya hace tiempo, estamos bien. No podemos buscar siempre excusas, todos tenemos poco trabajo, pero hay que hacer cosas prácticas, sencillas, pensar en el primer rival e ir ajustando para el primer partido e ir juego a juego. Nosotros estamos tranquilos, sabemos que cada uno es difícil, que podemos ganarle a todos y que podemos perder con todos, entonces hay que tomarse muy en serio todo, con una gran concentración. Hablamos mucho con los extranjeros para que se enfoquen bien en lo que es cada entrenamiento y entrenar intenso para llegar de la mejor manera. Si hacemos eso, vamos a estar bien.

El Metro fue una experiencia importante para muchos jugadores jóvenes. ¿Cómo los vistes y qué tanto pensás que pueden insertarse al primer equipo?

Morena y Corbisiero ya son jugadores nuestros. Morena es un jugador que tiene un crecimiento muy grande a partir de su madurez, defensivamente es muy bueno. Corbisiero tiene un talento enorme, recién cumplió 19 años. Hoy tenemos la base muy cubierta entre ellos y Silvarrey, jugadores diferentes los tres, entonces estamos muy cubiertos. Me quedé muy contento porque Diego Olivera en Miramar le hizo mucho bien a Nacho (Morena) y él está impecable, físicamente está muy bien. Giovanni (Corbisiero) también. Verdirrojo le hizo muy bien, jugó muchos minutos, se hizo conocer, con todas las limitaciones de un jugador muy joven pero hizo cosas muy buenas. Después los demás son conocidos, Medina es un jugador de Liga, Silvarrey y Delgado también. A Marcos (Geller) lo trajimos porque yo ya lo conocía. Yo conozco a los jugadores de formativas de todos los equipos, yo me acuerdo de verlo jugar cuando se inició en Biguá hace muchísimos años. Él era un “4” abierto, tirador. Después sufre una lesión muy grave, lo operan y después vuelve. Cuando lo hace ya no fue a Biguá, entonces anduvo medio perdido. Él tiene cosas buenas, es muy atlético, hay que volverlo al ruedo, volverlo al básquetbol. Agustín Da Costa jugó muy bien en Lagomar, estamos con un proyecto. Para mí Dotti fue de los mejores jugadores del campeonato. En Verdirrojo hizo un campeonato bárbaro. Eso te ilusiona, tenemos jugadores que han sabido jugar, si bien El Metro y Liga son cosas distintas, son capaces de adecuarse a lo que nosotros queremos ahora, por eso alargamos muchísimo el plantel. Tenemos diez jugadores en la rotación y eso te da la chance de cubrir cualquier lesión o cubrir cualquier contingencia en el partido mismo.

Esa memoria colectiva que mencionabas, ¿sentís que te puede dar una ventaja?

Sí. Hay que ver que nosotros prácticamente tenemos un equipo muy joven. Hemos bajado mucho la edad, hemos aumentado la estatura. Me da la impresión que, no sé si sorprender, porque si uno hace un análisis serio del campeonato, no puede dejar de reconocer que hay dos equipos que aparentemente antes de empezar el campeonato se destacan de los demás, que son Biguá y Aguada; y hay algunos que pueden decir que son más débiles. Después los demás estamos en un pelotón, va a depender de cómo arranquemos, de cómo los extranjeros se adapten a todo eso, de cómo rindan. No olvidemos que hoy el 60% de un equipo son los extranjeros. Hay que ver si ellos nos ayudan a conseguir cosas importantes. Si bien puede ser una ventaja, lo veremos en el transcurso del campeonato, porque hay equipos duros que tienen memoria colectiva, como Olimpia que tiene prácticamente el mismo equipo. Va a estar ahí un poco la cosa, para ver cómo nos acomodamos.

Dentro de los extranjeros repiten a Corbin Jackson. ¿Que podés decirnos de Justin Jackson y Tanksley Efianayi?

Justin es un “4” abierto, con buena mano es el hermano de Corbin, con experiencia Europea, jugó en Grecia, la liga de Hungría, que no es top, pero es una buena liga en Europa. Es un jugador muy interesante, incluso sé que Aguada lo había querido traer para reforzarse. Es un jugador muy versátil, con una muy buena chance de abrirse a tomar tiros. El tercero es un jugador totalmente diferente a Marcus Elliot. Un “3”, de casi dos metros, nigeriano, que hace un tiempo que no jugaba. Físicamente es muy pero muy bueno. Tengo la esperanza grande, que él tenga un futuro muy grande. Tiene 26 años, es muy joven y me parece que es lo que precisábamos nosotros. Un jugador muy atlético, en la posición de “3” no hay otros que sean tan determinantes, entonces pensamos que ahí podemos tener una ventaja.

Vuelve la Liga larga. ¿Sentís que se puede trabajar más tranquilo con este formato de torneo?

Sin duda. Cuando a veces dicen de la Liga de una sola rueda, siempre me pareció un disparate, no le encuentro motivo real. Las dos ruedas te dan para acomodarte a malos inicios, a recambiar. Una Liga de una rueda, te jugás en 13 partidos el futuro del campeonato, esto es más justo. Alargar, jugar más tiempo, ver cómo te vas acomodando, corregir, me parece que está bueno. Nosotros tenemos una cosa muy buena en la Liga, que como se juega todo en una ciudad, para los extranjeros es más fácil, para acomodar es más fácil, para trabajar es más fácil, porque tenés más tiempo en cancha. Una rueda es una locura, inaceptable, dos ruedas está muy bien y después los playoff. Si accedemos, bien y si no, hacer el máximo esfuerzo para llegar hasta donde lleguemos.

