La recorrida por los barrios llegó a la calle Camacuá para hablar con un histórico del básquetbol Nacional que está al frente de Hebraica y Macabi. Luis Pierri conversó con Básquet Total sobre cómo se viene encarando esta nueva temporada con varios cambios para la institución macabea.

¿Cómo viene siendo la preparación?
La preparación viene siendo muy irregular para nosotros. La pandemia, los hisopados, los contactos, los parates por los positivos. La realidad es que todos hemos pasado por una situación así, me incluyo. Eso nos ha cortado la posibilidad de entrenar con continuidad. De cualquier manera estamos intentando con nuestras posibilidades, lo primero y fundamental es ponernos todos al mismo tono. Recién empezamos los amistosos y creo que vamos a llegar de la mejor manera posible, no 100% por todo esto que te vengo contando. 
Es un año de transición para Hebraica, ¿cómo viene siendo el engranaje de todas?
Venimos bien. De cualquier manera la base sigue siendo la misma. Han cambiado algunas juveniles, vino Nati (Dolinsky), Dai (Cartró) sufrió un cambio de proceso en su vida, se fue a Maldonado y todos los cambios en la vida de las personas llevan un proceso y ella está en ese proceso. Le está costando el venir a Montevideo y mezclar su vida y su trabajo con la capital pero bueno, es el básquetbol en el cual hoy estamos abocados. Repito que intentamos, de la mejor manera, estar siempre con una actitud positiva y con la mejor onda posible para solucionar todas las situaciones y que nos encontremos en la cancha con la mejor expresión de cada una que en definitiva es la mejor expresión del equipo.
¿Por donde puede pasar el juego de este Hebraica y Macabi?
Yo en general soy un entrenador que me gusta defender, creo mucho en la defensa. Yo le digo a las chiquilinas que la defensa no tiene noches malas y la ofensiva si. Tu solidez puede pasar por ahí. Estamos trabajando en eso pero reitero que tuvimos solo una práctica con partido. Creo que esa va a ser la tónica del equipo. Los hilos van a ser Nati, Joaquina y todas van a ser las encargadas de llevar el equipo y obviamente va a estar en mí el ver hacia dónde vamos. A veces en la práctica hay situaciones que son engañosas porque son de nivel de práctica. A medida de que vayan sucediendo los partidos de entrenamiento, la primera fase del certamen vamos a ir puliendo, analizando, viendo las fortalezas del equipo para llegar a los playoffs, que es en definitiva donde se cocina todo. Ahí ya vamos a tener una manera de jugar con una filosofía de juego. Diferente sería si el equipo viene trabajando junto desde hace 4 años, como nos pasó el año pasado, que ya sabíamos a qué jugábamos, qué queríamos, ya sabíamos nuestras debilidades, sabíamos todo. Hoy la realidad indica que no te puedo decir cuales son nuestras fortalezas y debilidades.
¿Qué perdiste con la ida de Victoria Pereyra?
Yo no voy a discutir lo que es Vico como jugadora. En definitiva, hace un par de meses estuvo defendiendo a Uruguay en un preolímpico de 3×3. No solo la reconozco yo si no que la reconoce todo el medio. En eso estamos, en sustituir y suplir una forma de juego en la cual Vico conllevaba mucha responsabilidad y ahora tenemos que transformarla y dividirlas en nuestras jugadoras. Es un trabajo del entrenador que veremos como resulta. Es un tema natural del deporte, no va a ser una situación extraordinaria y es muy normal en el básquetbol femenino. Está sucediendo, a diferencia de otros años, de que hay mucho movimiento de pases. Nosotros estamos intentando generar un Macabi femenino diferente, con algunas normas de disciplina y de trabajo distintas. Tenemos nutricionista ya fija, hay fruta todo el día para las jugadoras. Desde que estamos acá tenemos preparador físico en el club constantemente, tenemos un asistencia fijo que es Ignacio D´Angelo y el año pasado no lo teníamos. La realidad es que se va buscando evoluciones, una forma de encarar el básquetbol, no más profesional porque no creo que la transformación sea tan rápida, pero que la tendencia sea esa, un básquetbol femenino un poco más profesionalizado en la cual está más delimitado las responsabilidades y el compromiso real de cada jugadora. No que quede librado a lo que hoy pasa que es el estudio, el trabajo que es lo más normal en el básquetbol femenino. 
¿Los pases que se fueron dando pueden haber emparejado la Liga?
