Lagomar venció a Verdirrojo en alargue, tras 45 minutos parejos, emotivos y llenos de errores.

En el inicio ambos defendían mejor de lo que atacaban. Con pocos espacios y ventajas, se apretaban con el reloj, no logrando superar al hombre asignado. Los libres de Larrea, contribuyeron a que el balneario tomara cuatro de renta, pero rápidamente el Cerro logró igualar. Promediando el chico, Perdomo se complicó con las personales, cediendo su lugar a Hormoza, que en la primera que tuvo la mandó a guardar de tres. De a poco, sin brillar, aprovechando errores de Lagomar, Verdi empezó a involucrar a Meira y Delgado. Los de Rodríguez abusaban del tiro exterior. Además, incurrieron en pérdidas que beneficiaron a Aguilera, para que el rojiverde cerrara mejor, arriba por 16 a 13.

En el segundo cuarto, la vuelta de Perdomo y la doble base con Hormoza, llegó la zona 2-3 desde la Costa. Alonso optó por la misma estrategia, aunque cortando más líneas de pase y atacando mejor el aro con Castro, para sacar cinco de distancia. Dos bombas consecutivas de Larrea y Álvarez, más algo de Chaine, revirtieron el score a favor de Lagomar. Intercambiando canastas, aunque también forzando, llegaron parejos a la definición del período. Nuevamente la escasa efectividad desde los 6.75, provocó un bache en el goleo. Tanto que en los últimos cuatro minutos el parcial fue 2 a 2. Así, el descanso largo cayó con el 27 iguales, que mostraba todo lo que había para corregir de ambos lados.

Para el complemento poco cambió en términos de prolijidad y aciertos. Erraban bandejas y penales de todos los colores, siendo Meira y Chaine los que parecían tener más claro el juego. De cualquier manera, pérdidas mediante, se alternaban la delantera. Cuando Aguilera rompía por el lado opuesto o la línea de fondo, era incontenible. Los dos se pasaban la bola en el perímetro, con dificultades para desnivelar la defensa contraria. Perdomo mejoró las ejecuciones, con bandeja y asistencia para Cardozo, que derivó en un margen de cinco para ingresar al último 46-41.

El epílogo arrancó con todo. Nueve unidades de Meira, colaboraron al parcial de 12-3 en 2:30 para que en Prusia disfrutaran de cuatro de aire. Delgado batallaba con el argentino, para alejarlo y robarle. Mientras, Gonzalo seguía sintiendo el fuego en su mano para sacar seis. Rodríguez dejó la zona para volver al hombre, confiando en Álvarez para contener la racha. Esa modificación llegó acompañada de un 5 a 0 que dejó el partido a un punto con tres minutos por transcurrir. Las imprecisiones volvieron en los instantes de la verdad. Los libres malogrados por Verdi, sumados a un par de pérdidas, ayudaron a que Chaine acercara a la mínima con 47 segundos y la bola. El posteo para el centro tuvo una tapa bárbara de Díaz. Pero Lagomar aún permanecía con la posesión. La naranja en las mismas manos, ahora con el robo de Delgado, que sumó los singulares para alejarse a tres. Larrea pisó línea, penetró y erró, con la fortuna que Cardozo agarró el rebote ofensivo, salió justo hasta la línea de 6.75, y convirtió el triple para empatar en 62 con dos segundos por disputar. Meira tiró desacomodado, sin poder evitar el suplementario.

Para el alargue Cardozo entró con la barra de confianza al mango. Rebote ofensivo con conversión, sumado a la defensa a Aguilera en el primer minuto. Luego del doble de Chaine, Perdomo estuvo a centímetros de despegar a los suyos a siete. El Tico primero arrimó y luego falló, luciendo con más energía y cinco de renta los del balneario. Otro error arbitral, anuló un doble de Nessi para darle esperanzas a Verdi. La máxima de seis, a un minuto del cierre y con el balón, parecía una enormidad para los costeros que consumieron el reloj. Cuatro tantos seguidos de Díaz dejaron incertidumbre para los 16 segundos finales. Perdomo errando ambos libres, puso todavía más incertidumbre, aunque Verdirrojo no pudo descontar. Finalmente ganó Lagomar por 72 a 68, en un partido sumamente parejo y disputado.

 

EL GRITO

“Qué partido hablamos que tenemos que jugar?”


Mauricio Rodríguez quemó un tiempo con su equipo arriba por tres en el primer cuarto. Pese a que no lo demostraba, evidentemente estaba caliente. El minuto fue un listado de las cosas que estaban haciendo mal, por no poner la bola abajo y conceder segundas oportunidades al rival. Los reproches finalizaron con la pregunta sobre el tipo de encuentro que les convenía disputar.

UNO x UNO

LAGOMAR

Perdomo (6): Intensidad que a veces es apuro. Generó, con dificultades para concretar. Mejoró en el segundo tiempo y alargue. Larrea (3): Defensa y verticalidad cuando pudo ir al aro. Flojo en triples como todos los demás. Cardozo (8): Destacado. Álvarez (4): Lejos de lo que puede aportar en ataque. Chaine (7): Le costó entrar en ritmo. Cuando se posicionó, fue letal en la pintura. Ledanis (5): Colaboró a emparejar la lucha desigual en los rebotes. Hormoza (4): Entró con confianza. Acosta (4): Pese a que su primer lanzamiento no tocó aro, se mantuvo enfocada para meter la próxima. Rodino (-): Segundos en el rectángulo. Rodríguez (7): Incluso en los peores momentos, mantiene la tranquilidad de un monje. Cambió la zona a tiempo, con el premio del puntazo.

VERDIRROJO

Nessi (3): Peleado con el aro, fue perdiendo generación y reparto de juego. Díaz (4): Venía flojo y levantó con las defensas y conversiones del alargue. Aguilera (5): En un momento era el más claro. Pagó haber estado el 100% de los minutos en cancha. Meira (6): Cuando estaba parejo, se puso la capa de super héroe para llevarlo en los 40. No repitió en el suplementario. Delgado (5): Se debatió con Chaine como un titán. Ganó para terminar perdiendo. Castro (5): Dio una mano intenso atrás, con aciertos en el tiro. Gentini, Flores y Rodríguez (-): Poco tiempo disputado. Alonso (4): Cuando la zona no funcionó se le agotaron los recursos. Los titulares llegaron agotados al cierre, producto de la escasa rotación.

VAR

Ricardo Olivera, Pablo Graiño y Daniel Spilman (2): Errores varios a pesar de estar bien ubicados. Algunos corrigieron entre ellos o con la tecnología. Otros quedaron en fallos que influyeron como la pisada de línea de Larrea en el final del tiempo regular.

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LO DESTACADO

El mayor mérito de Rodrigo Cardozo había sido la defensa de Aguilera en el primer cuarto. Después se diluyó, hasta que en el decisivo apareció con todo. Nuevamente a partir de la contención del fraybentino, con la lucidez del rebote ofensivo y el triple para mandar las cosas al alargue. En el suplementario mantuvo el nivel para redondear 17 puntos y 13 rebotes.

EL TAPABOCAS

Está fuera de forma, le falta ritmo y otras cosas más, se escucharon del parecido a Oslo en La Casa de Papel. Lo cierto es que Chaine acalló algunas bocas, para seguir aportando su granito de arena en Lagomar.