Continuamos con la ronda de los entrenadores previo al campeonato y es turno de llegar al Parque Batlle para dialogar con Sebastián Barbieri que será el entrenador de Tabaré. Habló del plantel, el proyecto del club, como encontró al país luego de su regreso de España y además de Jayson Granger que fue campeón en la ACB.

¿Cómo se dio tu llegada a Tabaré?

Pues fue algo muy extraño. Mi agente Jesús Rostán tiró mi nombre en el club, pasaron los días y no hubo ninguna llamada. Hasta que en una noche de carnaval me encuentro con el Flaco Raúl Castro y le digo: “Che, de tu club no me han dicho nada”. A la mañana siguiente me llamaron del club que me querían ver por la tarde. Rostán fue quién me presentó, pero mi agente Raúl Castro es quien se lleva el 10% (risas).

¿Qué fue lo que te sedujo para dirigir al Indio del Parque Batlle?

Yo me crié en Neptuno, estuve allí hasta el año 98/99, mi papá me llevaba con 6 años cuando yo vivía en Agraciada y Tapes, me iba a las 14:00 y volvía a las 20:00. Cuando llegué a Tabaré me hizo recordar eso, volver a un club social como era ese Neptuno en el que yo crecí, y la verdad me encantó. Me sentí de verdad en un club, que es raro de encontrar porque no es meramente elitista, sino de gente más normal y me encantó. Enseguida dije, este es un lugar para estar un tiempo.

Hace un tiempito que no dirigís en nuestro país. ¿Cómo encontraste el básquetbol uruguayo?

El gran cambio es que hay una apuesta real a darle las líneas del básquetbol a Magnano, no es porque yo lo conozca hace muchos años, pero es alguien que consideró un buen amigo y es una buena elección. El tema es, si el básquetbol uruguayo tiene la mente abierta para recepcionar los pasos que él quiera dar, que van a hacer para bien. Yo me acuerdo, una época vino Joaquín Brizuela, amigo personal también, planteó un montón de cosas y esos proyectos quedaron en un cajón. Uruguay lo que tiene es que está contratado para hacer un proyecto más largo, pero las venidas de Brizuela que fueron cinco o seis, cada vez se le montaba algo diferente y a los tres meses iba a un cajón (abre las manos pidiendo explicaciones).

¿Por qué crees que esos proyectos no se ejecutaron y terminaron en un cajón?

Por tres razones. Primero porque el que los presentaba no tenía el desarrollo de cómo se vive en Uruguay. Joaquín (Brizuela) al encarar como era la federación española a lo que era la FUBB hace 10/15 años, las diferencias eran abismales. Él presentó un proyecto para jugar los tres torneos (LUB, Metro y DTA) en 10 meses, eso que ahora todos dicen porque no se hace, bueno eso se presentó en 2008 y nunca se trató. Hay veces que desconocemos que a muchos clubes eso no les interesa por la idiosincrasia del club, por los costos que tiene, pero eso hace que el baloncesto profesional nunca salga a la luz. Si no hacemos algo por ese camino, nos llevará siempre a pensar que competimos dos o tres meses porque más no se puede. Entonces, eso quiere decir, quiero a mi club, pero no quiero al básquetbol.

¿Ese proyecto se dejó de lado porque vino de una persona que no era del ambiente local?

Se dejó de lado por eso. Pero era un proyecto que venía con las mejores pretensiones, eso fue cuando España venía de ser campeón del Mundo en 2006, por eso vino Joaquín (Brizuela). Ahora España ha vuelto ser campeón del mundo y en los últimos 15 años ha tenido podio en todos los torneos europeos y mundiales. Por lo que un tipo que trabaja en esa federación, algo de idea tenía. Pero todo lo que presentó ninguno salió adelante, sólo la escuela de entrenadores.

Hablando de España ¿Qué te pareció la última ACB que ganó Baskonia?

