Por la calle Vilardebó comienza un nuevo año, esta vez con un cambio en el timón del barco. Guillermo Narvarte fue anunciado hace algún tiempo atrás como nuevo entrenador del Club Atlético Goes, y el argentino habló de todo con Básquet Total.

¿Qué lo sedujo más de la oferta de Goes?

La oferta deportiva fue buena. Siempre en esto hay una oferta deportiva, económica, y un escenario en donde dentro de eso está el contexto familiar. El escenario que se presentó en ese momento juntando todas estas variables concluyó en que era posible y muy seductor. La propuesta también pasaba por profesionalizar algunas áreas. El club había conseguido en estos últimos cinco años poder consolidarse dentro de la primera categoría del básquet uruguayo y estar económicamente saneado, entonces ahora el próximo paso era profesionalizar las áreas deportiva e ir mejorando poco a poco esa imagen. 

¿Con qué club se encontró en materia infraestructura y comodidades a la hora de trabajar?

Nosotros llegamos en un momento en donde la pandemia hacía que el club no puediera funcionar y permaneciera cerrado. Desde ahí ya se empezó con el proyecto de mejorar algunas áreas, dentro de ellas está la infraestructura, como por ejemplo el gimnasio de musculación. Se complicó todo porque el primer mes estuvimos trabajando afuera debido al incremento de los protocolos sanitarios. Hoy en día ya estamos trabajando en la cancha con tranquilidad y la idea de mejorar las estructuras. 

Observando los nombres, parecería que Goes carece de recambio en la pintura. ¿Lo considera así? ¿Le preocupa?

Nosotros tenemos cuatro jugadores para el juego interior, cada uno con diferentes cualidades. Necesitamos que ellos puedan encontrar su mejor expresión en un torneo que va a ser diferente a lo que es habitualmente. También está el trabajo colectivo y creo que todos los equipos en una u otra parte tienen un déficit, ahí es donde está el mérito de cada cuadro en disimular esa parte y potenciar sus cualidades.

Hay muy buenas versiones sobre Mike Bruesewitz. ¿Qué puede decirnos sobre él?

Mike es un jugador con un recorrido en ligas europeas, que últimamente viene de jugar en México y Puerto Rico. Viene a cumplir determinado rol. No es que el equipo vaya a girar sobre él ni nada por el estilo. A mí no me gusta hablar de jugadores individualmente, todos vienen en un rol colectivo y va a tener que desenvolverse en ese contexto. Quizás de los tres extranjeros es el menos conocido, entonces a lo mejor puede haber una expectativa distinta, pero es la misma que se tiene que tener de otros jugadores, sean extranjeros o nacionales.

¿Goes puede tener en sus sub 23 la capacidad de estirar la rotación?

Creo que sí. Acá hay una realidad, necesitamos que los sub 23 tengan participación ya que la rotación de ocho jugadores a mi entender me parece poco. Es necesario que se integren, en primer lugar, junto a otros juveniles para poder darle un mejor volumen y mejor calidad de trabajo en el día a día. A partir de ahí que puedan tener la capacidad para poder ayudar al equipo en extender la rotación los días de juego, y que logren demostrar que pueden estar a la altura de la competencia. No pueden jugar por jugar, tienen que estar capacitados, entonces intentaremos poder, con Joaquín Borrallo y Felipe Rodríguez como los referentes en esa área, tener soluciones para poder dejar al equipo con mayor cantidad de herramientas.

¿Cual es el objetivo del equipo?

Los objetivos fueron mutando. El trabajo no es solo deportivo, sino también es estructural y logístico. A lo máximo que llegó Goes con este formato de liga fue a cuartos de final, y en las últimas dos temporadas no clasificó a playoffs, entonces esos son pisos que nos pusimos para superar; primero clasificar entre los ocho, y luego pisar cuartos. Hoy todo eso cambió, el torneo es distinto, e incluso para todos es un formato en donde se hace muy difícil pronosticar. El hecho de jugar sin público es un condicionante y una experiencia que tal vez algunos jugadores vivieron pero no todos. La idea es ser competitivos en todo momento, ya que playoffs van a jugar todos los equipos, y principalmente lograr estar en nuestro máximo potencial cuando toque jugar esa etapa.

¿Qué piensa que le falta a Uruguay a nivel de selecciones para poder posicionarse en escalones más jerárquicos del básquet americano?

Me parecería irrespetuoso dar un juicio de valor sobre una liga a la cual, si bien la he seguido y últimamente miré los juegos, recién estoy llegando. Puedo llegar a visualizar que hoy se está trabajando con jugadores jóvenes, estimo yo que en la idea de generar un recambio y darle participación como se ha visto en las últimas ventanas. 

¿Qué opinión tiene sobre Rubén Magnano?

Es un gran referente de los entrenadores argentinos. Está en el top 5 de los mejores entrenadores de la historia del básquet argentino y lógicamente en un posicionamiento muy alto a nivel internacional. Todo eso no es solamente por el logro de la medalla de oro, ese reconocimiento no empieza y termina ahí, sino que en todos los lugares que ha estado ha demostrado, no solo ser un gran entrenador, sino también un gran formador. Rubén sigue dejando una marca en todos los entrenadores argentinos, y estoy muy agradecido por eso.

Un mensaje para el hincha de Goes…

Nosotros no sé si podemos estar dando promesas deportivas y estar generando falsas expectativas, lo que sí podemos asegurar es que trabajamos cada día, y que va a haber un sentimiento de pertenencia importante. Vamos a estar muy felices cuando las cosas vayan bien, y muy tristes cuando vayan mal, pero tranquilos por haber dejado todo. Pretendemos que seamos valorados por eso y que nos acompañen como siempre lo hacen detrás de buscar lo mejor para el equipo.