En un nuevo arranque de la Liga uruguaya, Básquet Total comenzó con su clásica ronda de preguntas a los entrenadores. La primera tuvo a Leonardo Zylbersztein como protagonista. El entrenador de Nacional contó como se preparan para el torneo que se viene.

¿Cómo se siente el equipo físicamente en un nuevo arranque de Liga cuando hace menos de un mes estaban jugando semifinales de Liga?

El equipo está bien. Después de haber quedado eliminados, dimos un par de días libres al plantel porque era lógico que cada uno hiciera su análisis. Vamos de cara a esta Liga con la misma ilusión con la cual arrancamos la edición anterior y como pasa en todas las temporadas. Físicamente estamos bárbaro. Mauricio Márquez (nuestro Preparador Físico) los tiene en línea. La realidad es que finalizamos una Liga hace poco y empieza otra en breves, donde nos toca el clásico en el debut. Más no se puede pedir.

Debutan contra Peñarol en la cancha de ellos. ¿Prevees algún mensaje de la hinchada? ¿Penáas que se pueda trasladar la pasión del fútbol al básquet?

Todos entendemos que es muy bueno que tanto Nacional como Peñarol estén en la Liga. Todos tenemos que aprovechar el buen producto de básquet que tenemos, ya que es el segundo deporte popular en el Uruguay y hay que tratar de ayudar a que este mejore en todo aspecto posible. Tener equipos con mucha convocatoria mejora el producto y hace que sea más visto, ahí está la cuestión. Por el lado de la gente, es probable que este año no puedan concurrir ya que todos queremos que vuelva la normalidad y que las canchas estén llenas. Este deporte crece con la convocatoria de la gente, así que por el lado nuestro estamos contentos de que haya un clásico. Creo que todo clásico en cualquier deporte genera una pasión especial, pero que tiene que ser bien medida. Insisto, si bien es un deporte de pasión, aún queda mucho por mejorar y podemos seguir creciendo todos juntos. Nacional al lado de Peñarol y viceversa, y todos los demás equipos de la misma manera. No dejo a un lado lo que es un Goes – Aguada, porque creo que todos juntos tenemos cosas para aportar y potenciar a las instituciones para dar un paso adelante y que todo se lleve a cabo de una forma pacífica. Ganar adentro de la cancha vamos a querer ganar siempre, juguemos donde juguemos. Después de 27 años , que el 17 de marzo se juegue un clásico me parece extraordinario.

¿Qué tanto le afecta a Nacional que tenga que jugar sin hinchada? ¿Pensas que el básquet se va a adaptar a las condiciones sanitarias hasta que haya una solución?

A los equipos que tienen convocatoria les afecta. Nosotros extrañamos mucho a la gente porque hay momentos en los partidos en el que los equipos necesitan un impulso se lo da la gente. Para los árbitros no es lo mismo arbitrar con público, con esa presión. En nuestro caso, eran un apoyo constante. En cuanto a lo otro, nos hemos ido adaptando un poco. Lamentablemente en esta situación de pandemia, tuvimos que jugar una semifinal de Liga dos equipos de convocatoria sin gente y por momentos, pese a que estás concentrado en el partido, mirabas para arriba y para los costados y no había nadie. Son circunstancias del momento y ojalá que pase esta Liga especial para que de a poco se pueda ir reapareciendo la gente en las tribunas porque son fundamentales. Ellos hacen que el equipo esté mejor, a que económicamente estemos con más respaldo por un tema de entradas o por un tema de sponsor. Esperemos que lo antes posible pueda volver el público porque son el motor de todo esto.

¿Puede algún equipo mantener la regularidad y dar la sorpresa? ¿Te parece bien que todos los partidos se disputen en un mismo lugar?

Sí, es una liga atípica y corta. Cuando se paró todo pensé que íbamos a empezar todos los torneos al mismo tiempo y poder organizarnos diferente, como en cualquier parte del mundo. Pero bueno, las condiciones acá son así. En todo torneo puede haber una sorpresa y más en esta Liga que va a ser muy competitiva, donde varios equipos se reforzaron muy bien. Si bien no hay descensos, hay varios equipos que la van a luchar para poder llegar a las semifinales. En cuanto al lugar de disputa, me parece bien porque la situación lo amerita. Lo ideal sería en el mejor escenario deportivo que tenemos en el país, que es en el Antel Arena, pero el Palacio es una cancha que tiene las mismas dimensiones y que es cómoda. Al ser un escenario grande, puede estar la posibilidad de que algunas personas puedan concurrir, como pasó en el Antel Arena. Ojalá se pueda llevar a cabo un lindo espectáculo.

