El 9 de diciembre de 2019 en la cancha de Olivol Mundial fue la última vez que el Deportivo Paysandú tuvo actividad basquetbolística en su rama masculina, ya que en la femenina compitió en la pasada edición de la Liga.

518 días pasaron desde aquella derrota por 86-74 en la “Bombonerita” de la Avenida Millán y Sitio Grande pero la gente del “Paysa” no se quedó quieta y siguió trabajando a pesar de la pandemia.

De todas maneras, a pesar de esa derrota la gente del Paysa se fue toda abrazada y festejando por haber competido un año más, porque estuvo a nada de no competir por motivos económicos, pero con un gran esfuerzo termino jugando de igual a igual contra equipos que aspirantes al título y demás. En dicha crónica de Básquet Total en el destacado se decía… “Ojalá nos veamos el próximo año, Paysa. Hay motivos para soñar”… y vaya si los hay.

Uno de los dirigentes del club, Tabaré Torrano (quien trabaja junto a un gran equipo) habló con Basquet Total sobre la realidad de la institución y el sueño de los de la calle Emilio Raña.

“Con esto de la pandemia que viene desde el año pasado pusimos un centro de recolección de alimentos en el club para llevar a las distintas ollas populares y también con una organización llamada ‘Pequeños Gigantes’ que juntaban ropa y cosas sobre todo para el invierno.  Lo que hacíamos en el club era ser sede de la recolección y la organización se encargaba de llevarlos a quien los necesitaba al igual que venía gente de las ollas a buscar alimentos”, comentó sobre los trabajos que vinieron haciendo luego de lo que fue su último partido.

Hubo un momento donde los casos por COVID-19 bajaron y lentamente las actividades deportivas comenzaron a reanudarse. El básquetbol no fue la excepción, pero se tenía que practicar al aire libre por lo que el “Paysa” corrió con ventajas: “Tuvimos un repunte cuando se empezó a hacer deporte al aire libre porque varios equipos venían a practicar aquí y nos movimos bastante con eso. Ahora con este cierre total de actividades estamos un poco ‘en banda’ porque no tenemos para recaudar fondos, somos de movernos mucho con los eventos, el carnaval, etc y con todo esto no se ha podido hacer nada y eso nos afecta bastante. En este momento estamos recurriendo a la creatividad, hicimos una campaña de socios muy fuerte donde mucha gente se hizo socia del club tanto hinchas como no hinchas a pesar de no estar compitiendo. También nos ayudó mucha gente haciéndose socia desde el interior y el exterior que nos dan tremenda mano y con eso venimos sobreviviendo ya que continuamos con el club cerrado y perdimos esa recaudación de dinero que teníamos alquilando la cancha. Con el dinero que recaudamos colocamos los muros de los costados y arreglamos también la parte eléctrica del club, con eso estuvimos trabajando en cuanto a lo edilicio”.

El “Paysa” vive, lucha, sueña y va por más: “Nuestro sueño es el techo, estamos trabajando fuertemente en un proyecto de arquitectura e infraestructura. Tenemos el monto a invertir y ahora vamos a movernos a nivel gubernamental y de organizaciones barriales. Queremos ser el núcleo de instituciones; organizaciones, federaciones, lo que sea que no tengan un lugar físico, un espaci,o tengan su lugar en el club, que puedan funcionar acá, sean sindicatos o lo anterior. Buscamos que se asocien con nosotros para juntar el dinero y completar este proyecto arquitectónico y de infraestructura. Apuntamos a encontrar socios estratégicos para cumplir ese gran sueño de tener el techo y que ‘El Paysa’ pueda jugar ahí.”

La cancha como tal recibió mucho golpe en estos años por lo que es la urgencia en la actualidad, “Hoy la urgencia más grande es hacer la cancha. Estamos buscando ayuda para lo mismo porque es prioritario. Está muy rota realmente. Queremos colocar un piso de bitumen como hay en las plazas públicas o algunos gimnasios porque este que tenemos se le dio mucho palo en este tiempo y está arruinado”.

En cuanto a lo deportivo el equipo se prepara de cara a octubre donde volvería la actividad de la DTA: “La DTA se jugará en octubre. Eso fue lo que confirmamos los clubes la semana pasada y nos estamos preparando de manera difícil, por ahora sólo queremos jugar. Pero no sabemos cómo será, necesitamos la ayuda de todos. El plantel seguramente sea la base de planteles de años anteriores siempre y cuando los jugadores estén disponibles. Desde el club le queremos ofrecer un lugar a aquellos jugadores jóvenes que necesitan una vidriera para mostrarse como fue el caso de Felipe García que ahora está en Malvín u otros jugadores que luego terminaron jugando en El Metro. La idea es que vengan al Paysa siendo jóvenes puedan mostrarse y eso les sirva de trampolín en su carrera como basquetbolistas. La idea es hacer un mix de jugadores jóvenes con una camada de veteranos del club con Gonzalo Rama a la cabeza y otros como Fabián Cabrera, Javier Crócano y Federico Curbelo. Hacer un plantel para presentarnos y poder jugar con gente sería ideal ya que para nosotros, nuestra gente es el jugador número 6 en la cancha, son muy importantes.  Ahora apuntamos a eso, competir en octubre, poner un equipo en cancha, cristalizar el proyecto e ir por el techo”.

El “Paysa” vive y sueña en grande.

