Ganó Nacional de punta a punta, la defensa de Romero, el dominio en la pintura de Hatila y el poste medio de Mitchell como claves de la victoria.

El partido comenzó igual que el otro día, Nacional defendiendo muy duro, con un poco más de claridad ofensiva, buen pasaje de Moglia, destapándose y poniendo triples para ganar confianza. El plan de juego pareció ser el mismo, atacar a Davis y jugar en el bajo. Por el lado de Aguada, el mismo problema de siempre, lo blando que entra defensivamente los primeros cuartos. Comentaba el partido anterior que Capelli podía tocar algo para cambiar eso, pero decidió respaldar en confianza a sus jugadores.

Ya para el segundo cuarto, Nacional comenzó a correr la cancha y lastimó al rival que hacía muy mal la transición defensiva, permitiendo tiros claros que le dieron una amplia ventaja. Muchos de esos errores defensivos de Aguada son por su forma de jugar, de tomar todos los tiros abiertos que le quedan, muchas veces sobre el principio de posesión, que hace que no todos los jugadores estén bien posicionados para contrarrestar la corrida de cancha. Pero el tiro de 6.75 es su arma de doble filo, fue la razón principal para ganar el tercer punto, y en el cuarto fue su debe (17%) para un equipo que prácticamente vive de eso, fue muy poco. Le faltaron 36 puntos en comparación al partido anterior, eso sumado a que el equipo no fluye muchas veces como tal, fue lapidario. En el análisis anterior lo marcamos, cuando las figuras de Aguada generan sus propios espacios y anotan, el juego colectivo queda de lado, y no es necesario para que Aguada gane, pero cuando esto no sucede, su plan B no funciona, y hasta es difícil de descifrar cual es.

Para el tercer cuarto Nacional demostró que no le iba a pasar lo del partido anterior, mucho mas sólido en cancha, una gran rotación de plantel de Leo Zylbersztein dando los descansos necesarios. Correr la cancha y el poste bajo de Mitchell era el argumento ofensivo, mientras que el defensivo fue, la excelente defensa al límite de Romero, el muro que puso Hatila en la pintura, y el obligar a que los grandes de Aguada sean los que mas tiempo tengan el balón en sus manos. El regreso de Cabezas fue muy importante para manejar ventajas, controló los tiempos, libero a Romero de 40 minutos de armador, permitiéndole realizar otras tareas necesarias para el equipo. Y le estaba saliendo todo tan bien al equipo que hasta Emilio que llegó de apuro, colaboró con buenos minutos y un juego ofensivo interesante en momentos claves. Por el lado de Aguada era el empuje de un Bavosi de buen partido y lo que Thornton se generaba para poder anotar.

En el último cuarto Nacional abrió máxima con los mismos argumentos antes mencionados y si bien Aguada al final encontró una reacción debido a errores del mismo Nacional, no le alcanzó, la diferencia ya era muy larga.

Desde el reinicio de la Liga, se ganaron un partido cada uno, ambos por amplio margen y dejando al rival sin respuesta, se viene un tremendo 5to juego, por tercera vez consecutiva en semifinales entre estos dos equipos, ¡A disfrutar!