En la noche del jueves, Urunday venció a Peñarol por 87 a 81, y de esta forma cerró la serie 2-0. El equipo del prado jugará semifinales por tercer año consecutivo. Martín Aguilera, quien fue clave en la defensa sobre David Huertas, habló con Basquet Total.

El primer partido de la serie parecía liquidado a favor de Urunday, pero Peñarol reaccionó y logró forzar un alargue. Sobre esto, Martín reflexionó: “Si el partido anterior llegamos al alargue fue por un tema de desconcentración y de bajar la actitud, sobre todo en defensa”. Sobre el ajuste de cara al segundo partido, dijo: “Haber entrado enchufados en el segundo tiempo, y sobre todo en el último cuarto, fue importante para mantenerlos siempre abajo nuestro. Más allá de que en algún momento se acercaron, no les dimos la chance de que pudieran revertir el partido. Me parece que esa fue la clave, estar siempre en control del juego, más que nada en defensa. Este partido teníamos que controlar mucho a Huertas y a Mazzarino, más que nada en el tiro exterior, que es por donde pasaba el juego de ellos”. Además, agregó: “Desde el comienzo queríamos demostrarles que nosotros, a pesar de haber estado parados, íbamos a salir a comerlos”.

David Huertas, quien se esperaba que fuera el jugador decisivo en Peñarol, tuvo rendimientos bajísimos en la serie ante Urunday. El primer partido apenas anotó 4 puntos (4 tiros libres, ya que en tiros de campo se fue con un lamentable 0/12). En el segundo pudo anotar 12 puntos (con un flojo 1/5 en triples). Sobre este aspecto, Martín dijo: “Sabíamos que para ganar teníamos que controlarlo. La idea era evitar que toque la pelota, y que cuando la tuviera en las manos intentar que no tire”. Aguilera tuvo la difícil tarea de defenderlo, sobre lo que expresó: “Estuvo dura la lucha con Huertas. Es un muy buen jugador. Tiene buena mano de afuera, y además es fuerte y le gusta atacar el aro. Entré a estar cara a cara con él, y despreocuparme del resto. Héctor me pidió que lo anulara. Que me quedara con él y que no lo soltara. Me dijo que me olvidara del resto de los jugadores, que no me preocupara por ayudar. Mi objetivo era quedarme con él y que no pudiera tocar la pelota”.

Urunday jugará ante Nacional en semifinales, sobre lo que Martín reflexionó: “La serie contra Nacional va a estar complicada. Es un plantel bravo, pero me parece que algunas ventajas podemos sacarles. Creo que tenemos más velocidad y agilidad en la tabla. Nuestros dos internos son más rápidos que los de ellos, y creo que por ahí podemos lastimar. Marcus y Facu tienen que meter las bombas que meten siempre, que es el goleo que tenemos”. Sobre el aspecto defensivo, dijo: “Tenemos que seguir metiendo en defensa. Hoy en día, sin defensa es muy difícil ganar. Vamos a tratar de defender lo mejor posible”.

No es casualidad que el equipo del Prado esté entre los cuatro mejores un año más, buscando el anhelado pasaje a las finales. Sobre el buen presente del equipo, Martín explicó: “Esto se lo merece el grupo. Lo vi de afuera cuando jugué contra ellos el último campeonato, y se notaba el grupo fuerte que había en Urunday. La verdad es que vivirlo de adentro es muy lindo. Más allá de la clase de jugadores que tenemos, hay un grupo humano muy lindo, y eso es fundamental en un juego de equipo como el básquetbol. Este plantel trabaja siempre con humildad y sacrificio. El cuerpo técnico, los profes, el cuerpo médico y los jugadores estamos siempre a disposición, siempre con buena onda. El grupo humano es fundamental. Es una de las cosas más lindas que estamos viviendo esta temporada”. Por último, Martín cerró con un mensaje para la gente de Urunday: “Espero que la hinchada esté contenta, y esperemos que puedan estarlo un poco más. Es bueno que los hinchas sepan que nosotros estamos dejando todo en la cancha”.