Aldana Gayoso, la jugadora más joven del plantel celeste en el preolímpico de Austria de 3×3, charló con Básquet Total sobre lo que significó esta experiencia para ella.

¿Cómo viviste la preparación previa al viaje?

Fue una preparación corta. Estuvimos cuatro semanas preparando el campeonato. Por la pandemia no tuvimos la posibilidad de hacer sparring con varones, pero dentro de todas las posibilidades y las herramientas que tuvimos tratamos de hacerlo de la mejor manera, tanto en lo físico como en lo táctico.

Vos competiste en varios torneos de 3×3, como en los Juegos Odesur y los Juegos Sudamericanos de la Junventud, ¿te es fácil adaptarte a este formato?

Si bien de las que viajamos fui la que jugué más torneos, en comparación con las otras selecciones e individualmente, con las demás jugadoras de los otros países, es muy poco y no he tenido instancias de jugar a nivel local bastante seguido. Por lo tanto, cada vez que juego al 3×3 me lleva un cierto tiempo volver a adaptarme. Al conocerlo la adaptación es distinta, y si bien llevo un proceso en esto, cunado llevo mucho tiempo sin jugarlo cuesta un poco.

Eras la más joven en una selección con mucha experiencia, ¿qué significó eso para vos?

Se daba algo raro. Era la que tenía más experiencia en 3×3, pero era la más chica de edad. Eso como equipo nos daba un plus: yo conocía mucho la disciplina y ellas son muy experientes en muchas circunstancias del básquet en general. Yo aprendí muchísimo de ellas y de lo que fue el campeonato en general.

Podemos decir que se compensaban, entonces.

Sí. Más allá de todo creo que nos vinimos con mucha información y con muchas cosas aprendidas, más allá de lo que disfrutamos.

Acerca del torneo en sí, ¿cómo viviste los partidos?

Sabíamos que estábamos en uno de los grupos más complicados en cuanto a rivales, pero fuimos a jugar los partidos de igual a igual. Sin ser el de Indonesia que era en el que teníamos más chances de ganar, los otros partidos los fuimos a jugar de igual a igual. Tratamos de hacer lo mejor posible, pero sabíamos que la brecha en cuanto al físico nos iba a pasar factura y así fue, pero creo que más allá de eso pudimos hacer cosas y ser competitivas, que es algo que Uruguay a nivel internacional ha logrado y es algo que sabemos que siempre vamos a poder hacer. Tanto en ataque como en defensa pudimos hacer cosas y no la sufrimos tanto en ese sentido.

Contra Alemania el ataque funcionó muy bien, vos metiste 6 puntos. ¿Cómo viviste ese partido en particular?

Contábamos con la carta de que no había mucha información de nosotras y no nos conocían. Por lo tanto, contra Alemania pude tirar tiros de tres, cosa que contra Francia ya no pude hacer porque nos estudiaron bien y no me dieron oportunidad de tirar. También veníamos de llegar el día anterior así que no tuvimos tiempo ni de entrenar o de hacer un poco de referencia con el aro y fue lo que salió. Pero por mi parte el arma era el tiro lejano y cuando tuve los momentos los tomé. Pero en los partidos más físicos nos contó bastante más.

Aprovecharon al máximo el ser unas desconocidas entonces.

Un poco sí, no nos esperábamos un partido tan parejo contra Alemania, que lo cerraron recién en los últimos 30 segundos por faltas y llegamos a estar a cuatro puntos de diferencia. Nosotras nos fuimos más que contentas con lo realizado durante el partido.

¿Con qué impresión general te volviste después del campeonato?

Fue una impresión buena a nivel personal. Es el nivel más alto en el que me ha tocado competir hasta ahora y el balance que hago personal es un poco saber qué tan lejos se está de esos niveles, qué es lo que hay que hacer, qué es lo que hay que mejorar. Si bien como Uruguay no pudimos conseguir nada y pensar en una clasificación era algo muy difícil, el 3×3 es una disciplina que acorta brechas y que nos da la posibilidad de generar más cosas. De hecho el poder disputar estos torneos es algo que en el 5×5 es imposible o muy complicado para nosotras. Pero los balances son muy positivos más allá de los resultados.