El BT móvil sigue transitando las calles de la capital en busca de las palabras de los técnicos de todas las instituciones. Tras 39 años de ausencia renace la parada de Millán y Sitio Grande. Olivol Mundial estará nuevamente en el círculo de privilegio y Gonzalo Fernández será el encargado de conducir la ilusión de la Barra Fuerte.

¿A qué aspiran en este certamen?

Nuestra aspiración es clara: salvarse del descenso. Más acá o más allá es ese el objetivo principal.

¿Estás contento con el armado del plantel?

Si estoy contento por las fichas nacionales que hemos elegido. Destaco el compromiso que van a asumir cada uno de ellos tratando de que su carrera de un paso adelante. Se tienen que consolidar como jugadores de Liga Uruguaya. En cuanto a los extranjeros seguimos en negociaciones y todavía no pudimos cerrar un jugador interno que hoy por hoy es lo que estamos necesitando.

¿Que tan difícil es armar un engranaje con varios nombres que, salvo excepciones, no han compartido cancha?

Creo que la ventaja que tenemos es que nuestros jugadores en cuanto a lo basquetbolístico están todos en forma física. El básquetbol no es como otros deportes que si no competís perdés. Perdés ritmo, precisión, es un deporte que se juega con las manos y necesita mucho juego, mucha práctica y por ahí tenemos un plus porque todos los jugadores participaron en la segunda división de nuestro básquetbol pero la desventaja puede pasar porque ninguno de ellos tuvo grandes trayectorias en Liga Uruguaya. Vamos a apostar a que este año lo sean y que se consoliden como jugadores de Liga.

¿Sos y son conscientes de que asumen un desafío de una institución que hace 39 años no está en este lugar?

Si pero lo tomamos como una alegría, como lo toman ellos. Ellos apostaron a jugar con un presupuesto acotado porque quieren disfrutar de ver a su equipo en la Primera División del básquetbol uruguayo después de 40 años. Vamos a disfrutar de jugarlo como ellos pero obviamente después de que arranca el torneo nosotros solo competimos para ganar y vamos a tratar de que suceda.

Olivol es una institución que va siempre para adelante. Por tu forma de dirigir y ser ¿fue eso lo que te terminó de seducir?

Me sedujo que me dieron la oportunidad de trabajar una vez más en la Liga. Sé como son, se que van a empujar desde afuera, nos van a apoyar y hay jugadores que están identificados con el club. Vamos a apostar a esa sinergia de todos para dar un paso adelante. Sabemos que va a ser duro pero vamos a dar batalla.

¿Qué va a tener este Olivol con tu sello?

Lo mismo de siempre. Vamos a presionar todo el partido. Defensa extendida y buscar una rotación amplia del plantel para que todos tengan el oxígeno suficiente cuando les toque entrar. Hay que dejar las piernas entre 10, 15 o 20 minutos para que el que entre del banco se sume y le de solidéz. En cuanto a anotación creo que podemos ser un equipo peligroso en cuanto a transiciones. Como digo siempre, el básquetbol 5×5 hoy es muy complicado. Hay mucha información, mucho scouting entonces lo mejor que podemos hacer es defender y creo en eso me siento un especialista, voy a tratar de transmitirlo y que ellos me ayuden desde ese lugar.

¿Qué no aceptás en un equipo tuyo?

Lo mismo que pido en todos lados y lo mismo que nos va a pedir la hinchada de Olivol. Deseo, actitud, compañerismo, solidaridad, compromiso. Son todo cosas que pregonamos desde el primer día que nos vemos y desde el primer día que elegimos a los jugadores que nos van a acompañar. Ayudarnos a transitar este desafío que va a ser muy lindo.

¿Los nombres o los equipos ganan torneos?

Los equipos, sin duda. Los equipos dan un paso adelante, los equipos te colocan un escalón más arriba. Obviamente necesitás jugadores de calidad pero sin duda los equipos cuando se juntan como tal dan un paso adelante y fue lo que me ha tocado a mí toda la vida y realmente creo en eso.

