Foto: Laura Gentini

Martín López debutará oficialmente al frente de Remeros de cara a la próxima Liga Femenina que se avecina. El club que descansa a orillas del Río Negro se prepara para afrontar su tercera competencia de manera consecutiva en la principal divisional y el nuevo director técnico conversó con Básquet Total.

¿Cómo viene siendo la preparación?

Por suerte hemos tenido dos meses para entrenar bastante bien. Este año pudimos sumar un par de días más de entrenamiento en la cancha principal. Estamos practicando tres días seguro en la cancha que ya es bastante. El año pasado con suerte teníamos un día la cancha o dos. Esto nos está sumando pila y acá se hizo un centro de alto rendimiento donde entrenan los planteles la parte física y también estamos sumando horas para entrenar ahí. Estamos bastante completos pensando en el arranque pero lo único complicado es que hasta el momento no tuvimos una práctica con el plantel completo siempre. Algunas viajan y de a poco nos vamos organizando.

¿Cómo se lleva el estar al mando del plantel por primera vez?

Esta es mi primera experiencia porque cuando me lo comentaron el año pasado fue medio de la nada, porque yo estaba haciendo los cursos para cuando deje de jugar, ver mi postura pero sucedió todo esto. Por reglamento el año pasado no pude pero mi relación con Nacho (Borges) hizo que él se ofrezca a agarrar el plantel a pesar de estar entrenando juntos. Éramos un cuerpo técnico. Me sirvió muchísimo porque con él estuvo bárbaro y capaz que solo hubiera estado un poco más complicado. Ver como laburó él, la experiencia y demás fue impagable.

Remeros año a año se ha ido superando constantemente, ¿cómo se maneja la situación?

Concuerdo que vamos en ascenso y lo llevamos con tranquilidad. Este año hay una transición importante y al principio no teníamos claro lo que podía pasar. Esto comenzó como un grupo de amigas que se animaron a jugar en Montevideo y este año hay cuatro de las más grandes que no juegan más por diferentes situaciónes personales. Vino un recambio complejo porque el puente entre las mayores y las formativas, las que tienen 14 y 15, es muy grande todavía. Justo se dio que por toda la situación de la pandemia pudimos reclutar algunas jugadores que nos van a levantar el nivel aún más. Estoy muy contento y con expectativa porque hay un cuadro mucho más joven pero con algunas con experiencias que hace que la mezcla se vuelva interesante. Quiero ver como responden en la cancha.

¿Qué es lo que mantiene viva la llama de que Remeros venga a la capital otro año más a jugar?

El primer año, cuando se juntaron, eran un grupo de chiquilinas que siempre jugaron al básquetbol y ya de más grande, por diferentes situaciones, decidieron por un tema simplemente de decir: “¿Y si nos animamos?”. Luego se fue dando todo bastante bien al punto tal de que hoy en día se está hablando de que hay un proyecto en Remeros de porque no empezar a jugar formativas en Montevideo. Es un tema complejo y lo sé porque yo lo viví el año pasado. Hacen un esfuerzo importante para competir por el tema de viajes, juntar la plata para el micro y mil cosas más que si lo pensás en frío y en otra situación tal vez no se haría. Hay una realidad también que este plantel no tiene donde competir acá porque es un plantel con nivel y en la vuelta no hay competencia. Hay formativas, mayores pero el nivel no está tan evolucionado como la Liga. Si se quedaran acá, no jugarían las jugadoras que están ahora.

¿Cómo influye el venir a jugar a la capital?

Es algo que todavía seguimos peleando. Las gurisas el primer año pusieron un requisito para entrar, que se pueda jugar en Remeros, pelear la localía. El año pasado con la situación se les complicó muchísimo porque todos los fines de semana viajar a la capital era imposible y las que fueron dejando, fue por ese motivo. Hubo alguna fecha que se suspendió por lluvia y humedad y se tuvo que jugar entre semana. Eso a las gurisas las partió al medio porque todas laburan, todas tuvieron que pedir el día y por eso es algo que ahora se volvió a insistir y volvimos a pedirle a nuestro delegado que pelee la localía por lo menos para traer, aunque no haya público, a los clubes de Montevideo para acá, que se respete eso. 

Silvie Bouissa y Nina Tiscornia se sumaron al plantel, ¿qué le pueden aportar las dos campeonas?

Por suerte, con Sylvie, antes de la pandemia tenía un poco decidido que iba a venir para acá por un tema de que cambió su trabajo y tenía la posibilidad de viajar y de estar, estamos super contentos. Es la capitana de las últimas campeonas. Acá la conocemos de toda la vida y es muy amiga de todas las chiquilinas del club, entonces era inevitable que en algún momento llegara a estar con nosotros. El tema de la pandemia nos terminó abriendo la puerta para que llegara Nina, que nunca nos imaginamos con Nacho que íbamos a tener la chance de contar con las dos y con el nivel que terminaron el año pasado. Puntualmente Nina terminó con un nivel tremendo. Además de la llegada de ellas llegó Florencia Spinelli de Salto que tuvo un pasaje en Malvín y es muy buena jugadora. Llegó por situaciones similares. Las clases pasaron a ser por zoom, no hay universidad en Montevideo, las chiquilinas quedaron colgadas y se arrimaron gurisas que de otra manera seguramente no hayan podido venir. 

