Muy linda charla con el extranjero Martín Chervo luego de la victoria de Danubio. Se acercó y charló de varios temas. El básquetbol uruguayo, el equipo, el arbitraje, de la hinchada de Danubio y dejó un mensajito para los equipos de Liga.

Una muy buena victoria, récord 3-4 para acomodarse. Sobre esto manifestó: “Somos un equipo muy sacrificado para lograr los triunfos. Nos viene costando mucho más allá del partido con Sayago que fue mentiroso. Estamos tratando de encontrar una filosofía de juego, Danubio no va a jugar un gran básquet, no nos sobra nada, pero tampoco nos falta mucho. Lo nuestro es defender duro para luego correr la cancha y atacar”.

“Tenemos que ser muy solidarios en ataque y en defensa dejar todo. Los juegos que ganamos fueron cuando mejor defendimos y en ataque las cosas salen debido a que tenemos gol por varios lados y lo demostramos en casi todos los partidos, pero tenemos que bajarle el goleo a los rivales. Estamos cerrando mejor los partidos, cada uno está encontrando su rol que eso es muy importante” dijo de la filosofía de juego de Danubio.

Es un equipo que a medida que pasan los juegos se va estirando más. De esto, aportó: “Ni hablar, en este equipo capaz que estamos un poco cortos en lo que es la zona de pivot, pero en la parte de arriba cualquiera de los pibes puede entrar, son todos chicos con muchas ganas. A la hora de jugar es su oportunidad y tienen que demostrar. Muchas veces el momento de entrar no es para atacar sino para defender, pero muchas veces una buena defensa es mucho más que un buen ataque”.

“Me frustra mucho algunos pitazos que son muy finos, estoy tratando de acostumbrarme al arbitraje de acá, tratar de no enojarme y salir del partido que el equipo me necesita y Guido (Fernández) me da la confianza que yo necesito. Me fui al entretiempo muy caliente y volví muy bien de cabeza, dispuesto a que gane Danubio como sea” analizósobre los dos tiempos muy distintos que tuvo en lo personal.

De su visión del básquetbol uruguayo, marcó: “Es más dinámico que el argentino, nosotros estamos acostumbrados a jugar un poco más de transiciones, de hacer jugadas, de consumir los 24 segundos y acá es más dinámico donde la mayoría de los equipos apuestan primero a correr y después jugar estacionados. Me tomo un par de semanas adaptarme, tuve que bajar kilos porque sino no llegaba con los más chicos (risas). Me estoy adaptando, estoy contento y agradecido con la gente de Danubio por permitirme estar acá”.

“La verdad que me gustaría quedarme a jugar acá, probar un tiempito más, si se tiene que dar bienvenido sea sino seguiremos buscando nuevos desafíos” marcó de sus ganas de seguir en Uruguay.

Con respecto a los comentarios que le han hecho sobre la hinchada del club, aportó: “La gente de Danubio vive el fútbol, el básquet, el escudo a corazón. Los últimos juegos que ganamos me llegaron mensajes a mis redes sociales, alentandome y felicitandome por dejar todo por la camiseta. Más allá de que es mi trabajo, que te manden esas cosas y te hagan sentir el cariño, es para valorar”.