Capurro derrotó a Olivol Mundial por 76 a 67 en calidad de visitante en lo que significó la vuelta del mundialista a la categoría Sub-23.

El locatario propuso desde el minuto uno la rotación del balón y el pase extra y rápidamente le dio resultado. Los tiros desde más allá de los 6.75 hicieron estragos en una defensa tenue por parte de la visita. Capurro encontró en Martín González la principal arma en el ataque lastimando en la pintura. A pesar del costoso inicio, los dirigidos por Daniel Dacal se pusieron en partido gracias a los aportes de Martín Martirena y cerró mejor adueñándose del primer cuarto por 21 a 18. La explosión de Juán Andrés Suárez y el aporte defensivo de Luca Ottati sumando un triple clave que sirvió para iniciar la reacción, permitió que los de Juan Carlos Zaballa mostraran la rebeldía interna para pasar al frente. El rendimiento de ambos mermó durante el final de la primera parte obteniendo una pequeña ventaja el rojinegro por 36 a 33.

A pesar del descanso largo Martirena seguía encendido y lastimando con su tiro de media distancia. Leandro Zapata se convirtió en el pilar ofensivo del locatario además de su aporte defensivo en la zona pintada. La desfachatez de Ezequiel González le permitió abrir una renta de 10 puntos para los de Solís Grande. De la mano de “Cococho” Zapata y Juan Cruz De Cola más el aporte anímico de Guillermo Finocchetti, el mundialista acortó la renta. En el periodo final, y ya con Agustín Britos en cancha, Olivol lo buscó y el interno empezó a gravitar como él equipo lo necesitaba. Sobre la conclusión del partido los errores le pusieron condimento al juego pero Manuel Castro desde la línea del libre abrochó el juego por 76 a 67.