Martina Mariño llegó desde el banco y le dio el revulsivo restante que le faltaba a Hebraica y Macabi para sellar una tremenda victoria ante Malvín. La juvenil dialogó con Básquet Total tras el juego.

“Sabíamos que iba a ser un rival difícil, si es que no es el más difícil. Pero teníamos tremendas ganas de jugar este partido y salir a ganarlo”, comenzó diciendo la figura de la tarde del sábado.

Las macabeas tuvieron a maltraer a las multicampeonas en gran parte del cotejo y desde el lado defensivo comenzaron a construir la victoria: “Como siempre, nos destacamos mucho en la defensa que proponemos. Por ahí pasa nuestro fuerte y para mí fue lo que nos terminó ayudando para ganar”. 

Mariño vio los primeros 10 minutos desde afuera y cuando saltó a la cancha parecía que había estudiado de manera ideal a las rivales. Sobre la charla de Luis Pierri al momento del ingreso enfatizó: “Luis siempre nos pide a las que estamos en el banco que entremos con la misma concentración que entran las titulares. Tenemos un plantel extenso, eso nos ayuda a rotar y que cada una entre a aportar lo mejor que puede”. 

Hebraica supo manejar las acciones con comodidad y a pesar de alguna reacción de las playeras, las amarillas supieron controlar los momentos donde las rivales iban a por todo: “No pensábamos que iba a ser así el partido. Todos los encuentros tienen lo suyo pero no esperábamos que se terminara dando así”. 

Macabi ya dejó de ser una promesa para consolidarse como el mejor equipo del certamen hasta el momento. A pesar de esto, Mariño maneja con cautela los objetivos de las macabeas y sueña con los pies en la tierra: “Nuestro principal objetivo hoy por hoy es entrar en Copa de Oro y vamos por buen camino. Ahora estamos en busca del título”.