En un partido que controló casi toda la noche pero se le hizo cuesta abajo en el final Sayago puso un 11-0 para quedarse con un puntazo ante Hebraica y Macabi por 89-84, y mantener la esperanza de la salvación.

Resumen del partido

Sin mucha agresividad transcurrieron los primeros minutos. Ninguno de los dos conjuntos quiso buscar puntos por penetraciones o poner la bola en la pintura. En este contexto la paridad reinó hasta que la visita empezó a atacar más el aro. Terry Martin vio por dónde iba el juego y vez tras vez fue al poste bajo, anotando o sumando desde la línea de libres. Sobre el cierre del primer chico Joyner se puso el equipo al hombro para arrimarse y terminar los primeros diez minutos 20-13 abajo.

 

En el segundo cuarto la balanza terminó de inclinarse para los de Ariel y la vía. Hilando los ataques desde la defensa logró anular el juego interno de su rival, y si bien los extranjeros empezaron a meter desde afuera, los porcentajes seguían siendo malos. Por otra parte, en el aro de enfrente ocurrió todo lo contrario. El “bola” Silvarrey volvió a repetir la efectividad del encuentro ante el bolso desde los 6.75, y más allá también para desplegar un espectáculo de triples al que Martin y Verrone se sumaron para abrir la máxima de la noche de 17 unidades. El ingreso de Haller abrió más a la defensa de los de Díaz y dejó más espacios. De esta manera el macabeo achicó la brecha y se fue al vestuario perdiendo por 13, 42-29.

 

Para el complemento pareció que el único que volvió fue Hebraica. Extendiendo la marca a todo el rectángulo y enfocándola en Silvarrey aprovecharon los errores para correr la cancha, y hacer brillar a Frazier, que fue el fundamental en el 10-4 inicial que puso a su equipo a 7. Lo que prosiguió fue un intercambio de puntos constante en el que la protagonista fue la bola húmeda, más caprichosa que nunca. Este motivo y el cansancio generalizado llevaron a errores no forzados, y por ende ni uno sacó diferencias, ni el otro se acercó a más de cinco. Una bomba de Silvarrey de más de ocho metros sobre la chicharra dejó las cosas 61-53 para la visita de cara al cierre. 

 

En el arranque del ocaso la figura fue sin lugar a dudas Semiglia. Si bien venía teniendo una noche medianamente regular, una bomba con solo segundos del último chico en juego le transformó el aro en una piscina. A partir de ahí el espectáculo fue suyo y Sayago no supo cómo responder a eso. Algún triple o jugada aislada mantuvo la paridad pero a puro triple los de la calle Camacuá abrieron seis de renta en un abrir y cerrar de ojos, y a falta de dos minutos y monedas para el final. Un triple de Silvarrey le dio esperanzas a la gente del rojo que se puso de pie y empezó a alentar. 

 

Lo que sucedió después fue una locura, Verrone la recuperó y la puso larga para Talbot que no convirtió pero sacó la antideportiva. Metió los dos libres y en la recarga, Mateo Dogliotti metió un bombazo para desatar la locura y pasar al frente por dos. Terra erró en la ofensiva siguiente y nuevamente Gilbert bajó el rebote y fue víctima de infracción poniendo tan solo un individual. Con 18.4 segundos aún por jugar, los de Lovera la pusieron en cancha, Semiglia tiró desde los 6.75 muy forzado, falló y Verrone la boleó para Talbot que la hundió y selló un triunfo que mantiene a Sayago con vida, sin permitir que Capitol sacara más diferencias. Fue 89-84 para los de Ariel y la vía.

UNO x UNO

HEBRAICA Y MACABI

Terra (7): Buena participación. Jugó e hizo jugar. Semiglia (9): Cuando arranca no hay defensa que pueda pararlo. Tira el cuerpo para atrás y la pelota va como un tubo al aro. Frazier (4): Flojito el remate. Alguna jugada aislada en el 3C y más nada. Hanley (5): Estuvo, y a la vez no. Intermitente. Joyner (7): Se fajó en la pintura y ganó casi siempre en ataque, en defensa le costó un poco más. Haller (6): Le dio el aire necesario a Joyner, pero cuando ambos estuvieron en cancha no se entendieron. Aristimuño (4): Muy poquito. Brause (-): Minutos en cancha. Lovera (5): Por momentos pareció que no estaba en cancha. No le encontró la vuelta y la reacción fue solo con Semiglia a la cabeza. No logró hacer jugar al colectivo. 

SAYAGO

Dogliotti (8): ¿Cómo te vas a tirar ese triple en el final? ¡Animal! No dudó ni medio segundo. Uno de los responsables de la victoria. Silvarrey (🎱): Pasa por su mejor momento. No solo tiene buenos números desde los 6.75 sino de más lejos también. Briggs (6): Las faltas lo condicionaron. Aceptable. Martin Jr (7): Uno lo ve caminando y no transmite nada, pero cuando tiene la pelota es una bestia. Talbot (9): ¡Qué hombre! Destacado. Verrone (8): Viene levantando su nivel sustancialmente. Hoy fue un pulpo, aportó en todos los aspectos. Arrillaga (6): Correcta performance. Bonet (5): Metió una bomba increíble, pero jugó apurado. Fernández (-): Minuto y monedas. Díaz (7): Jugó bien con el tiempo de descanso de Talbot y el enfrentamiento de él con Joyner. Utilizó a los jugadores ideales para el juego, y lo ganó. 

EL VAR

Andrés Laulhe, Gastón Romero, Nelson Infante (6): Aceptable arbitraje, no hay mucho para reclamarles.

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Lo destacado

El partido fue una verdadera locura, en casi todo el cotejo el aspecto a destacar fue el porcentaje de tiros externos de Sayago (que culminó con un 48%). En el último cuarto sin dudas fue Semiglia, pero en los dos minutos finales Gilbert Talbot se hizo gigante, más de lo que ya es. Venía metiendo un 25% de los tiros libres (1-4), pero cuando las papas quemaron se vistió de héroe para meter 3 de 4, más la hundida soberbia para bajar la persiana del juego definitivamente. 18 puntos (7-10 en tiros de campo), 10 rebotes, 3 asistencias y una tapa para el destacado de la noche. 

Lo distinto

Algo a lo que nadie pudo escapar en Chucarro, y seguramente en todo el país, fue al calor. Los grandes salvadores de la noche fueron estos ventiladores que fueron los más queridos por jugadores, hinchas, jueces y cualquier persona que estuviera en cancha de Trouville. Quien lo hizo muy notorio fue Terry Martin, quien al salir casi ahogado por el calor y la intensidad del juego en vez de ir al banco arrancó para donde estaba el ventilador y se lo llevó hasta donde el cable se lo permitió. Recibió el aire que necesitaba y volvió rápidamente al rectángulo. Excelente servicio.