Fue algo muy raro, deja un precedente de lo que puede pasar en un torneo corto, que ahí juega la preparación mental que tengas. España empezó a cerrar los permisos para que se pueda jugar la ACB el 11 de abril y hace un mes y medio que había llegado la pandemia, igual que acá, que hace cinco o seis meses y no sabemos cuándo vamos a jugar ni siquiera (risas). Pero al tener una fecha, los preparadores físicos y los médicos podían trabajar de otra forma. El 11 de abril se hicieron los permisos, el 11 de mayo empezaron a entrenar y a jugar a mediados de junio. En España que está mucho peor que aquí, decidieron que los deportes de elite como el fútbol y el básquetbol tenían que ser los primeros en arrancar, porque son el ejemplo, gente fuerte y preparada para eso. Pero aquí es distinto, nos dejan para lo último. Lo del Baskonia no me sorprendió sinceramente, porque tenían un buen equipo y el cambio que hicieron de entrenador, Dusko es un ganador. Es un tipo que en torneos cortos es ideal, en una plantilla de un año entero, los jugadores terminan hasta los cojones. No se considera amigo de los jugadores, pero saca el 102% del rendimiento en la cancha. Para mí como entrenador es la hostia, es súper exigente.

¿Hablaste con Granger luego del campeonato?

Hablamos poco, pero antes del campeonato, porque había sido papá y por la lesión que tuvo. Yo a Jayson tengo la suerte de haber ayudado para que llegara a Estudiantes de Madrid. El primer informe que tenía el club lo hice yo y además lo conozco desde cuando su padre lo llevaba al Neptuno que tenía poquitos años. Para mí es una alegría enorme con todo lo que ha pasado, tanto aquí como allí, por las lesiones y demás. Pero tener el premio de recuperarse y llegar hasta el final es bueno. Ahora va jugar con otro amigo mío que es Aíto, que es un grandísimo entrenador que tuve el gusto de traerlo a Uruguay en su momento y tengo una enorme amistad.

¿Qué sentís cuando la gente del básquetbol local critica a Granger?

Yo creo que es un poco injusto, porque realmente la gente nunca pudo escucharlo a él, sólo ha escuchado una versión de las cosas. Tal vez a él tampoco le interesó ganarse a la gente, porque tenía que hacer un quiebre. Hubo gente con nombre y apellido que montó una historia que no era. ¿Por qué montaron esa historia? Si no ganaban nada. Al final lo que hicieron es que, al líder que podía tener esta generación tenerlo más afuera que adentro.

¿Cuántos años perdió la selección uruguaya sin Jayson Granger?

Pues Granger va a cumplir 31 años, mínimo 5 o 6 años de Jayson se han perdido con Uruguay.

¿Cómo encontraste el país en general?

Yo vine en noviembre, me fui a España y volví en enero. Me terminé quedando, aunque no era mi idea. En noviembre justo llegué el fin de semana de las últimas elecciones y había una cosa muy rara, un ambiente extraño, mucha gente sensible a todo lo que se decía por un lado y por el otro. El cambio al final que mucho se dijo que iba ser brusco, drástico, vino por la pandemia no por un tema gubernamental. A la hora de hacer los números tendrá su perfil liberal o neoliberal o como quieras llamarlo, pero yo creo que no han hecho el daño que podría darse, cuando todos te decían que esto se iba a la mierda y no ha pasado. Tal vez como gobierno se pueda equivocar, pero con la pandemia han movido las fichas de manera adecuada, incluso con el tema del deporte. En lo social yo te digo que cuándo estuve en Welcome en ese barrio se podía andar y tal vez hoy te recomiendan no andar por la noche sólo y no es por el COVID, eso es malo. Que vos no puedas tener la libertad de salir a caminar de noche en un barrio normal, tranquilo como era, no está bien.

¿Cómo te cayó lo de Welcome en el último año que hoy lo tiene en la DTA?

