Capurro logró quedarse con la Copa de Bronce tras levantar un final adverso en una serie durísima frente a Montevideo. Tras los festejos, Básquet Total habló con Antonella Aguilera, uno de los pilares que ha tenido el equipo de las Lobas hace años.

En un partido de score bajo, los 10 puntos de diferencia parecían ser mucho para el trámite, pero las rojinegras tuvieron el premio a no bajar los brazos: “La defensa fue lo que nos ayudó a ganar el segundo partido y en este, no hay duda que lo mejor que pudimos hacer fue defender. El Cacho (Jones) nos despertó y nos dijo, ‘es ahora gurisas, hay que defender, hay que estar arriba, hay que estar alertas en defensa y a medida que vayamos defendiendo va a salir todo en ataque’. Nos faltó ese pequeño click que nos hizo hacer el Cacho y meternos fuerte en la defensa para robar pelotas que fue lo que nos dio frutos para remontar esos diez puntos”.

La zona fue clave para que Capurro llegara al tercer juego, sin embargo, en el último encuentro las dirigidas por Jones lo sacaron desde la presión en todo el campo como a lo largo de la temporada: “Este partido también tratamos de hacer zona en algún momento, pero obviamente no nos dio el mismo fruto que en el segundo. Lo teníamos que buscar por otro lado pero siempre por la defensa. No es que íbamos a meter dobles mágicos ni nada del estilo, teníamos que arrancar a buscar otra estrategia de defensa para remontar el partido”.

Las Lobas llegaron a la final con una inactividad larga, ante un equipo que tuvo tres juegos de rodaje ante Paysandú post parate: “Fue duro porque más allá de que arrancamos con un plantel muy extenso, ahora somos las que estamos, más allá de que el campeonato lo pudimos terminar acá (CEFUBB)  y nos alegro bastante, porque sabíamos que si arrancábamos afuera nos iba a costar mucho más. Tratamos de seguir defendiendo, de seguir practicando para no perder. Sabíamos que el primer partido se nos iba a hacer el más cuesta arriba de todos y Cacho nos tranquilizó, que era el primero, que ellas hacía pila que estaban jugando, porque quieras o no, por suspensiones ellas hace como un mes y medio que venían en rodaje y nosotras en la espera, sin la chance de hacer amistosos ni nada. Tratamos de meter todo y las que estamos yendo, dimos todo para este partido y se vio en la cancha. Porque cuando alguna bajaba los brazos, porque estábamos muertas, siempre nos tiramos para arriba a tratar de terminar todas juntas”.

Capurro quedó al margen de playoffs el campeonato pasado y este año coronó la temporada con copa: “El año pasado creíamos que estábamos para más, este también. Obviamente queríamos llegar a más como siempre, pero quedarte con este gustito es hermoso, porque salir campeón es salir campeón, aunque sea la de Bronce, la de Plata. Al principio cuando vinimos a jugar estos partidos, no teníamos el bichito de la final y el primer juego cuando nos ganaron, nos salió la rebeldía. Nos dijimos, ‘estamos jugando esto, es lo que nos tocó y a lo que llegamos, tenemos que darle’. Ojalá el año que viene, estemos un escalón arriba y así sucesivamente hasta llegar a lo más alto que se pueda”.

El proyecto de añares continúa y Aguilera nos contó como sigue todo por la calle Capurro: “Como siempre decimos, con las de siempre, porque siempre hay como una marca registrada de Capurro, que somos siempre las mismas, que somos como cinco o seis, que estamos desde que tenemos 16 o 17 años, hace como 10 años de esto y todavía seguimos acá. Loli (Sapio) también se sumó en su momento. Esa es la base y tratamos siempre de subir para arriba y siempre tratar de tener más gurisas. Este año vinieron pila de Olivol y se quedaron Cami (Palomeque) y Ro (Mott). Tremenda mano nos dieron, son parte del plantel y no hay ninguna duda de que disfrutaron esto tanto como nosotras, sabiendo que nosotras vinimos siempre de este club y tenés como un sabor más lindo, saliendo campeona con tu camiseta. Ellas lo disfrutan como si fueran de Capurro de toda la vida y eso está demás. Ojalá Capurro siga creciendo y cada vez lleguemos más arriba”.