Remeros tiene un plantel muy parejo en todas las posiciones, ¿puede ser un plus? 

Sin dudas que sí y más por la mixtura de edades que se formó. Los entrenamientos vienen siendo dinámicos, intensos porque hay muchas gurisas jóvenes y tenemos 5 chiquilinas de 15, 16 años que ya estuvieron y que le dan una intensidad tremenda al entrenamiento. Estoy convencido que la gran diferencia que hay entre los equipos de Montevideo y nosotros, es más por un tema de volumen de trabajo que por otra cosa. En Montevideo, incluso cuando yo jugaba ahí, todos los clubes entrenan cinco o seis veces por semana, con físico cuatro días y acá estábamos acostumbrado al tres veces por semana y nos sigue pasando un poco eso hoy por hoy. Estoy seguro que si tuviéramos la chance de practicar todos los días, este plantel entrenaría todos los días y sería otra cosa. Pero hay temas extras que son imposible de manejarlos.

Fue una de los temporadas donde hubo más pases entre equipos, ¿esto puede haber emparejado la Liga?

Sí porque para todos los clubes la pandemia fue un problema. En el caso puntual de Nina, que es la que está acá y porque me lo ha comentado, es que a las chicas del interior no les vale la pena estar en Montevideo y mientras que otras que estaban en otros equipos fueron tanteadas por otros a cambio de algún rédito que no pasa por ser económico pero sí por algún otro lado. Yo siempre que estuve en Montevideo y en los cuadros que jugué Metro, vivía el constante movimiento entre ellas y todavía no hay una sentido de pertenencia a excepción de Malvín que seguramente sea por la estructura que tiene el club, imagino yo. Por lo que me han comentado, a Defensor se le desarmó un poco el plantel también y es medio complejo el tema, que además puede pasar también por la disponibilidad de canchas que puedan tener y están en clubes que no le dan mucha importancia al femenino y deciden irse. Me parece que viene por un lado de la poca profesionalización hasta el momento. Ojalá que un futuro llegue y se pueda mantener a las jugadoras en cierto clubes por más tiempo, pagándoles obviamente. 

El cambio de reglamento permite que Melina Zapata pase a ser ficha nacional, ¿irán por una extranjera?

Estamos en constante conversación con Nacho por este tema. Él es la cabeza del básquetbol acá y todas las decisiones pasan por él, o mejor dicho, yo quiero que esas decisiones también pasen por él, es el indicado para aconsejar. Es abierto y se puede conversar de todo y este caso lo hemos manejado. El tema está en los apoyos constantes del club. Las gurisas entraron a ver que pasaba con la Liga y el club siempre ha colaborado todos los años para seguir dando pasos. Este año se consiguió más tiempo de cancha y conseguimos el centro de alto rendimiento. Hoy en día no se si el club está preparado como para poner “x” cantidad de plata para traer una extranjera y todo lo que conlleva eso. El caso de Melina era más fácil porque estaba acá y creo que si la situación no era así no sé si teníamos extranjera. No lo descartamos porque con este formato nos va bien y en el último tiempo, como lo han hecho todos los clubes, traemos una extranjera de acá cerca como Gualeguaychú y reforzamos el equipo en el último mes. Ulises Ramírez que es el encargado de toda la capitanía del club, les deja las habitaciones para las chiquilinas del interior y ellas pueden venir cualquier día. Se quedan acá, van a tirar, tienen la piscina, el gimnasio y eso es importante. Este es un club grande del interior y es un foco de atracción. Hay chiquilinas de Salto, Paysandý y Fray Bentos compitiendo en Remeros. El objetivo de todas las más chicas está jugar en Remeros para poder competir en la Liga a no ser que te vayas a Montevideo a estudiar o lo que fuese. De a poco el club le va a ir dando más importancia al femenino

¿Ves algún candidato fijo a quedarse con la Liga?

Las candidatas son los mismos que habitualmente compiten año a año. Malvín sin duda va a estar peleando el campeonato. A Hebraica y Macabi lo he visto muy bien con Luis (Pierri) a la cabeza. Bohemios siempre es un buen rival. Defensor Sporting este año puede ser una incógnita porque se le fueron muchas jugadoras y no se como van a suplirlas. Vi que Aguada llevó varias jugadoras. No sé bien como vendrá el torneo pero van a estar los mismos de siempre arriba. Pero siempre hay dos o tres sorpresitas, espero que este año seamos nosotros y nos podamos meter arriba. Estoy muy contento e impaciente por verlas competir. Seguramente hagamos un amistoso previo al arranque porque entrenando y jugando es muy distinto. Tampoco tuvimos el plantel completo y eso nos puede hacer llevarnos una sorpresa positiva o agradable.

¿Cuáles son las expectativas para este año?

Estar lo más alto posible. Por el formato de este año donde hay Copa de Plata otra vez, el objetivo a corto plazo sería poder meternos ahí, por lo menos. A partir de ahí es ir yendo cada vez más arriba. Tenemos potencial como para poder pelearle a los equipos de arriba sin dudarlo. Va a ser una incógnita hasta que juguemos el primer partido.