La ronda de notas a los entrenadores de la Liga Uruguaya va dando sus últimas vueltas. Esta vez se estacionó en El Prado para charlar con Héctor Da Prá sobre Urunday Universitario.

¿Cómo se están preparando para la Liga Especial?

Para nosotros fue una continuación porque después de terminar playoffs no tuvimos prácticamente descanso por decisión conjunta con los jugadores que quisieron seguir en ritmo. Agregamos a Marcus Elliot y Tyrone Lee, Corbin Jackson se quedó en el país. Estamos completos y esperando el inicio del miércoles ante Aguada, sabiendo que tuvimos el tiempo suficiente para prepararnos.

En un torneo corto, ¿cuánto influye mantener gran parte del plantel?

Es una pequeña ventaja. Ya tenemos un camino recorrido, los jugadores se conocen y entendieron la idea. Silvarrey y Aguilera ya venian entrenando con nosotros. La llegada de Lee y Elliot nos deja en un plus para incorporarlos y tener todo preparado.

¿Cómo se han insertado los jugadores nuevos?

Silvarrey y Aguilera están con nosotros desde que iniciamos la preparación para Playoffs aún sabiendo que no iban a poder jugar, los dos fueron muy profesionales en su trabajo y se acoplaron a la idea. Sumamos entrenamientos y capacidad de conocimiento con ellos. Incluso pensamos que se incorporaran a la serie final pero eso reglamentariamente no fue posible. Lee ya nos conoce a nosotros y a la mayoría de los compañeros y Elliot tiene mucha experiencia para entender todo muy rápido. Lo más importante para ellos es que hace mucho que no hacían básquetbol, entonces sintieron los primeros entrenamientos.

¿Qué idea de juego va a tener este Urunday?

Intentaremos jugar de la misma forma que lo hicimos en playoffs. Cambiar la estrategia de juego. No tener pivots grandes y lentos, tener un equipo jóven, rápido. Tener diez jugadores que puedan participar de la rotación sin problemas y aparte de ellos que sean tendientes a ser modernos. A jugar transiciones rápidas y tomar tiros rápidos. Cambiar el estilo que nos estableció en la Liga, aggiornarnos a lo que se juega internacionalmente y ser más modernos.

Para insertar jóvenes, ¿qué tan importante es que no haya descenso?

Muchísimo. El trabajo integral en Urunday hizo que Morena, Corbisiero y Mateo Suárez jugaran playoffs y potenciaran al equipo porque ya conocían la idea. Es muy dificil mantener la intensidad con 7 u 8 jugadores, ellos mismos se limitan a muchas cosas cuidando su físico para llegar enteros al final. Si logramos rotar y darle ese espacio a los jóvenes, el global se va a resentir menos.

¿Cómo se siente que Urunday te siga confiando su proyecto de básquetbol?

Es lo que todos los entrenadores queremos. Estar en un lugar que sea tu casa. Hoy Urunday es mi casa. Los resultados o la vida pondrán otros desafíos o condiciones. Pero me siento cómodo y creo que los dirigentes se sienten iguales. Me quedaría para siempre. Es un proyecto que iniciamos con mucho cariño hace ocho años y me parece que dio sus frutos.

En lo deportivo se han ido superando, ¿Hacia que objetivos apuntan?

Siempre ir un paso más. Nos establecimos como un equipo de Liga con pasos cortos. Jugamos reclasificación, salvamos la categoría, accedimos a Playoffs, luego clasificamos directo. Dimos el paso de llegar a semifinales. El año pasado eliminamos con una barrida a Malvín. El club, en la medida que pueda va a seguir dando pasos hacia adelante, y espero yo estar en ese momento. La intención es siempre crecer un poco más y llegar a definir la Liga.

¿Cómo ves que se juegue todo en un mismo escenario?

Me parece bien. El Palacio es un buen escenario. No creo que Peñarol tenga una ventaja sobre los demás. La LUB no se podía jugar en el CEFUBB, le queda bárbaro a El Metro. Acá hay muchos americanos que necesitan un despliegue físico grande. El ideal era el Antel Arena que es de lujo, pero al no tenerlo, el Palacio está muy bien. Que todo el mundo lo vea le da una trascendencia enorme, y el marco tiene que ser adecuado.

Te vacunaste contra el Covid-19. ¿Qué te llevó a tomar esa decisión?

La historia de la humanidad ha sido con conocimientos biológicos y avances de la medicina. Todos tienen derecho a tomar decisiones individuales, pero creo que negar la vacuna no es sano. Me parece que la gente tiene que cuidarse, por ellos y por el resto. Desde mi formación científica, las vacunas siempre han sido un adelanto, Uruguay tiene un buen sistema integrado de salud. Los niños de este país desde la escuela público han tenido un plan de vacunación maravilloso. No entiendo negar la vacunación. Puede tener algún factor alterno que lo condicione, como todas las vacunas. Mi mensaje es que la población debiera vacunarse salvo casos excepcionales que sigan indicaciones de los médicos.

¿Qué te genera esta mañana en Urunday con el plantel de primera y tantos niños practicando básquetbol y otros deportes en un club social que parece ir reviviendo?

Es una buena expresión, parece estar reviviendo. Nosotros vamos a revivir con el club. Vivimos momentos difíciles con mucha gente que estuvo en seguro de paro, la situación económica fue compleja. Cuando nosotros aceptamos un presupuesto bajo para esta Liga fue pensando que toda la gente que trabaja acá no merece que nosotros hagamos una apuesta arriesgada cuando ellos están en seguro de paro. Tenemos la consiencia social de saber que nosotros somos una parte del club y no estar aislados de los problemas que tiene. Comprender, ayudar y trabajar.