Rubén Magnano habló en conferencia de prensa sobre el partido y la gran participación celeste en el Preolímpico.

“Un juego bastante curioso, porque corrimos siempre de atrás en el resultado, llegando a la instancia del último tiro en nuestras manos para poder quedarnos con el juego. Al igual que el partido anterior, creo que Uruguay dejó bien sentado, escrito acá en Victoria, cuál es su carácter: su carácter competitivo, del cual yo me siento extremadamente orgulloso como entrenador de haberlo dirigido. Para citar una frase bíblica, era un poco un David y Goliat. Sin embargo hemos dado la talla y creo que nos tenemos que sentir orgullosos pese a las lágrimas”.

Uruguay contó con una rotación corta que suplió con mucho corazón: Creo que un elemento como el compromiso y la actitud son lo primero que tenemos que tratar de imponer en un proceso de Selección. Tener el orgullo de pertenecer, un sentido de pertenencia muy grande para su Selección. A partir de ahí creo que se empieza a edificar todo. Creo que quedaron demostrados esos valores, al margen de las derrotas”.

Para cerrar, contó como se sintió al ser elegido para integrar el salón de la fama:La primera sensación que tuve es de gratitud a todas las personas que me acompañaron en mi carrera como entrenador, especialmente mi familia. Los jugadores que me aceptaron, los entrenadores que me acompañaron, los dirigentes que me dieron la confianza para poder dirigir. Básicamente, agradecerles a todos ellos. Miré el camino para atrás, y me di cuenta de que esto no es una cosa que uno camina solo, sino que uno está acompañado por un montón de personas, a las cuales yo le estoy sumamente agradecido”.