Aguada de punta a punta, con un segundo cuarto categórico, un Lee Roberts que hizo de todo y un equipo que se puso su mejor traje defensivo.

Comienzo intenso del partido, Aguada con cambios interesantes en su plan. Más intenso defensivamente, montándose en líneas de pases, plantando zonas 2-3 esporádicas, y sobre todo el cambio fue en ofensiva, donde se buscó atacar el aro por sobre el lanzamiento de tres puntos. Todo esto hizo que tuviera unos primeros cinco minutos sólidos, que no venía pasando en Playoffs. Nacional con calma y paciencia se dejó llevar esos primeros cinco minutos por los puntos de Mitchell, de buen arranque. Todo esto hasta que el equipo encontró su ritmo y emparejó el partido, pudo volver a correr la cancha, generar puntos de segunda oportunidad y algunos tiros exteriores.

El segundo cuarto fue el quiebre del partido Aguada muy intenso defensivamente, no permitiendo rompimientos desde el perímetro que tanto lo habían lastimado los partidos anteriores. Montados en línea de pases, los grandes colaborando muchísimo en la defensa de los picks, saliendo alto a cerrar y mostrándose en las rotaciones. Todo eso llevó a un entusiasmo que lo transmitió a la ofensiva, siendo más agresivo, siguiendo con el plan de cargar abajo y hasta alguna corrida de cancha, algo que no es costumbre en ese equipo. Nacional no pudo tomar tiros claros en todo el cuarto, le costó muchísimo fluir, no le permitieron jugar las ventajas de partido anterior como la corrida de cancha, los rompimientos y descarga corta, ya no generaba segundos tiros y eso hizo que le costara encontrarse como colectivo que es su fuerte.

Para el tercer cuarto, Nacional iba a salir del pozo, iba a poder contener mejor a un Aguada que bajo el ritmo ofensivo y jugó posesiones más largas que no fueron muy efectivas. Ahí Nacional se empezó a sentir mas cómodo, pero sin poder recortar, ya que no era su noche ofensiva, malos números desde el perímetro, y sin poder fluir de la manera que sabe, tiene pocas individualidades ofensivas, todas se alimentan del juego colectivo que no apareció, virtud aguatera. El último cuarto ya no fue juego, siguió todo similar al tercero. Hubo una orden del entrenador tricolor de presionar toda la cancha, pero ya no dieron las piernas para buscar la reacción.

Aguada a la final, la su cuarta consecutiva…