Yale metió un punto más que necesario ante Trouville. Sofía Podestá ingresó desde la banca para revertir un trámite adverso y tras el juego, habló con Básquet Total.

El azul volvía a jugar tras dos semanas de inactividad, que le sirvieron para acoplar el equipo a la salida de Luciana Chagas: “Nos benefició en eso, pero también nos bajó un poco el rendimiento y se vio hoy en los primeros minutos, porque no veníamos de jugar. El partido pasado nos sorprendió, porque el anterior que era fecha libre ya lo sabíamos, pero el pasado ya nos habíamos preparado para hacer el juego. Pero nos estamos adaptando bastante bien. Estamos tratando de llenar el hueco de Luciana, colectivamente”.

Podestá saltó a la cancha después de un mal arranque del equipo de Jacinto Vera. De su ingreso dijo: “Había que darle un poco de calma al equipo que estábamos jugando muy a lo loco. Ahí se fueron dando las cosas, pasamos la pelota, empezamos a tener suerte, empezaron a entrar las pelotas. Fue por ahí”. Además, respecto al tiro, profundizó: “Es lo que hablábamos en el vestuario, que los tiros ya van a entrar. Lo importante es hacer las jugadas como estaban planificadas y que se lleguen a generar esos tiros, solas. Después ya van a entrar y se va demostrando. Al principio no teníamos tanto porcentaje y ahora, de a poco ellas (Santana y Soto), que son las encargadas del tiro de tres, lo van mejorando”.

Yale se viene haciendo fuerte en el torneo desde su costado defensivo y acerca de este, se refirió Sofía: “Ese es nuestro fuerte. Sabemos que tenemos que defender como locas y después adelante ya se verá. Lo importante es defender y nunca bajar los brazos. En los partidos más fuertes, que jugamos contra Hebraica, contra Defensor, se vio claramente”.

Pese a que la tabla lo marca con un récord de 2-3, el azul hizo un excelente arranque del torneo por lo competitivo que fue con los equipos de arriba: “Estadísticamente para alguien que ve la tabla de afuera dice: ‘pah, estas ganaron dos partidos nada más’, pero si vos seguís, a lo largo del campeonato y sabés como van los partidos, es tremendo avance. Perdimos por menos de ocho con todas las fuertes y estamos muy felices”.

Respecto a si esperaba la competitividad que tuvo el equipo ante los equipos llamados a definir el torneo, Podestá dijo: “Siempre fuimos con la mentalidad de competir y ganar. Si bien el que menos nos esperábamos era Defensor, sabíamos también que teníamos para hacerlo. No fue ‘fua, qué sorpresa Yale’. Sabemos para lo que estamos y lo que podemos dar”.

El arranque del torneo hace a Yale ilusionarse con objetivos grandes: “Ahora estamos preparándonos para ganar la Copa de Plata, porque la Copa de Oro, si no me equivoco, ya es difícil entrar, porque se tienen que dar resultados que ya no dependen de nosotras. Ahora a luchar por la Copa de Plata y quedar lo más alto posible que podamos”.

Podestá está en Yale desde muy chica y ahora, le toca formar a la nueva camada a cargo de la escuelita: “Es divino. La otra vez hablaba con el entrenador, que cuando yo jugaba era yo sola de la nena y ahora en la escuelita, tengo más nenas que varones. Es algo que me deja súper feliz y que ya muchas están teniendo sus primeros minutos en U12 y me encanta verlas crecer”.