¿Qué tiene Gonzalo Fernández que siempre logra sacar lo mejor de cada uno?

Creo que es más personal de los jugadores que me han tocado dirigir. Son jugadores que tienen el deseo de dar un paso adelante en su carrera y la verdad es que no me puedo quejar. El 99.9% de todos me han dado el corazón y yo se lo he retribuido desde mi lugar, por suerte me ha ido bien. No solo ahora si no anteriormente. En Larrañaga formé chiquilines que llegaron a primera y lo único que siento es agradecimiento hacia ellos porque seguramente en algún lugar sé que necesitan el descanso mío.

¿Estás preocupado por la falta de nombres en la pintura?

Tenemos alternativas. Está Alfonso Arrillaga, Tony Dandridge, el Pata Pereira que nos pueden dar una mano ahí pero sin dudas que hoy por hoy estamos abocados a tratar de contratar un extranjero 5 o un 4 que se pueda fajar con un 5. En eso estamos ocupados, por ahora no hay nada pero en las próximas horas se va a destrabar y se va a cerrar ese jugador que nos hace falta. Lo de Justin Pierce fue una solución temporal que si él da el tono del equipo capaz que se queda todo el año o si no habrá que buscar otro jugador en las posiciones exteriores que nos pueda dar una mano sobre todo en los emparejamientos defensivos de los extranjeros rivales.

Los nombres de los bases y los ayudas reafirman un altísimo voltaje ofensivo y defensivo. ¿Apostarán a eso?

Si claro. Si nosotros esperamos que nuestros rivales jueguen al ritmo que quieren, que jueguen con comodidad, que le llegue la pelota a las manos se nos va a ser muy complicado todo. Buscaremos alternativas para que no suceda eso y tratar de contrarrestar centímetros y fuerza que seguramente no lo vamos a tener con velocidad y seguridad para poder cambiar el plan de juego de ellos.

¿Que le puede aportar Tony Dandridge a este equipo?

Liderazgo, como siempre. Es un jugador completo por donde se lo mire. Cumple todas las características que anteriormente dije. Es bueno, compañero, solidario, comprometido y es un ejemplo siempre. Donde estuvo lo fue y donde va a estar, lo será. Va a ser un líder del equipo junto a Ángel Varela. Ellos nos van a ayudar a cumplir los objetivos.

¿Raspar y morder o elegancia y tranquilidad dentro de la cancha?

Olivol es raspar y morder, yo soy raspar y morder. Jugué así y siempre fui un especialista defensivo y en eso creo. Ese fue el camino que de a ratos me dio un poco de éxito, que es efímero porque se festeja y ya está, pero sin dudas mi carrera como entrenador, que es donde yo me siento más cómodo, hice equipos y es donde se nota ese trabajo.

¿Es un aliciente la vuelta a las canchas y el público para esta Liga?

La verdad es que es un aliciente para el espectáculo, para el producto y para el negocio que es el básquetbol. A veces trato de disfrutar dos minutos cuando salgo a un Palacio y veo a la gente pero la verdad es que no me da el tiempo para disfrutar eso. Me enfoco en mi trabajo. Sé que a todos los que trabajamos en esto, inclusive a ustedes los periodistas, es una gran satisfacción que el básquetbol vuelva a tener gente. Pero sobre todo es que el Uruguay está mejor y que de a poco volvamos a una normalidad.

¿Que esperás de esta Liga?

Espero dos torneos bien distintos. Los que van a ir pelear el certamen y van a jugar su torneo y los que vamos a luchar para no descender. Siempre hay sorpresas y podemos ser nosotros.

¿Cuáles son los candidatos y por qué?

En el básquetbol se da un poco la lógica de que el que invierte más presupuesto puede lograr los objetivos grandes. No he estudiado mucho hasta el momento porque recién salí de un torneo y no me puse a ver plantel por plantel pero estoy seguro que Aguada, Biguá y algún otro que todavía no estudié va a estar ahí. Por ahora sigo planificando nuestros entrenamientos. Seguramente me olvido de alguno pero porque hace unos días jugamos una final con otro club.