El 9 de diciembre de 2019 en la cancha de Olivol Mundial fue la última vez que el Deportivo Paysandú tuvo actividad basquetbolística en su rama masculina, ya que en la femenina compitió en la pasada edición de la Liga.

518 días pasaron desde aquella derrota por 86-74 en la “Bombonerita” de la Avenida Millán y Sitio Grande pero la gente del “Paysa” no se quedó quieta y siguió trabajando a pesar de la pandemia.

De todas maneras, a pesar de esa derrota la gente del Paysa se fue toda abrazada y festejando por haber competido un año más, porque estuvo a nada de no competir por motivos económicos, pero con un gran esfuerzo termino jugando de igual a igual contra equipos que aspirantes al título y demás. En dicha crónica de Básquet Total en el destacado se decía… “Ojalá nos veamos el próximo año, Paysa. Hay motivos para soñar”… y vaya si los hay.

Uno de los dirigentes del club, Tabaré Torrano (quien trabaja junto a un gran equipo) habló con Basquet Total sobre la realidad de la institución y el sueño de los de la calle Emilio Raña.

“Con esto de la pandemia que viene desde el año pasado pusimos un centro de recolección de alimentos en el club para llevar a las distintas ollas populares y también con una organización llamada ‘Pequeños Gigantes’ que juntaban ropa y cosas sobre todo para el invierno.  Lo que hacíamos en el club era ser sede de la recolección y la organización se encargaba de llevarlos a quien los necesitaba al igual que venía gente de las ollas a buscar alimentos”, comentó sobre los trabajos que vinieron haciendo luego de lo que fue su último partido.

Hubo un momento donde los casos por COVID-19 bajaron y lentamente las actividades deportivas comenzaron a reanudarse. El básquetbol no fue la excepción, pero se tenía que practicar al aire libre por lo que el “Paysa” corrió con ventajas: “Tuvimos un repunte cuando se empezó a hacer deporte al aire libre porque varios equipos venían a practicar aquí y nos movimos bastante con eso. Ahora con este cierre total de actividades estamos un poco ‘en banda’ porque no tenemos para recaudar fondos, somos de movernos mucho con los eventos, el carnaval, etc y con todo esto no se ha podido hacer nada y eso nos afecta bastante. En este momento estamos recurriendo a la creatividad, hicimos una campaña de socios muy fuerte donde mucha gente se hizo socia del club tanto hinchas como no hinchas a pesar de no estar compitiendo. También nos ayudó mucha gente haciéndose socia desde el interior y el exterior que nos dan tremenda mano y con eso venimos sobreviviendo ya que continuamos con el club cerrado y perdimos esa recaudación de dinero que teníamos alquilando la cancha. Con el dinero que recaudamos colocamos los muros de los costados y arreglamos también la parte eléctrica del club, con eso estuvimos trabajando en cuanto a lo edilicio”.

El “Paysa” vive, lucha, sueña y va por más: “Nuestro sueño es el techo, estamos trabajando fuertemente en un proyecto de arquitectura e infraestructura. Tenemos el monto a invertir y ahora vamos a movernos a nivel gubernamental y de organizaciones barriales. Queremos ser el núcleo de instituciones; organizaciones, federaciones, lo que sea que no tengan un lugar físico, un espaci,o tengan su lugar en el club, que puedan funcionar acá, sean sindicatos o lo anterior. Buscamos que se asocien con nosotros para juntar el dinero y completar este proyecto arquitectónico y de infraestructura. Apuntamos a encontrar socios estratégicos para cumplir ese gran sueño de tener el techo y que ‘El Paysa’ pueda jugar ahí.”

La cancha como tal recibió mucho golpe en estos años por lo que es la urgencia en la actualidad, “Hoy la urgencia más grande es hacer la cancha. Estamos buscando ayuda para lo mismo porque es prioritario. Está muy rota realmente. Queremos colocar un piso de bitumen como hay en las plazas públicas o algunos gimnasios porque este que tenemos se le dio mucho palo en este tiempo y está arruinado”.

En cuanto a lo deportivo el equipo se prepara de cara a octubre donde volvería la actividad de la DTA: “La DTA se jugará en octubre. Eso fue lo que confirmamos los clubes la semana pasada y nos estamos preparando de manera difícil, por ahora sólo queremos jugar. Pero no sabemos cómo será, necesitamos la ayuda de todos. El plantel seguramente sea la base de planteles de años anteriores siempre y cuando los jugadores estén disponibles. Desde el club le queremos ofrecer un lugar a aquellos jugadores jóvenes que necesitan una vidriera para mostrarse como fue el caso de Felipe García que ahora está en Malvín u otros jugadores que luego terminaron jugando en El Metro. La idea es que vengan al Paysa siendo jóvenes puedan mostrarse y eso les sirva de trampolín en su carrera como basquetbolistas. La idea es hacer un mix de jugadores jóvenes con una camada de veteranos del club con Gonzalo Rama a la cabeza y otros como Fabián Cabrera, Javier Crócano y Federico Curbelo. Hacer un plantel para presentarnos y poder jugar con gente sería ideal ya que para nosotros, nuestra gente es el jugador número 6 en la cancha, son muy importantes.  Ahora apuntamos a eso, competir en octubre, poner un equipo en cancha, cristalizar el proyecto e ir por el techo”.

El “Paysa” vive y sueña en grande.