Aguada y la jerarquía de sus jugadores brindada en favor del equipo, pusieron el 3-1 y se llevaron la décima estrella a la calle San Martin.

Primer cuarto que comenzó con Trouville y el mismo plan de juego, las primeras tres ofensivas buscó atacar a García Morales. Tras eso, Aguada planteó una zona 1-2-2, la cual Trouville, rompió solo con dos lanzamientos de 6.75. Sobre el cierre, buscó su mayor virtud, poner la bola en el bajo con Tintorelli para que reparta juego, eso y un par de rompimientos de Danridge que ya estaba en cancha, fue la ofensiva del rojo. Por el lado de Aguada, dos mitades distintas, comenzó jugando con juego colectivo, intentando involucrar a Thornton que salió a la cancha con ganas de revancha de lo que había sido su último partido, juego desde el poste medio, ataques frontales al aro, generaban la primera ventaja para un Aguada que se pasaba muy bien el balón en ese lapso, a los cinco minutos Capelli decidió sacar a Thornton y la ofensiva en el 5×5 se volvió a trancar como el partido anterior. Corridas de cancha por malas decisiones de Trouville y algún triple, le permiten al aguatero cerrar el cuarto tres arriba.

Para el segundo la defensa de Aguada le cortó caminos al aro a Trouville, que sin profundidad se sintió incómodo, lateralizó demasiado y tomó tiros desde lejos con defensa adelante, esto sumado a que no pudo correr la cancha, le iba a complicar mucho en el cuarto. Otra situación que se dio, fue la de meter a Danridge en el equipo, un jugador de alto valor, comprobadísimo en el medio uruguayo, pero que por su forma de juego le quitó el juego de transición que tan bien le hace a Trouville, importantísimo ya que es uno de sus pilares de generación de energía en el juego. Es que Tony, de buen partido, cargando y rompiendo hacia el aro, siempre lo hace desde su bote y en 5×5, le faltó tiempo de adaptación. Por mi parte, creo que fue acertada la elección de insertarlo, y que el jugador hizo un buen partido, no congeniaron las dos formas de juego, podía pasar. Por el lado de la ofensiva aguatera, comienzo de cuarto muy colectivo, cada vez que salían del banco de suplentes para iniciar el juego, el equipo entraba mentalizado en jugar colectivo, siempre un pase más, siendo profundo y encontrando jugadores abiertos, pero eso se iba diluyendo con el correr de los minutos y se volvía a estacionar la ofensiva, demostrando que no es algo que sientan como natural, pero sí que entendían que era el camino a cerrar la serie. En este cuarto también comenzó a sacar provecho de corridas de cancha, Davis agresivo en ese aspecto, y la defensa cortando líneas de pase también.

Tercer cuarto, Aguada con gran juego colectivo, involucra a Thornton de arranque, luego García Morales queriendo meterse en el juego ofensivo, comienza a jugar desde el pick central y Bavosi, de excelente partido, logró romper la ofensiva en varias ocasiones desde rompimientos. Al final del cuarto volvieron a pesar las individualidades, Thornton vuelve a ser importante, y Davis con 5 seguidos para cerrar. Por el lado de Trouville, Massa jugando el pick central y encontrando tiro de media, gran partido de Santiago. El rojo encontró ritmo para correr la cancha y con eso la energía que le faltaba, mejoró defensivamente y pudo jugar transiciones de muchos pases, fue el momento en el que Trouville fue Trouville, para el cierre nuevamente la bola a Tintorelli en el bajo que fue una bestia atacando el aro.

Último cuarto más de corazón que de juego, Trouville buscó aumentar el ritmo, no lo pudo lograr completamente, jugó desde el bajo con Tintorelli que siguió en modo bestia, pero con eso no le alcanzó al rojo. Aguada en este cuarto, buscó jugar con inteligencia jugar posesiones largas, para tener un mejor balance defensivo, y así, cortar las corridas y transiciones de Trouville, le funciona a la perfección y tuvo la jerarquía de sus jugadores que metieron las que había que meter.

Gran serie de ambos, Trouville un equipo que se le nota a kilómetros el trabajo que tiene para que el colectivo funcione, jugadores y cuerpo técnico en la misma página, una grata sorpresa que tuvimos en este campeonato, y ojalá en los siguientes. Aguada justo campeón, fue por el camino de contratar jerarquía y la tuvo en los momentos necesarios de las series. No solo eso, también el merito que cuando todos lo vimos “blando” y tambaleando, sacó carácter, se enojó y se puso a trabajar en favor del equipo, clave para lograr la 10ma.