La ronda de entrenadores del Metro llegó hasta Pando para hablar con Esteban Yaquinta, el entrenador de Urupan y DT del Miramar campeón de 2019.

¿Cómo se está preparando Urupan para El Metro?

En líneas generales, bien. Es un grupo bastante joven, tenemos a los dos capitanes que son Charquero y Della Mea que tienen cierta experiencia, pero los demás son muchachos más jóvenes, incluido Agustín Cáffaro que nos vino a reforzar. Estamos teniendo entrenamientos muy dinámicos, muy buenos que nos tienen muy contentos, por supuesto que dentro de lo que podemos, dentro de lo que los protocolos nos permiten. Así que esperando expectantes lo que será poder hacer un cinco contra cinco, hacer algunos amistosos y subir la dinámica de los entrenamientos.

¿Cuántos repiten del Urupan que subió el año pasado?

La idea es similar a lo que hicimos en Miramar el año pasado. De los que subieron con Urupan repiten Charquero y Della Mea además de los Sub 23. Pero también traemos a Soto y Wohlwend de Miramar. De las seis fichas mayores hay cuatro que ya vienen trabajando con nosotros en los últimos tiempos y creo que esa memoria colectiva puede ser muy importante.

Mencionaste a Agustín Caffaro, ¿cómo es entrenar a un subcampeón del mundo?

Primero que nada, es un gusto tenerlo desde el punto de vista humano. Agustín antes de empezar a entrenar, cuando hizo la cuarentena, cuando vino de Santa Fé, ya estaba incorporado en el WhatsApp del grupo como uno más y eso se transfirió enseguida cuando llegó a los entrenamientos. Es un gusto como persona y es un jugador del que nosotros como entrenadores y los más chicos pueden aprender mucho porque, yo lo he dicho y se lo he dicho a él, para mí todavía no llegó al techo de su rendimiento. Es un jugador que entrena muchísimo, que pone muchísimas ganas, y que tiene mucho para crecer. Ojalá que esta experiencia en Urupán sea un granito de arena en su evolución. Pero indudablemente en los entrenamientos nos da su dinámica, la dinámica del básquetbol argentino, que nos ha levantado enormemente los entrenamientos y yo creo que tenemos todos a partir de ahí mucho para crecer.

Uno ve el básquetbol argentino y a veces parece otro deporte ¿cuánto de esa dinámica trajo Caffaro?

Ellos juegan a otra velocidad. Nosotros de por sí tenemos un equipo muy rápido. En los pocos entrenamientos que hemos podido hacer, el equipo ha mostrado una dinámica que todos los entrenadores queremos, porque nosotros tenemos el casette cuando nos preguntan cómo queremos a nuestro equipo contestamos “que defienda duro y corra la cancha”, siempre decimos lo mismo, en este caso es una realidad. Este equipo está con unas piernas jóvenes muy potentes y corre muy bien la cancha, ahí Agustín tiene mucho que ver tanto en la parte defensiva, apoyando en la pintura y capturando rebotes, pero también a la hora de atacar porque lo hace con una velocidad tremenda. Eso hay que tratar de transferirlo a los partidos oficiales y disfrutarlo todo lo que podamos.

¿Cómo se están mentalizando para este campeonato tan particular?

Ya el hecho de entrenar a puertas cerradas y sin público, hace que uno ya se vaya acostumbrando a lo que va a vivir. Ya lo hemos hablado con los jugadores que seguramente cuando vayan a tirar un libre, por ejemplo, que siempre está la hinchada contraria que te silba, ese tipo de cosas se va a extrañar. A mí me duele mucho más porque El Metro siempre ha sido el torneo de los barrios, donde uno recorre. Te vas al Cerro, La Unión, Sayago, y a mí me encanta jugar en esas canchas con la pasión que hay y este año lamentablemente no la vamos a tener. Además de que va a ser un torneo extremadamente corto. Pero creo que en la situación actual que vivimos lo importante es que podamos competir por lo menos, por pocos partidos que tengamos la camiseta de Urupan está en El Metro. Mucha gente hizo un esfuerzo muy grande para que esto fuera así, y si bien no vamos a jugar en Pando que era lo que todos queríamos, que el básquetbol viniera a la ciudad y que toda la ciudad se abrace atrás de Urupán, no se va a dar. Al menos que a través de la televisión sean participes del esfuerzo que van a hacer estos chicos para dejar al equipo lo más arriba posible.

¿Urupán está para ascender?

A veces es difícil pronosticar antes de las competencias. Porque siempre hay un tema de química, de funcionamiento, que eso siempre te los va dando el campeonato. Si esta pregunta me la hacías el año pasado con Miramar, te habría dicho que era muy difícil y sin embargo lo logramos. Logramos que el funcionamiento del equipo fuera muy bueno, muy generoso, se prestaban mucho la pelota como lo estuvimos viendo también en los entrenamientos en Urupán y eso entusiasma, pero tenemos que ser muy cautos. Urupán viene de la DTA, tiene que hacer un proceso en la divisional y vamos a ir por todo. Siempre digo que uno tiene que ir por el objetivo máximo que es ganar todos los partidos y si ganás todos los partidos sos campeón. Pero después el campeonato te va llevando a la realidad de dónde realmente nos va a tocar estar.

Si te la tuvieras que jugar ¿quienes son los dos que ascienden?

Hay cuatro o cinco equipos que los veo muy bien, diferenciados del resto. Cordón y Larre Borges por el esfuerzo que hicieron en los planteles deberían estar arriba, también nosotros, Stockolmo, Olivol, Unión Atlética, son cuadros que deberían estar también peleándola. Pero depende del funcionamiento, de los extranjeros cómo se acostumbren a los equipos que van a estar, cómo nos acostumbremos a jugar en una cancha sin hinchas y sin localías. Este año es mucho más difícil pronosticar con todas estas condicionantes. Pero si me la tuviera que jugar por dos digo Cordón y Urupán.