La capitana de la selección femenina de 3×3, Florencia Somma, habló con Básquet Total en la previa del viaje de la delegación al torneo Preolímpico de Austria.

Vos ya tenías experiencia jugando al 3×3, hasta habías participado de un Mundial en 2012. ¿Cómo fue volver a adaptarse a esa modalidad?

Me costó bastante. Ya había tenido la experiencia de jugar el Mundial, pero después de tanto tiempo volver a la disciplina de 3×3 un poco cuesta porque es distinta a la que estamos acostumbradas que es el 5×5. Es todo diferente y hacer ese cambio en todo lo que tiene que ver, además de la forma de disputa y de juego de los partidos,  con lo que son las situaciones y las estrategias. Cuesta un poco cambiar pero con el correr del tiempo nos vamos adaptando a la disciplina.

¿Cómo se prepara mentalmente el equipo para lo que podríamos llamar el campeonato más importante en la historia del básquetbol femenino del Uruguay?

Yo creo que sí lo es. Primero que nada, como deportistas, estamos agradecidas y contentas por la oportunidad que vamos a tener de disputar un torneo como lo es un Preolímpico. Obviamente, en el 5×5 a nosotras por nuestra edad no nos va a pasar nunca y ojalá que Uruguay sí en algún momento tenga esa posibilidad. Pero es un torneo que de repente nunca habíamos pensado que como deportistas íbamos a poder vivir, así que en ese sentido estamos recontra contentas e ilusionadas tratando de poder aprovechar y disfrutar la experiencia al máximo.

¿Podría decirse que es como cumplir un sueño?

Sí, capaz que sí. No me lo había planteado previamente de esa manera. Si alguien me preguntaba hace unos años si tenía un sueño relacionado al básquetbol probablemente este no se me habría ocurrido, pero hoy por hoy que está la oportunidad tangible y que falta tan poquito para irnos y para que se concrete creo que sí. Jugar un preolímpico para cualquier deportista, representar a tu país en una competencia como esta es espectacular.

Además de vos, el plantel lo componen Victoria Pereyra, Sabina Bello y Aldana Gayoso. ¿Lograron encontrar la química de equipo?

Primero empezamos por crear esa unión de equipo y esa química colectiva. Con Sabina obviamente que al jugar juntas ya hay un montón de situaciones en las que nos conocemos. Con Victoria ya hemos compartido varias selecciones y también toda su época en Malvín, así que por ahí puede haber alguna memoria sobre todo por conocernos y saber cuáles son las características de cada una. Con Aldana nunca habíamos compartido cancha, pero en todo este tiempo hemos logrado, más allá de todo lo específico, lograr una identidad como grupo y una química colectiva. Obviamente el objetivo final va a ser que en el torneo podamos encontrar nuestra mejor versión individual y colectiva.

Hablemos un poco del grupo que les tocó, que le dicen el grupo de la muerte: Francia, Estados Unidos, Alemania e Indonesia. ¿Cómo toman el enfrentar a rivales de ese calibre?

Lo tomamos, primero que nada, como un desafío. Va a ser muy difícil enfrentar a estos rivales con los que compartimos grupo y al mismo tiempo también es una motivación en el sentido de que en lo previo, deportivamente es muy difícil también para nosotras volver al plano internacional a un nivel muy elevado al que estamos acostumbradas a enfrentar en los sudamericanos. Me parece que también está el lado positivo de las jugadoras que vamos a enfrentar, que son profesionales, que en Uruguay todavía el básquetbol femenino no lo es, jugadoras que están acostumbradas a competir a otro nivel. Para nosotras desde ese punto de vista es un gran desafío, va a ser una gran experiencia y la oportunidad de enfrentarse a otro nivel y a ver qué pasa.

¿Cuándo estarían viajando?

El martes 25 de mayo vamos a estar partiendo. El torneo empieza el miércoles 26, pero nosotras por temas de conexiones y por cómo está la situación acá en Uruguay no es tan fácil el tema de los pasajes y ahí vamos a dar un poco de ventaja porque somos las últimas en llegar. De hecho, cuando lleguemos el torneo ya habrá empezado. Nosotras jugamos el jueves nuestros primeros partidos.

Les va a jugar en contra el cansancio del viaje, el cambio horario…

Y los tobillos hinchados (risas). Pero sí, eso nos va a jugar un poco en contra, además de no poder jugar algún partido amistoso allá que obviamente es distinto. No es lo mismo la competencia acá a nivel local que ya tener algún partido de preparación con el nivel internacional, pero son cosas que no están en nuestra mano y lejos de tomarlo como una excusa hay que tomarlo e ir con las condiciones que tenemos.

Como capitana, ¿cuál dirías que es el objetivo de Uruguay en este campeonato?

Ser competitivas a lo largo de todo el torneo, volver a medirnos en el plano internacional y tratar de encontrar nuestra mejor forma, poder hacer un juego vistoso y poder competir.