A mí me tocó pasar por un buen momento de Welcome y cuando me entero lo que pasó en el último año me pareció una película de terror, ya no de humor negro, es demasiado que pase eso en un club que no tenía esa coyuntura de ser una institución complicada. Podía haber alguna movida extraña a veces, pero cuando se hace permanente es porque algo ha pasado. Yo lo digo con total sinceridad, hablando con Fefo (Ruiz) que es un amigo particular, sigo sin entender como un club que compitió la Liga Sudamericana termine en tercera en menos de 15 meses. Me da una tristeza enorme, porque creo que es un club grande, con gente muy importante en la historia del básquetbol, con mucha gente que quiere a la institución. Yo creo que se le hizo un daño por esa gente que socialmente no está bien, porque no fueron a una cancha de básquetbol a animar sino que fueron a otra cosa, entonces ese tipo de personas están mal.

Ahora sí, nos metemos en el mundo Tabaré. ¿Con qué equipo nos vamos a encontrar?

Elegir no elegimos mucho. Porque en las primeras charlas el equipo ya estaba encaminado, creo que del equipo que tenían en la cabeza los dirigentes al que tenemos ahora hay sólo una ficha de diferencia. Por más que El Metro ha cambiado por la coyuntura actual, han bajado muchos jugadores de Liga, por los extranjeros que vinieron, el club mantuvo la plantilla, en ningún momento dudaron de ellos y yo tampoco. Creemos que es el equipo idóneo para este momento de Tabaré que, socialmente es bueno y los jugadores en cancha creo que nos pueden dar una alegría enorme. Es un equipo que tiene un muy buen grupo de gente, con experiencia de juego, varios repiten más de una temporada en Tabaré y otros son de toda la vida, esa identidad y pertenencia que es muy importante.

Identidad y pertenencia. ¿Esos aspectos son los que tenes de ventaja sobre otras instituciones?

Yo creo que sí, por ejemplo de 10 jugadores sólo uno nunca jugó en Tabaré, eso es muy importante.

En un campeonato donde se caracteriza por tener una tabla fuerte. ¿Cómo se prepara un equipo que tiene poca estatura?

Es cierto, pero mira tenemos a Tortajada, está Johnny (Rodríguez) que es un “4” típico de Metro, Grolla que puede ser un 4-3, pero a la vez puede defender un 5. Trajimos a Marcelo Rosas que generalmente entrena defendiendo a Wachsmann en Malvín, que nos da ese plus de extender la rotación, que en los interiores grandes quizás nos iba a costar un poco afrontar el torneo. Sobretodo tenemos a Octavio Medina que puede jugar de frente, puede jugar de espaldas, puede aguantar a un “4”, eso hace que el equipo quede un poco más compensado que algunos otros. Yo puedo contar con los hermanos De Gouveia, Facundo Medina, Varela y Pernas que son del club, y ya ahí la rotación es de 10 jugadores. En un torneo corto capaz tengo una ventajita más que otros, quizás tienen siete u ocho y eso en un campeonato corto me va ayudar en los descansos, a no forzar a los físicos y demás.

En Welcome dejaste una buena imagen de darle minutos a los pibes. ¿Por qué al entrenador uruguayo le cuesta eso?

Será porque yo tuve la suerte de trabajar en un club como Estudiantes, que debe ser una de las principales canteras de Europa. La identidad del club en Primera era que salgan los pibes. Cuando el equipo iba ganando por 20 puntos, la gente se quejaba porque no ponían a los de la cantera, es una identidad muy rara y si iban perdiendo por 20 también se quejaban porque los chavales no jugaban. Esos entrenadores duraron meses, porque no creían en el proyecto del club, sino en el suyo, al sexto o séptimo partido lo sacan, porque el club quiere mostrar sus productos. Si yo voy a una parrillada donde lo mejor es el queso que conseguimos de Colonia para hacer a la parrilla y el parrillero sólo recomienda carne, el producto estrella de la parrillada no lo estamos viendo, nadie lo conoce y va en contra de la marca.

Con respecto a otros planteles que en nombres están mejores conformados. ¿Eso les quita presión para jugar?

Yo creo que vamos a molestar a más de uno, tengo esa convicción. Primero por el grupo que está bien, segundo porque es un equipo inteligente, tercero porque es un plantel largo y cuarto porque creo que somos de los que tenemos menos presión. No nos han puesto en ninguna quiniela, no estamos arriba, ni abajo, ni en el medio, nadie se acuerda de Tabaré. Eso te da a que no tienes nada que perder, incluso para mí como entrenador que no haya descenso y que jueguen esos 10 o esos 12 es lo mismo, no tengo nada que perder.