El equipo es casi el mismo que la temporada pasada, ¿qué opinión te merece que la base se mantenga?

Con respecto a eso, es sí y no, porque aún tenemos que incorporar a dos extranjeros nuevos que todavía no los tenemos, tanto Collier como Núñez están arribando entre hoy y mañana. En ese sentido, los vamos a tener poco tiempo y en nuestro básquet, la importancia de tener extranjeros es vital. Por otro lado, seguimos manteniendo la base de los nacionales y de Mitchell, que han entrenado mucho tiempo juntos. Eso nos da cierta ventaja, pero no lo es tal por el motivo que te mencioné anteriormente. Después de la cuarentena que hagan, vamos a tener unos días para que entrenen con el grupo.

Es la tercera vez que Nacional se queda a las puertas de la final, ¿dónde va a estar la clave para poder dar ese paso?

El objetivo de Nacional siempre es estar lo más arriba posible. El año pasado igualamos la mejor marca del club y llegamos a una semifinal. En el torneo, quedamos en el tercer lugar, igualando también la mejor marca de Nacional en las participaciones de Liga. La ambición siempre es dar un paso más. Lo que nos faltó en la edición pasada fue dar ese paso. Por momentos lo hicimos muy bien y la idea es que Nacional siempre sea lo más protagonista posible. Frente a este objetivo, vamos a encarar el año y a tratar de hacerlo mejor.

Este es tu segundo año al mando del club. ¿Cómo te sentís? ¿Cual es tu balance hasta ahora?

Me siento muy cómodo porque encontré una institución en la cual de a poquito se van haciendo las cosas con más profesionalismo. Eso me parece que es sumamente importante para ir generando un marco en el cual Nacional siga creciendo, no solo en Primera, sino también en las formativas. El balance es bueno porque nos habíamos trazado de poner a Nacional en semifinales de Liga Sudamericana, lo cual lo pudimos hacer. También pudimos jugar semifinales y tener una chance real de llegar a una final, lo cual estuvimos muy cerca de lograr este año con Aguada. En el año, jugamos 6 partidos y ganamos 3 cada uno, demostrando que estuvimos a un nivel competitivo con el rival que después fue campeón. En líneas generales, se ha hecho un trabajo muy bueno, con un equipo nuevo (por razones económicas), ya que se bajó el presupuesto y se mantuvo la posición. Estoy muy contento con el club y con la gente. Para mí era muy importante estar en un equipo con mucha convocatoria. Me siento muy a gusto con todos.

Sos un técnico jóven con 41 años pero con tiempo de experiencia como entrenador. ¿Qué le tienes que decir a los jóvenes que quieren seguir tus pasos?

Para mí el básquet es una pasión.Ni bien terminé de jugar, una de las primeras cosas que hice y tenía claro era hacer la famosa “escalera” porque claramente no es lo mismo jugar que dirigir. Me parece que el rol de Profesor de Educación Física me ayudó mucho a poder estar en un principio con niños y después ir subiendo como me pasó en Macabi. Llega un momento en el cual te sentís que estás preparado y que ya has pasado cierto niveles de aprendizaje (por más que se aprende todos los días), te sentís listo para lo máximo: estar al frente de un equipo en primera división. El consejo que uno pueda dar simplemente es no apurar los procesos, ya que vas pasando de una categoría a otra, con lo del técnico es lo mismo. Hacer esa escalera de categorías es sumamente importante para agarrar esa experiencia que es importante, porque después uno se tiene que enfrentar a situaciones o problemas, en las cuales si uno tiene cierta experiencia, resolverlos es mucho más fácil.

Si tuvieses que elegir entre NBA y Fiba, ¿con cuál te quedarías? ¿Por qué?

En el caso mío, me gusta más el FIBA. Sobre este, me gusta la Euroliga porque se asemeja un poco a mi idea de juego y a lo que se puede practicar en este país o
región. Con respecto a la NBA, es el mejor básquet y no quiere decir que no lo vea, pero el otro me gusta más y es más competitivo.

¿Tenes otra pasión aparte del básquet?

Sí, compartir cualquier momento con mi señora y la familia.