Con una gran actuación de las más jóvenes, pero notablemente acompañadas por las experientes Bohemios colocó un pie en las semifinales tras derrotar a 25 de Agosto 92 a 64.

Con un brutal arranque de Rossana Dagnino y compañía en ataque, más una defensa desde el perímetro sin dejar tirar con comodidad a Bohemios las leonas colocaron un parcial de 10-1 en tan solo tres minutos de juego. Las marronas reaccionaron con la energía de Josefina Zeballosy su ataque en el bajo. Un triple de Pierina Rossi puso a las marronas a una bola tras un mal arranque y con un festejo efusivo hacia el banco rival que debió merecer un técnico, cosa que vio su entrenador y como padre a una hija cuando hace algo mal, la retó de pies a cabeza. Y vaya si sirvió el reto, encendida quedó Pierina que con dos rebotes defensivos, dos asistencias y por si fuera poco una pizza gigantesca desde la mitad de la cancha con la chicharra encima para dejar 23 a 17 el primer cuarto a favor de Bohemios.

Todo lo bueno defensivamente que había hecho en el arranque 25 de Agosto, comenzó a mermar sobre el cierre del primer cuarto y se acrecentó en el comienzo del segundo, permitiendo a Bohemios tener el tiro exterior como arma, lastimando con Josefina Zeballos y Celia Fiorotto. En ataque las leonas no encontraban gol producto de una buena defensa de Bohemios. Además, errores en los lanzamientos y un poco de mala suerte con pelotas que bailaban y salían hacían que las marronas sacaran una pequeña ventaja tranquilizadora. Ni Dagnino, ni Fernanda Midaglia lograban romper en el corte al aro como en el primer cuarto, lo que hacía muchas veces que las ofensivas no fueran tan eficaces. Eso provocaba pérdidas y corridas, más que nada de Zeballos que en el 1×0 aumentaba la distancia, es que a pesar de la salida de Fiorotto y la perdida de altura, las de Pocitos seguían bajando rebotes como si tuvieran un imán en las manos. El primer tiempo se cerró 41 a 29 para Bohemios.

El tercero fue el más errático de todos los cuartos, ataques sin claridad en ninguno de los equipos, ofensivas apuradas que facilitaban sin lugar a dudadas a las defensas. En siete minutos de cuarto el parcial era de 7 a 2 para Bohemios, con cinco de los siete puntos de Daniela Tovagliari. En defensa Pierina Rossi la seguía hasta debajo de la cama a Fernanda Midaglia que no podía realizar su juego de ninguna manera producto de tan pegajosa marca. Fuera de lo que es el juego a falta de dos minutos y medio se dio un choque de cabezas entre Tovagliari y Gabriela Piriz, lo que produjo un corte en la ceja superior derecha de la jugadora de 25. El juego se reanudó y por intermedio de Rossi y Tovagliari las marronas siguieron estirando el goleo para cerrar el cuarto 59 a 36 a su favor.

Sabrina Scévola, ese fue el nombre del arranque del último cuarto. Con un apabullante 10-0 de parte de la argentina, atacando el aro y lanzando desde el perímetro 25 de Agosto marcaba una pequeña reacción. Pero del otro lado estaba la joven maravilla, Josefina Zeballos que con una imponente bandeja contra 3 rivales volvió a poner las cosas en su lugar, acompañada por Rossi. Con un juego entre ambas digno de mujeres, porque con tan larga y experimentada trayectoria, a veces nos olvidamos que son adolecentes, las marronas fueron encaminando el juego. Un triple de Rossi comenzó a liquidar definitivamente el partido. El marcador final fue de 92 a 64 que deja a las marronas con un pie y medio en semifinales.

La goleadora del vencedor fue Josefina Zeballos con 23 puntos, seguida de Celia Fiorotto con 20, Daniela Tovagliari con 19 y Pierina Rossi con 17. En las Leonas destacaron los 20 de Fernanda Midaglia y los 19 de Sabrina Scévola.

LO DESTACADO

92 puntos hizo Bohemios y 40 entre ellas dos. Sí, las adolecentes que dentro de la cancha parecen mujeres. De tres, penetrando, asistiendo, bajando rebotes, tirándose al suelo a buscar la pelota. Las ganas, la tranquilidad, la entereza y el tesón de dos SEÑORAS JUGADORAS que viven un gran presente, pero que solo ellas saben en donde tendrán el techo en su carrera. Que más se puede decir, por el momento nosotros nos deleitamos de verlas dentro del rectángulo.