¿Qué opinión te merece que no haya descensos?

Es un torneo traído de los pelos. Que no haya descensos tiene sus cosas buenas por este campeonato corto, que si vas mal será muy pronto. ¿Cuándo te miden? En un torneo de dos meses, de 12, 15 o 18 partidos, cuánto esperan los clubes a un entrenador si empieza mal. Yo creo que es erróneo porque lo peor que es descender no va a pasar, y el último se lleva algo de la torta. No pasó aquí, pero puede ser que alguien diga: No apuesto a nada, no armo un plantel competitivo e igual me llevo algo. Eso es un error estructural, es como jugar la Liga y que no haya descensos, habrá algunos que con el dinero que le facilitan por televisación o sponsors arme un equipito sin arriesgar nada.

Vuelve Matías De Gouveia luego de mucho tiempo al club, repiten Johnny Rodríguez y Diego Tortajada. ¿Cuánto favorece que los de experiencia tengan ese sentido de pertenencia?

Los tres son los pilares del equipo. Porque deportivamente tal vez los Medina nos pueden dar algo diferente, pero los pilares del grupo son Matías De Gouveia, Diego Tortajada y Johnny Rodríguez por experiencia, por cosas de vida y porque tienen una identidad con el club, que otros no la tienen. Cuando vos construís una casa o un edificio, tienes que apoyar en algo, entonces los tres pilares para apoyar esto son ellos. Yo creo que Johnny está en un momento mentalmente que él sabe lo que nos puede dar y lo que puede transmitir. Matías, está en un momento de mucho más calma y sosiego, nos da esa dirección, que capaz no hay ningún base con esa experiencia en este Metro, porque si bien hay muchos bases jóvenes con proyección, pero con este momento de él y jugando en su club, no hay ninguno. Tortajada viene de una situación complicada en lo particular con la enfermedad que tuvo, pero tiene con el club un enganche muy bonito y entre ellos tres nos van hacer que el barco llegue a buen puerto.

¿Para qué va estar Tabaré?

Yo particularmente a los dirigentes, a Alejo (Hernández) y Nico May les hice una pregunta un día. ¿Y si subimos qué? Y ellos me dijeron: “Pues si subimos, subimos, no tengas dudas”. La respuesta me la dio el club, los jugadores quieren subir, que es complicado es un hecho, pero mirá lo que pasó en la ACB. El Madrid con 35 millones de euros en el presupuesto no llegó a semifinales y el Baskonia con 20 fue campeón. El Barça con 40 millones perdió la final. A veces los torneos cortos mandan cosas, que no manda la lógica, ojalá que la lógica no exista, yo creo que en el deporte tiene poco que hacer.

¿Cuáles son los principales candidatos para los ascensos?

(Piensa) A mí me gustaría que subiese Tabaré y uno más que nos acompañe. Es un torneo corto y los más regulares son los que van a subir. El tema es la preparación famosa esta que tenemos, pero no tenemos, porque al final es como entrenar clandestinamente, que no está bien. Porque no puede ser que vos tengas a 12 tíos entrenando clandestinamente, no lo he visto en mi vida, porque no tenemos aprobación de que se pueda hacer este deporte e igual lo tenemos que hacer de alguna manera y me parece un error. No es lógico que vos tengas que entrenar y pensando que no te vean, no es por nosotros porque somos un club social y nos puede ver todo el mundo. Yo no puedo decirle a la gente que no entre, no está bien que haya clubes que tengan la obligación de trabajar a puertas cerradas como si fuese un delito jugar al básquet. Pero bueno, volviendo a la pregunta entre Larre Borges y Cordón tendría que haber uno. Urupan si logra ensamblar a todos los internos o los externos logran sumar sin quitarles protagonismo a los internos, puede ser otro candidato. Unión Atlética es un equipo bastante compacto que tiene de todo, entre esos cuatro podría haber una cosa buena y obviamente yo me fio mucho de lo que tengo.