Aguada es, sin lugar a duda, uno de los equipos más populares que tiene nuestro país y la pasión del hincha llega a niveles poco creíbles. La popularidad, la Brava Muchachada, la adhesión a la causa y los colores rojo y verde contagian y traspasan cualquier límite.

En un rincón de Estados Unidos reside Steve Phyfe, foráneo que vistió la camiseta aguatera a mitad de la década de los 90 y quién se encargó de inculcarle el amor y la pasión por la institución de la Avenida San Martín a toda su familia.

"Yo jugué en varios equipos durante mi carrera profesional. Me hice muchos amigos y jugué ante grandes hinchadas pero la pasión y la emoción que recibo por parte de Aguada y de su gente, es algo que no experimenté en ningún lugar" fueron las primeras palabras de Steve al ser consultado sobre lo que es Aguada para él.

Desde que dejó la institución no volvió a ver un partido de Aguada pero cree que "la pasión va en ascenso y es distinta al pasado". Su ausencia en las tribunas no es impedimento para que visite nuestro país. Durante las fiestas estuvo en el Uruguay y le sigue sorprendiendo "el amor que recibo por parte de los hinchas en la calle".

Su esposa Lisa, su hijo Austin y su hija Aftin siguen las acciones del equipo de Volcan por las redes sociales. "Mi nena era muy chica cuando jugué ahí y no recuerda mucho pero usualmente viste los colores rojo y verde cada vez que tiene un juego. Austin está ahí y estuvo presente viendo el partido. Me causó gracia y mucha alegría verlo con una remera que yo use cuando jugaba. Ojalá algún día lo pueda ver con su propia remera y jugando por Aguada."

Austin estuvo en el Antel Arena el martes donde Aguada venció a Malvín en el segundo encuentro de la serie final y se quedará un tiempo aquí porque: "Uruguay siempre estará en mi corazón. Es un lugar muy especial para mí. No tengo muchos recuerdos de mis primeros años, pero ya he venido luego y quedé enamorado de la ciudad, de su basquetbol y de la gente. Me dejó con ganas de aprender más y por eso estoy acá. Yo no pude venir en las fiestas con mi familia porque tenía juego en Estados Unidos".

Sobre el encuentro que presenció resaltó "la química del equipo con la gente y el corazón del plantel fue fantástico. La pasión con la que jugó Aguada fue increíble y fue acompañado por las tribunas. Por momentos me sorprendió para bien el nivel de juego. Dudé un momento por lo que habían mostrado en la primera parte del partido pero sobre el final se encaminaron y lograron quedarse con el encuentro. Fue hermoso de ver".

"Es muy poco el recuerdo que tengo de cuando era un niño. Fui creciendo y con imágenes y vídeos pude ver que Aguada es de los equipos más populares. Siempre estuve atento a las historias contadas por mi padre y al amor de toda la gente para él. Cuando logré ver a todos saltando y gritando logré entender todo. Es difícil no enamorarse de esa hinchada. Todo lo que hacen es fantástico. A mí eso me motivaría muchísimo, sé que no estoy jugando por mí si no que juego por toda la gente. Es una comunión única. Odiaría jugar contra Aguada y toda su multitud" concluyó Phyfe sobre la Brava Muchachada.