Matías Lado fue uno de las principales armas que tuvo Capitol en su vuelta a primera y tras el cotejo dialogó con Básquet Total.

"Sin lugar a dudas es una noche soñada. Desde el 28 de setiembre del año pasado cuando ascendimos a todos se nos pasó por la cabeza o nos imaginamos este primer partido de local y cómo iba a estar la gente y el barrio. Qué mejor que regalarles un triunfo" declaró tras abrazar a cualquier ser que lucía la casaca del glorioso Capitol.

El base fue una de las piezas claves en el ascenso del equipo del Prado para la liga y sintió este cotejo de forma especial: "Lo viví con mucha emoción. La gente te hace sentir que esto es algo histórico. Hay gente que no lo vivía hace 40 años y otra gente que ni siquiera lo vivió. Están disfrutando un triunfo en Liga Uruguaya y mañana cuando lo lean van a caer de lo espectacular que fue esto".

Capitol mostró un juego colectivo superlativo. A pesar de que sus foráneos fueron los goleadores del juego, todos los jugadores fueron protagonistas en el equipo de Cal: "Eso es un poco la idea que nos marca Diego. No pretendemos ser un equipo previsible dependiendo de uno o dos jugadores si no ser un equipo donde podamos encontrar distintas armas ofensivas y poder complicar la defensa al rival. Paul genera mucho desde adentro y nos permite tiros abiertos. El serbio las pone, entiende todo de básquetbol y Marquez anda por las nubes. Trelles, Nando, Hernán, Juancito y yo sabemos que podemos aportar y cuando actuar."

Sobre el potencial del equipo fue sensato: "tenemos que ser solidarios ofensivamente y defensivamente pero siempre de forma colectiva. Este es nuestro tercer partido con plantel completo. Los muchachos estaban en el metro, los norteamericanos llegaron hace una semana y fue Boja el que llegó más temprano. Se está entrenando muy bien, el grupo es bárbaro. Hay mucha juventud también, por suerte (risas), que les encanta correr y están como locos. El grupo está precioso. La idea es trabajar con responsabilidad, ser exigentes con nosotros mismos y llegar a ser lo mejor que nosotros sabemos que podemos llegar a ser y a su vez disfrutarlo. Es un lindo desafío el que nos planteamos".

Cuando se venía Nacional, Diego Cal solicitó tiempo a falta de 3 minutos y de ahí en más el blanquinegro ajustó la tuerca y terminó volcando el juego para su lado: "creo que era mantener la tranquilidad. Si bien el partido se mantuvo en una renta de ocho, diez puntos, se nos habían venido y eso lo sabíamos. Tiene un gran plantel que tira mucho y encestaron mucho también, es la realidad. La clave era no enloquecernos, sabíamos que en algún momento podíamos estar abajo, pero sabíamos que podíamos sacar el partido. Jugamos con tranquilidad, obligamos a ellos a jugar a nuestro juego y en el final se dio y pudimos cerrarlo con el resto físico que nos quedaba".

Lado no solo condujo a la perfección si no que aportó en el goleo y terminó con 100% desde más allá de los 6.75. Sus cuatro triples valieron oro y el base reconoce que es fruto al trabajo y la perseverancia por mejorar un factor que tenía pendiente: "todo es importante para jugar. Hace años que vengo trabajando eso, sobre todo con el Gato en Sayago. Cuando yo llegue en 2011 a la liga ya el Gato me había pedido eso: "para meter, hay que tirar y para tirar hay que practicar". Diego me pide lo mismo, trabajamos mucho el tiro. Nos quedamos después del entrenamiento tirando, la idea es aportar desde afuera, ser un arma ofensiva o ser una amenaza para generarle espacios a mis compañeros".

La fiesta en la calle Hermanos Gil parecía que iba hasta tarde por la locura y algarabía de haber conseguido lo que consiguieron. Bajo todo ese preámbulo finalizó: "Me va a costar dormirme, pero tengo un cansancio bárbaro y mañana (hoy) me toca ir a laburar. Así que no me va a quedar otra".