Jayson Granger conversó en exclusiva con Básquet Total, luego de volver a vestir la celeste en el Preolímpico y devolvernos la ilusión.

Sobre las sensaciones que le quedaron luego de los dos partidos, Jayson dijo que: “Es una mezcla de calentura y alegría, porque mucha gente no se esperaba que Uruguay pudiera competir de igual a igual con potencias europeas del básquetbol, con jugadores de NBA y de Euroliga. Por ese lado estoy contento de que pudimos competir, de que tuvimos dos juegos para ganar, pero que por pequeños detalles no cayeron de nuestro lado. Esto es básquetbol, a veces se gana y a veces se aprende. Hay que seguir laburando, pero yo creo que este es el camino para seguir creciendo como Selección”.

Sobre la posibilidad de participar en partidos de alto nivel, y del proceso de la selección, Granger dijo que: “Esto es parte de un proceso. Hay que aprender de este tipo de juegos, de jugar contra equipos de gran nivel y agarrar experiencia para futuras competiciones. Creo que este es el camino para seguir, las cosas se están haciendo bien. Esperemos que en las próximas competiciones Uruguay pueda dar buena cara y ganar partidos importantes”.

Con respecto a los aspectos extradeportivos, como el viaje hasta Canadá, el COVID de Borsellino o la lesión de Calfani, Jayson expresó que: “Lo que no te mata te hace más fuerte. Fue una cagada lo de Tito, porque él es uno de esos corazones que une al equipo. La verdad es que de escucharlo por atrás de la puerta, animándonos cada vez que pasábamos por el pasillo, se te ponía la piel de gallina. Te da pena que un loco con buen corazón, con esa garra y esa humildad de trabajar y querer ayudar, la está pasando así. Eso afecta, pero yo creo que el equipo se unió. Jugamos por nosotros y por Tito, porque queríamos dejar un buen papel. Son cosas que pasan, es algo que en esta nueva realidad puede pasar. Es lo que tiene el COVID, es algo que no podés controlar. Eso hizo que el equipo estuviera unido, y que pudiéramos pelearla más fuerte todavía. Sobre Mathi, es un poco lo mismo. Son cosas que pasan. Se podría decir mala suerte, porque él venía haciendo un juego bárbaro. Lo ves llorando de frustración, de que lo está pasando mal, y eso te contagia a pelearla más aún. Él es el primero que quiere estar en la cancha ayudando. Personalmente tengo buena relación con Mathi, y lo sentía en carne propia que él lo estaba sufriendo. Obviamente queríamos ganar por Mathi, por el Tito y por todo Uruguay”.

Con respecto a la repercusión que generaron los dos partidos del Preolímpico, Jayson explicó que: “Todavía no me doy cuenta de esa repercusión que tuvieron estos dos juegos. Obviamente me hubiese encantado poder ganarlos. Con el paso de las horas, y con la cabeza un poco más fría, me daré cuenta. He recibido millones de mensajes de felicitaciones por estos dos juegos. Personalmente me pone contento ver que todo un país esté enganchado a la tele hasta las dos de la mañana para ver a un equipo de básquetbol, que era algo impensable hace unos años. Somos un país futbolero, y ver que pasen un partido por televisión nacional para que todo el mundo lo pueda ver es algo increíble. Esto es un proceso, las cosas se están empezando a hacer muy bien. Es un camino que hay que ir pasito a pasito. Este grupo de selección tiene una oportunidad muy linda que es poder meterse a un Mundial. Esperemos que podemos llegar al Mundial 2023. Haremos todo lo posible para poder competir y meter la cabecita en el próximo Mundial. Hay que estar orgullosos y contentos del trabajo que se hizo, pero esto no termina acá. Hay que seguir”.