Una vez culminado el encuentro entre Miramar y Lagomar, Básquet Total dialogó con Matías Gallo, quien tuvo una buena actuación en la victoria del “Monito”, nos comentó sus sensaciones post victoria y como se recuperó el equipo luego de la derrota clásica.

En la previa, el local era el claro favorito para quedarse con la victoria. Sin embargo, no fue hasta el final del encuentro, en donde los de Yaquinta se llevaron el triunfo: “El Metro está muy parejo. Acá cualquiera le pueda ganar a cualquiera, como por ejemplo Unión, que le ganó a Peñarol y fechas después perdió con Welcome que no venía bien. Sabíamos que iba a ser un partido “chivo”, porque a pesar de que no están bien en la tabla, son un equipo intenso y que raspa en la marca, aunque capaz le falte algo de juego. Además, en esta cancha, los equipos intensos nos lo ponen difícil. Lo importante fue ganar hoy. Ahora tenemos que corregir los errores y mirar para adelante”.

La derrota ante el eterno rival caló hondo en la calle Santiago Gadea, pero no hubo tiempo para lamentos: “Anímicamente fue un gran golpe, no te voy a mentir. Pero la única manera de levantarse es ganando. El otro día no fuimos nosotros. Capaz que todo lo exterior al juego nos condicionó un poco y fuimos con la cabeza de otro equipo. No fuimos intensos y no nos pasamos la pelota en ataque, que son las características que nos identifican como equipo”.

“Me da confianza eso. Hoy el entrenador me dio la oportunidad porque Martin (Trelles) estaba un poco tironeado y tuve la chance de arrancar de titular. Yo se que lo mío es entrar y aportar desde la defensa, por eso intento agarrar al mejor jugador del equipo rival y comérmelo, defensivamente hablando. Me pasó con Pomoli en Colón, con Garbarino en Welcome y hoy me tocó con Sebastián Álvarez. Cuando hay un jugador bueno frente a mi y me toca marcarlo, me motiva marcarlo a muerte, a neutralizarlo. Por ahora viene saliendo” dijo el base que tuve una destacada participación en el equipo, jugando más de 30 minutos, encestando 11 puntos y defendiendo mucho al rival.

La próxima parada es ante Danubio en condición de visitante, pero Gallo sabe cual es la clave para salir victorioso en ese duelo: “Es una cancha complicada, porque es una cancha chica. Sin embargo, ellos ya están acostumbrados a jugar ahí. Va a ser un partido parecido a este, pero ellos tienen la necesidad de ganar, ya que están a nada de meterse entre los ocho mejores. Nosotros tenemos que salir a hacer nuestro juego, evitar que el entorno nos condicione y así poder sacar el punto”.

El base de 23 años recuerda siempre de donde viene y tiene a los suyos más que presentes en cada paso que da, con la naranja picando a su costado: “Se lo de dedico a mi familia que está en Fray Bentos. Yo soy de allá y jugué en Anastasia. Este es mi primer Metro y estoy conociendo un poco el medio, todavía tengo varios años por “robar” como dicen por acá (risas). Soy un base intenso en defensa que juega para el equipo. También le dedico esta triunfo a mi abuelo, que falleció hace una semana. Espero que haya podido ver este triunfo, esté donde esté”.

Para finalizar, Matías reconoce que es lo que le llamó la atención a la hora de venirse a Montevideo y dejar su Fray Bentos natal atrás, pero él hace como Zitarrosa en su canción “pa´l que se va”, porque “cuanti más lejos se vaya, más se va a acordar”: “El movimiento y la competencia. Allá el campeonato en lo deportivo es muy parejo, con cuatro equipos muy buenos que se diferencian del resto. Acá en Montevideo está todo muy igualado y en ningún partido podés aflojar, lo cual me encanta porque así uno se mantiene motivado. Después en lo social, en casa tenía a mis amigos, a mi familia y la comodidad de mi casa, pero hice el sacrifico de venir a jugar a la capital y por ahora, está saliendo bien”.