Se repite el formato de play-in. ¿Qué te parece esa fase previa a los cuartos de final?

Muy bien, porque te da la chance de recuperarte, es como un reenganche. Nos puede tocar jugar, es una chance más para ver si llegás a capitalizar todo lo que hiciste para llegar de la mejor manera. Me parece muy bien, jugar más, mucho más. Una cosa que me parece incorrecto, lo de El Metro. En dos meses y medio se resolvió todo, hay equipos que subieron y ahora por un año no juegan. Podés jugar tres meses y descansar nueve. Está bien que hay jugadores que juegan los dos, otros que juegan DTA, pero me parece que tendrían que darle mucha más seriedad el campeonato.

Hablabas de la paridad de la Liga, ¿se agrega una presión especial por agregar dos descensos o están lejos de pensar en eso?

Me gustaría pensar que no estamos cerca del descenso. Pero los campeonatos son a veces muy traicioneros. Tenés que ver que no se te lesionen los jugadores, que el equipo esté bien, siempre hay una sorpresa. No descarto que los equipos vayan a ser complicados en sus canchas, va a volver a haber público. No hablaría de descenso, pero tampoco diría, “a mí no me va a pasar”. Espero y creo que no, pero hay que tener la mira puesta en enfocarse en cada juego y respetar a todos los rivales. Cuando uno piensa que estás muy arriba de los rivales, es cuando fracasas más rápido.

¿Cómo pensás que va a ser el reencuentro de Urunday con su gente, tras dos temporadas muy buenas en las que el público no pudo estar?

Es buenísimo, porque hoy los clubes como Urunday, precisan la fidelización o la identidad de los hinchas. Urunday es un club con poca hinchada, pero hay que formarla, como lo hizo Biguá, que empezó con muy poco y ya ahora tiene mucha gente. Nosotros tenemos que lograr lo mismo. La gente va a venir, nos va a acompañar.  Me parece muy bueno hacerlo sólo con público local. Porque a veces, la situación nos hace pensar que está todo arreglado y no es tan así. Hay que tener respeto a lo que ha pasado en este país y en el mundo. Seguir los protocolos, manejarnos con inteligencia y creer que todo va a pasar, si hacemos todo lo correcto.

Si bien cambiaron varias fichas del equipo hay una estructura bastante similar. Una de las cosas que destacaron del equipo es la versatilidad a la hora de cambiar de marca, ¿sentís que tenés un equipo para repetir esa idea de juego o van por otro lado?

De aumentarlo. Nosotros hace mucho tiempo que empezamos a trabajar mucho en los cambios en los bloqueos directos centrales y el triple cambio en las defensas. Lo que nos dio grandes resultados fue la intensidad, el mantenernos siendo intensos corriendo la cancha y tener mucha intensidad defensiva. Hay veces que los jugadores te dan esa intensidad. Elegimos los pivot y los jugadores para poder enfrentar esa situación y repetir lo bueno que habíamos hecho, ver si podemos hacerlo igual.

Durante la pandemia en otra nota que diste para Básquet Total, hablaste con mucha ilusión de un Urunday campeón de Liga, ¿qué tan lejos te ves de ese objetivo?

La pandemia nos alejó un poco de todo eso. La ilusión siempre queda. Yo dije que encontré mi lugar en el mundo, porque este es el club que yo quiero estar, porque tengo respeto, tengo trabajo, me dan la chance de ser feliz, un proyecto de gestión. Todo esto nos atrasó un poco, pero hace poco fui a un máster en España y me tocó hablar frente a todos los estudiantes y recuerdo que uno me preguntó: “¿por qué si tú entrenás primera y tenés una posición bastante sólida, por qué vienes acá? Porque yo creo que hay que aprender toda la vida. Creo todavía que soy muy joven, a pesar de los años, para seguir aprendiendo. Mientras siga aprendiendo y tenga ganas, voy a querer salir campeón. Mi futuro es salir campeón con Urunday, voy a seguir intentando hasta que pueda.

Dentro de tu tarea como coordinador en el club, has pasado varias tardes en el CEFUBB siguiendo a la rama femenina que compite por primera vez en mayores, ¿cómo ves su estreno en la LFB?

No me importa que pierdan, me importa que día a día progresen, mejor. Nosotros jugamos un partido amistoso contra Trouville en femenino, hace mes y medio, que nos ganó por 40 puntos. El otro día fuimos al CEFUBB a jugar contra ellas y perdimos por 10. El que crea que eso no es un éxito, está equivocado, algo se hizo bueno. A veces Pepe Mackiewicz me dice que se pueden desmoralizar, pero tenés que razonarlo de esta manera. Perdiste por mucho, ya perdiste por menos, ya te vas a ir acercando, no tengas dudas. Nunca dejes de pensar que vas a estar mejor, esa es un poco la filosofía, por eso estoy feliz acá, por eso me van a ver en todas las canchas, con cualquier categoría.