El repaso de los logros más importantes de la selección uruguaya llega a su final. En este último informe le toca el turno a la medalla de bronce obtenida en los Juegos Panamericanos de Río 2007.

Uruguay había logrado la clasificación a dicho torneo en el Sudamericano de Caracas disputado en el año 2006. En ese certamen, los charrúas tuvieron su mejor desempeño en lo que iba del siglo XXI, ya que lograron un segundo puesto. En un apasionante duelo de semifinales, dejaron por el camino al anfitrión, Venezuela, ante más de 8.000 espectadores que se hicieron presentes en el Poliedro de la capital venezolana. Sin embargo, 24 horas después fueron aplanados por Brasil, que de ese manera cosechaba su 16° título.

Los Juegos Panamericanos 2007 se llevaron a cabo en el Arena Multiuso de la ciudad de Río de Janeiro entre el 25 y el 29 de julio. Del mismo participaron ocho selecciones: Brasil, Puerto Rico, Argentina, Panamá, Estados Unidos, Uruguay, Islas Virgenes y Canadá. Los equipos se repartieron en dos grupos de cuatro países cada uno, de los cuales los dos primeros de cada zona avanzaban a semifinales en busca de las medallas, mientras que los otros seguirían participando para ordenarse del quinto al octavo lugar.

Los dirigidos por Alberto Espasandín quedaron en el grupo B junto a Estados Unidos, Argentina y Panamá. El hecho de que nuestra selección viajara al torneo con todo su potencial, sumado a que alguno de sus rivales iban con un combinado B y hasta en algún caso de tercer orden, hacían que las chances de pelear por una medalla se incrementaran. Por ejemplo, USA participó con un plantel conformado por jugadores universitarios, algunos de ellos buenos prospectos para la NBA, pero algún otro que no tendría mucho futuro en el baloncesto.

Precisamente, el debut de Uruguay fue contra los norteamericanos. Un encuentro que era sumamente importante para los nuestros, ya que si el objetivo era avanzar a las semifinales, la victoria era prácticamente una obligación. Los estadounidenses tenían en sus filas a Roy Hibbert y D.J. White, dos hombres altos que en la NCAA marcaban la diferencia. No obstante, los celestes tenían en ese momento a un Esteban Batista exultante, que ese día sacó a pasear a esos muchachitos. El nacido en Playa Pascual fue la figura con 24 puntos y los uruguayos se terminaron imponiendo por 81 a 72.

En la segunda presentación llegaba el turno del clásico rioplatense. El juego tuvo un primer tiempo sumamente equilibrado, en donde por el lado celeste se destacaban Nicolás Mazzarino y Leandro García Morales, mientras que los dirigidos por Gonzalo García lastimaban en la pintura con la presencia de Gabriel Mikulas y Martín Leiva. En el complemento se mantuvo la paridad, siendo lo más atractivo el duelo de pesos pesados entre Esteban Batista y Román González. Un triple en Luis Cequeira en el cierre, inclinó la balanza a favor de la selección argentina, que de esa manera lograba la clasificación a semifinales.

Si Uruguay quería decir presente en la definición debía derrotar a Panamá en el cierre de la fase de grupos. Los centroamericanos venían de obtener un gran triunfo ante Estados Unidos y al igual que su rival, se jugaban su pasaje a semis en este compromiso. En los primeros 20 minutos no se sacaron diferencias, siendo los principales anotadores Nicolás Mazzarino y Danilo Pinnock. El capitán de ese combinado celeste sacó a relucir toda su clase en la segunda mitad, siendo determinante para que su equipo abriera una interesante renta en el marcador. Los 27 puntos del salteño, incluyendo siete triples, fueron la clave para llevarse la victoria por 76 a 68 y con ella la clasificación al Final Four.

Por la otra llave, el local, Brasil había finalizado en primer lugar, mientras que Puerto Rico lo había escoltado. Por lo tanto, en semis, los norteños se enfrentarían a Uruguay, mientras que los boricuas se medirían ante Argentina. Las chances de que Uruguay pudiera vencer al dueño de casa eran prácticamente nulas. Sobre todo, porque los dirigidos por Lula Ferreira tenían un gran equipo, en los cuales sobresalían las figuras de Marcelinho Machado, Marquinhos, Marcelo Huetas y Alex. Como era de esperar y a pesar de la buena performance celeste, que por momentos tuvo a maltraer a su rival, la verdeamarela se impuso por 85 a 73 y nos mandaba a jugar por el tercer puesto frente a Argentina.

Nuevamente los caminos de uruguayos y argentinos se cruzaban. En esta oportunidad en un partido que definiría una medalla panamericana. Tal y como mencionamos algunos párrafos atrás, en el encuentro por la fase de grupos, los albicelestes se quedaron con el triunfo por dos unidades. Todo parecía negro para los comandados por Alberto Espasandín, ya que Argentina llegó a sacar una renta cercana a los 20 unidades en la primera mitad. El buen trabajo de Román González en el poste bajo, quien era bien acompañado por Diego Lo Grippo, hacían que los de Gonzalo García se encaminaran al triunfo.

El descanso largo parece haberle venido de maravilla a los charrúas, que salieron a disputar el complemento con otra actitud. Nunca se comprobó, pero el rumor instaurado cuenta de una charla motivacional de Gastón Páez que fue vital para la remontada. El desparpajo de Fernando Martínez, fue cambiando el ánimo a sus compañeros, que de a poco fueron achicando la diferencia en el marcador. Increiblemente, los uruguayos lograron pasar al frente en los primeros compases del último cuarto. Gracias al goleo exterior de Javier Bulfoni, Argentina volvía a tener el control de las acciones. Casí sobre la hora, con su rival arriba por tres puntos, Nicolás Mazzarino tenía dos tiros libres. El capitán metió el primero y lanzó a fallar el segundo. Batista se llevó a todos por delante y dejó el camino libre, de manera milagrosa, Sebastián Izaguirre cacheteó el balón y mandó el juego al alargue. En la prórroga, Uruguay fue claramente superior y se terminó llevando la victoria por 99 a 93.

La alegría de jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas que se hicieron presentes en el Arena Multiusos de Río de Janeiro era inmensa. Claramente tenían sus motivos, ya que por primera vez en su historia, Uruguay lograba una medalla en unos Juegos Panamericanos. Con esta presea de bronce llegamos al cierre del repaso de los logros más importantes de nuestra selección, esperando con deseo que dentro de poco tiempo podamos seguir sumando páginas a la historia basquetbolística de nuestro país.

Plantel

Bases: Martín Osimani, Gustavo Barrera, Fernando Martínez.
Escoltas: Nicolás Mazzarino, Leandro García Morales y Juan Pablo Silveira.
Aleros: Mauricio Aguiar y Emilio Taboada.
Internos: Esteban Batista, Sebastián Izaguirre, Gastón Páez y Claudio Charquero.