Yo creo que para que sea más pareja tienen que pasar muchas cosas. Primero que las chicas tienen que jugar más básquetbol, las formativas tienen que jugar más partidos y que tiene que haber bases más grandes de cantidad de jugadoras. Hay muy pocas jugadoras. Nuestra tarea como entrenadores es apuntar hacia ahí, masificar el básquetbol femenino. Yo lo veo desde un lugar distinto, si le damos un lugar muy cómodo, muy estable, “profesional” donde vos tengas todo al servicio y cuando llegues entrenes directo como Macabi que te brinda sala, piscina y todo lo que quieras para encontrarte cómoda acá y ahí empezar a traer gente. Es parte, sobre todo en este momento de pandemia, es donde podemos solucionar más rápido. Después que pase todo esto, por suerte se está abriendo de a poco, está el trabajo cotidiano de ir al colegio, de captar talentos. De mientras es podes dar un excelente ejemplo de que acá te podes sentir cómoda, vas a aprender no solo básquetbol si no que venís a pasarla bien. Tenes todo al alcance de la mano y es un club con mucho equilibrio en varios lugares, organizado, muchos gimnasios y eso es lo que buscamos. Nos cuesta porque no existe el equilibrio, no hay cantidad suficiente porque puede haber un club que tiene 8 jugadoras de primer nivel van a haber dos o tres clubes que no las van a tener porque no hay 50 jugadoras de gran nivel pero hay que empezar de a poco cada uno desde su lugar, desde su club a trabajar y buscar el equilibrio.
¿Que le aporta la llegada de Natasha Dolinsky al plantel?
Natalia le aporta mucha calidad, no lo voy a descubrir yo. Es una jugadora que claramente la tenía vista pero jugaba diferente, con menos minutos. Ha evolucionado mucho luego de su pasaje por Estados Unidos y creo que la vamos a disfrutar mucho. Es una incorporación muy pero muy buena. Ella nos eligió a nosotros porque sabemos que no fuimos los únicos que intentaron contar con ella y hoy tenemos el privilegio de que juegue acá. Todo lo que deseo siempre. Intentaré como entrenador exprimirla todo lo que pueda, que el equipo se sienta con ella muy cómoda y que ella sienta lo mismo con el equipo. En eso está nuestra tarea pero es un pase muy interesante de una jugadora que entrena muy fuerte, muy duro y yo creo que ella tiene un plus de que habla mucho con las más chicas, genera ese punto de encuentro de hablar de básquetbol y eso está muy bueno porque la experiencia que vivió ella no la han vivido muchas chicas. Fue un logro muy bueno que Nati esté defendiendo los colores de Hebraica y Macabi
¿Quién parte como candidato de cara a la próxima Liga
Yo siempre respeto al campeón. Calculo que Defensor Sporting va a estar ahí. Malvín por jugar la final y por su eterna lucha por los títulos y nosotros vamos a hacer lo posible para meternos en la pelea.
¿Quién puede ser la sorpresa del torneo?
No he visto mucho básquetbol este año porque no hemos jugado amistosos. Me cuesta y no lo tengo muy claro. Me encantaría ponerme como sorpresa pero la realidad es que no somos sorpresa pero tampoco somos los candidatos al título. Remeros puede ser la sorpresa porque generalmente ellos no se mueven mucho pero este año reclutaron dos campeonas, podía estar ahí. Ojalá se les de por todo el sacrificio que hacen. Siempre valoro el esfuerzo que hace Remeros porque es un tema complejo. Supe jugar en Sport Soriano una Liga y viajar a Montevideo tiene su historia. El tener que venir, el movimiento que ocasiona en la vida y sobre todo cuando no sos profesional, llegar tarde, dormir mal. Por eso valoro muchísimo el esfuerzo de Remeros y puede estar por ahí la sorpresa. 
¿Con qué expectativas encaran este torneo?
Vamos a meternos a pelear el titulo. A mí la verdad, no es por pecar de soberbio, tímido o vanidoso, pero la realidad es que toda mi vida como entrenador o jugador, entreno para pelear el título, no me veo de otra manera. He jugado en equipos que la verdad no estaban para pelear pero cuando yo llegaba al vestuario decía “chicos, vamo arriba, vamos por el título” y tal vez salíamos sextos pero bueno. No entiendo otra manera de ver el básquetbol y siempre hay que tener las máximas aspiraciones. Después hay que ponerle un sentido, un objetivo, un camino que lo marca el entrenador y en este caso ya lo hablamos desde el primer día y vamos a buscar el título de Defensor, el que tanta veces logró Malvín y espero que sea nuestra primera vez.